February 8, 2008

Comentario:

La cenicienta

Por José Uzal

A finales del 2003 los hispanos estábamos de moda, se aproximaba un año de elecciones. La Casa Blanca estaba en juego y el voto hispano era codiciado por ambos partidos. Como elogio nos declararon la minoría más grande del país, cosa que nos situó a la cabeza de los marginados. En lugar de darle golpes al afro-americano, como ha sido la costumbre en esta nación por más de 200 años, hicieron que hasta el afro-americano se uniera al resto de la población y comenzaran a darnos golpes. Hoy 5 años después nos encontramos en la misma posición pero ya nadie nos busca. Somos La Cenicienta antes de la medianoche. Meses antes de las elecciones presidenciales los políticos son criticados si presentan comerciales en Español. Todos los candidatos se han visto obligados a declarar que lucharán, si llegan a la presidencia, por sellar “la frontera” sin “s”.

Si le prestamos atención a los medios, los intelectuales, los políticos y los mercaderes de mitos y mentiras todos los hispanos somos ilegales, todos queremos destruir la cultura americana y todos hemos decidido hacer el español el idioma oficial de EE.UU.

El 16 de diciembre, 2005 la Cámara de Representantes por 239 votos a favor y 182 en contra. El 92% de los Republicanos apoyaron y el 82% de los Demócratas se opusieron. (Recuerden esto al acudir a las urnas el próximo noviembre) paso el “Proyecto de Protección de la Frontera, Antiterrorismo, y Control de la Inmigración Ilegal 2005”, catalogado en los registros como HR. 4437.

En la 4437 había enmiendas autorizando la construcción de una muralla entre EEUU y México, la eliminación del sistema de lotería de Visas, y la autorización a todos los cuerpos policíacos estatales y locales a operar como agentes de inmigración. La enmienda más controversial de la ley era la de declarar criminales a los inmigrantes indocumentados y a todo aquel que les ofreciera ayuda de cualquier forma ya sea ofreciéndoles trabajo, asistencia social y/o ayuda humanitaria. El hacer la ilegalidad migratoria un delito mayor y la decisión inmediata de deportación son delitos que bajo las leyes vigentes anularían todo tipo de posibilidad de regreso a EE.UU.

Si los indocumentados hubieran sido declarados criminales, todos los extranjeros en Estados Unidos se habrían visto afectados. Todos los que hablamos con acento y no tenemos apellidos anglos, nos hubiéramos visto obligados a portar una identificación con evidencia de legalidad para no enfrentarnos a situaciones difíciles.

La HR4437 no se convirtió en ley pero poco a poco en estados, condados, ciudades y municipalidades han creado leyes y ordenanzas que ponen en efecto muchas de las enmiendas de la HR4437.

Estamos en el proceso de elegir los candidatos a la presidencia en las elecciones del próximo noviembre. Ninguno de los candidatos ha presentado un plan que separe la modernización de nuestras leyes migratorias y garantice la seguridad en todas las fronteras. Discuta una moratoria de 2 años en las deportaciones y un indulto a indocumentados (no todos son hispanos) solamente por haber quebrantado las leyes migratorias y no por delitos graves que hayan cometido.

Los ilegales que se inscriban, dentro de un periodo estipulado, como indocumentados, deberán regresar a sus respectivos países dentro del periodo de 2 años para preparar su entrada legal (esto requiere una previa reforma migratoria que ponga las necesidades del país primero y elimine los favoritismos existentes). Los que no se inscriban serán sujetos a deportación inmediata sin derecho a regresar.

Estos puntos son clave para ganar la opinión pública americana la cual no quiere que se otorgue una amnistía a los ilegales; pero comprende la necesidad de una resolución humana al problema. Si logramos discutir un plan que le de al problema migratorio una solución equitativa para los indocumentados el voto hispano se pondrá en moda de nuevo y ambos partidos codiciarán nuestro voto en noviembre.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

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