February 8, 2008

De católico a protestante

Muchos católicos desde México hasta Argentina cuando emigran a Estados Unidos cambian su religión a otra forma de cristianismo. ¿Cuáles son las razones de estos cambios?

Parte I

Por Pablo Jaime Sáinz

Antes de emigrar a Estados Unidos, Rolando Figueroa nunca comía carnes roja los viernes durante la Cuaresma en su natal México. Pero al llegar a San Diego, comenzó a asistir a un templo bautista buscando respuestas a sus dudas.

“Ahí fue cuando me di cuenta que en verdad seguía tradiciones católicas que nunca entendí”, afirma Figueroa. “Ahora que soy bautista conozco mi fe, y no me dejo llevar por tradiciones absurdas que ni siquiera sabía qué significaban”.

Es en esta temporada de Cuaresma cuando muchos inmigrantes como Figueroa comienzan a cambiar los viajes a la playa durante el Viernes Santo por la lectura de la Biblia.

Una de ellas es María Quijada, una mexicana que radica en Imperial Beach, quien dejó el catolicismo porque no se identificaba con sus prácticas.

“La verdad, buscaba algo que satisficiera mi necesidad espiritual”, dice Quijada,quien es Testigo de Jehová. “Empezé a buscar algo mejor”.

Como Figueroa y Quijada, son miles los latinoamericanos católicos que al emigrar a Estados Unidos dejan el catolicismo para unirse a otra denominación cristiana. Lo primero que se piensa es que estos inmigrantes traicionan sus tradiciones para aceptar más la nueva cultura anglosajona. Sin embargo, este cambio va más allá que una decisión tomada a la ligera.

Las razones

Alberto Hernández, sociólogo del Colegio de la Frontera Norte en Tijuana y autor del estudio “La conversión religiosa como proceso transnacional”, indica que los factores sociologicos y psicológicos de la inmigración afectan todos los aspectos de la vida del inmigrante.

“La experiencia de inmigración es una experiencia de cambios, donde también se incluyen cambios religiosos”, dice Hernández. “Los inmigrantes, al vivir todos los cambios que trae la inmigración, se hacen una serie de preguntas. Quizá otras iglesias, y no la católica, les den las respuestas”.

Orlando Espín, catedrático en el Departamento de Teología y Ciencias de la Religión de la Universidad de San Diego, explica que varios factores llevan a los inmigrantes mexicanos a dejar el catolicismo.

“La razón más común es porque no se sintieron bienvenidos en la Iglesia Católica de E.U.”, explica Espín. “Otra razón es que en verdad se sintieron convencidos de la predicación de otras iglesias. Una razón más es por mantener la paz familiar. Cuando un miembro de la familia se convierte a otra religión, muchas veces se crean fricciones entre familiares. Para evitar esto, por ejemplo, el esposo también se cambia de denominación”.

Existen tres estilos de catolicismo en México y el resto de América Latina, asegura Espín.

En el primer grupo se encuentran aquellos que son católicos practicantes. Estas son las personas que asisten a misa todos los domingos, que se involucran en actividades eclesiásticas, y que participan activamente en su parroquia.

El segundo grupo está formado por aquellos que son católicos por tradición cultural. Asisten a misa y siguen tradiciones católicas por ser la norma dentro de su familia y su sociedad.

Existe un tercer estilo donde los católicos rara vez van a misa, pero aun así practican un catolicismo de devoción popular. El 12 de diciembre, por ejemplo, rinden tributo a la Guadalupana. Pero en general, no es gente comprometida con la Iglesia. De acuerdo a Espín, la mayoría de los mexicanos practican este estilo de catolicismo.

“Muchos de ellos, aunque son católicos, no practican el catolicismo firmemente”, dice el teólogo.

Enrique Méndez, antiguo director jubilado de la desaparecida Oficina de Asuntos Hispanos, oficina que ahora forma parte de la Oficina de Diversidad Cultural de la Diócesis de San Diego, indica que llegar a un nuevo país causa confusión religiosa entre los inmigrantes.

“Se da uno cuenta que la mayoría de los indocumentados católicos se encuentran indefensos y no saben distinguir entre las iglesias porque son muchas”, afirma. “Van a la primera que ven que ofrezca servicios en español. Una vez ahí, reciben ayuda social, legal, y empiezan a quedarse ahí. En algunas de las iglesias no católicas han empezado a poner imágenes de la Virgen de Guadalupe para atraer a católicos y que cambien de religión”.

El sociólogo Alberto Hernández también opina que “muchas de las iglesias cristianas no-católicas otorgan ayuda social a indocumentados y a trabajadores agrícolas. Esto formula cierto compromiso por parte de los inmigrantes”.

Pero Hernández indica que quizá en México, los inmigrantes solamente conocían la parroquia católica y muchos nunca habían conocido a personas de otras religiones.

“Al emigrar, las opciones comienzan a crecer”, asegura.

Otros inmigrantes mexicanos, como María Quijada, quien es Testigo de Jehová, se han decepcionado del clero católico. Los escandalos sexuales que se han dado en la Iglesia son parte de esta decepción.

“Un sacerdote en México trató de violar a mi hermana”, dice Quijada. “Poco a poco en mi familia nos fuimos dando cuenta de lo que pasaba en la Iglesia: sacerdotes que violan a niños, algo que ha pasado durante años, pero que hasta ahora se está destapando todo”.

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