February 15, 2008

De católico a protestante

Muchos católicos, desde México hasta Argentina, cuando emigran a Estados Unidos cambian su religión a otra forma de cristianismo. ¿Cuáles son las razones de estos cambios?

Parte II

Por Pablo Jaime Sáinz

La Iglesia Católica de EU

Algunos críticos afirman que la Iglesia Católica en Estados Unidos, que en su mayoría es administrada por obispos de origen irlandés, ya sea por no conocer el idioma o por no seguir las mismas tradiciones, no responde a las necesidades de los inmigrantes mexicanos.

Sin embargo, Orlando Espín, catedrático en el Departamento de Teología y Ciencias de la Religión de la Universidad de San Diego, dice que esto no siempre es verdad.

“Sería injusto generalizar. Yo creo que eso varía y depende de la parroquia. Por ejemplo, se hace una gran labor en la parte norte del condado de San Diego y en la Iglesia Cristo Rey de Imperial Beach”, dice el teólogo.

La socióloga Meredith McGuire, citada en el estudio “La cara latina del catolicismo americano”, realizado por el Centro para el Estudio del Catolicismo Latino, apunta que las diferencias culturales entre la Iglesia de EU y en Latino América son muy marcadas.

“Muchos latinos no encuentran en la Iglesia Católica de EU un fuerte sentido de pertenencia; muchos se han convertido en protestantes, pero muchos otros no se identifican con un catolicismo tan extraño a su experiencia cultural”.

Rodrigo Valdivia, director de la Oficina de Diversidad Cultural de la Diócesis de San Diego, también está de acuerdo que hay varias razones por qué inmigrantes latinos terminan uniéndose a otras denominaciones al llegar a este país.

Una de ellas es que la misma Iglesia Católica refleja mucho la cultura de los Estados Unidos, tal como en México, Centro y Sur América refleja las culturas de esas áreas, dice Valdivia.

“La mayoría de los inmigrantes encuentran una iglesia católica que ya no parece semejante en la superficie”, dice. “Más aún, se topan con otras comunidades acogedoras que les ofrecen apoyo pero que los guían a creencias distintas que no incluyen los siete sacramentos ni el lugar de honor de la Virgen. Sucede también que un gran porcentaje de inmigrantes latinos provienen de zonas rurales pero cuando llegan aquí se establecen en zonas urbanas o en los suburbios. En su lugar de origen conocían a sus hermanos feligreses y al clero y al llegar aquí se topan con comunidades muy grandes e impersonales”.

De casi 1 millón de católicos en la Diócesis de San Diego poco menos de un 50% son hispanos, dice Valdivia.

“Esto quiere decir que la iglesia católica de San Diego está respondiendo al pueblo hispano que consiste en alrededor de 500,000 feligreses”, dice Valdivia. “Este año entre 15% a 20% de los 1059 adultos que serán iniciados en la iglesia católica en la Vigilia Pascual son hispanos. Si vamos a hablar de la relación entre la Iglesia Católica en San Diego y el pueblo hispano también deberíamos mencionar que cada año cientos de latinos se convierten al catolicismo”.

Valdivia apunta que el número de parroquias que ofrecen misa y el número de feligreses que van a misa en español sigue aumentando en San Diego.

Sin duda, el español es parte fundamental de los inmigrantes católicos. En San Diego unas 57 iglesias y capillas ofrecen misas en español los domingos, indica Valdivia.

La iglesia en este país, como muchas otras cosas, funciona de una manera más ordenada que en los países latinoamericanos, dice.

“La cultura eclesial manifiesta las características y los valores de la sociedad – la organización y el individualismo”, indica Valdivia. “El resultado es que se hace más difícil reconocer a la iglesia. Sería imposible cambiar la cultura dominante, y sería ignorancia pedirlo, pero hemos, y seguimos haciendo, el esfuerzo de servir a todas las culturas presentes en la Diócesis”.

Algunos críticos afirman que iglesias más pequeñas ofrecen un sentido de comunidad que se pierde en la Iglesia Católica de Estados Unidos.

Estos mismos críticos dicen que el porcentaje de personas católicas que en verdad conocen su religión es muy bajo. Cuando llegan a Estados Unidos tienen un vacío espiritual.

Al sentirse lejos de su tierra, buscan llenarlo. Allá estaban acostumbrados a asistir a misa juntos o participar en eventos de la Iglesia. Los cristianos no-católicos en Estados Unidos suelen tener más actividades alrededor de su iglesia, indican algunos protestantes.

Valdivia dice que hay muchos católicos que aunque se unen a otras denominaciones se siguen considerando católicos.

“Muchos de nuestros hermanos hispanos que celebran en otras religiones regresan a la Iglesia Católica para celebrar Miércoles de Ceniza, Navidad y la Pascua. La Iglesia también los sigue reconociendo y respeta sus derechos católicos, como el matrimonio, la confesión y el entierro. La Iglesia apoya la libertad religiosa y trata con respeto a las otras denominaciones cristianas y aún a otras religiones (musulmanes, judíos, etc.)”, dice Valdivia.

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