February 1, 2008

El tema migratorio como salvavidas Republicano

Por Eduardo Stanley

FRESNO — El ideólogo conservador Victor Hanson, en su columna semanal publicada el 13 de enero, 2008, en el periódico Fresno Bee, afirma que los precandidatos presidenciales de ambos partidos con posiciones flexibles en materia migratoria (Hillary Clinton, Barack Obama, John McCain y hasta Rudy Giuliani) tuvieron que modificar sus posiciones ante la posible presión de los votantes.

“La gente quiere acción (contra la inmigración indocumentada) y los candidatos están buscando reaccionar”, escribe. Más adelante agrega, “Hace un tiempo, los defensores de mantener las fronteras abiertas perdieron el debate. La mayoría de los estadounidenses las quieren cerradas —Ahora!”

Hanson busca hacer creer que la gran mayoría de la población está de acuerdo con él —o que él representa sus puntos de vista.

Sin embargo, algunas estadisticas muestran que estas opiniones varían.

Por ejemplo, en una encuesta del periódico Los Angeles Times, fechada el 6 de diciembre 2007, el 60 por ciento de los consultados dice que los sin papeles que no sean criminales deberían tener oportunidad de obtener su residencia legal. En cuanto a la importancia del tema migratorio en las campañas políticas, éste ocupa el quinto lugar después de Irak, la economía, protección del país contra el terrorismo y salud pública.

Es decir, la ciudadanía es menos proclive a posiciones radicales y rabiosas como las predicadas por Hanson, un profesor jubilado de estudios clásicos de la Universidad Estatal de Fresno —institución rural más conocida por los escándalos y conflictos en su departamento deportivo que por su calidad académica.

Hanson es autor del libro “Mexifornia”, publicado en 2003 por Encounter Books, perteneciente a la organización conservadora “Encounter for Culture and Education”. En este libro, el autor dedica páginas y más páginas a describir la suciedad y enfermedad de los mexicanos, su respon-sabilidad en el aumento de la drogadicción, robos y caos en EE. UU. Aún así, Hanson asegura no ser “racista”.

Pero sus escritos parecen más bien un reciclaje de viejos insultos dedicados a diferentes minorias étnicas —especialmente negros— según las diferentes etapas históricas. Solo es cuestión de cambiar “negros” por “mexicanos”.

Hanson busca convencer a su audiencia de que “todo” EE.UU. rechaza la posibilidad de conceder residencia a millones de trabajadores indocumentados que enriquecen a empresas locales, pagan impuestos y el seguro social —mismo que no podrán recibir en su vejez por carecer de residencia legal— además de consumir y pagar impuestos al comprar sus despensas y generar negocios como la creación de nuevas escuelas, transporte rural, venta de alimentos “étnicos”, envíos de dinero, etc.

La insistencia de Hanson no es ingenua. El, como otros ideólogos conservadores, quiere imponer su agenda anti-inmigrante a los precandidatos y plataformas partidarias.

Pero no solo esto. La in-sistencia en el tema migratorio llega en momentos en que la opinión pública cuestiona más todavía la guerra en Irak —creada para beneficio de corporaciones a la administracion Bush— y la falta de creatividad con que el gobierno enfrenta la crisis económica actual.

En efecto, aunque el tema migratorio debe ser enfrentado, hay otros que son urgentes, pero los conservadores quieren distraer a la opinión pública porque afectaría sus planes de mantener la Casa Blanca en noviembre 2008.

Por lo tanto, qué mejor que hablar de migracion en lugar del desastre en Irak y los miles de millones de dólares que la administración está dilapidando para beneficio de empresas privadas —al tiempo que el presidente Bush vetó EN DOS OPORTUNIDADES la pro-puesta de establecer un seguro de salud para niños.

O que mejor que hablar de inmigracion cuando el país se enfrenta a una profunda recesión económica generada por la voracidad de empresas que embarcaron a compradores “de riesgo” en préstamos hipotecarios para su propio beneficio, sumado al déficit fiscal y la “exportación” de empleos a Asia.

Los ideólogos conservadores no quieren que la gente realice la incompetencia de Bush para enfrentar estos problemas. El presidente no sabe qué hacer. NI LE INTERESA. Por eso Hanson y sus amigos buscan excusas y “chivos expiatorios”. Nada más fácil, entonces, que hablar del emocional tema migratorio.

Hay que distraer a la gente. Porque pronto hay elecciones. Parece que todavía queda algo de pastel para repartir. Ssssshhhhh! Que nadie oiga, mejor hablar de la inmigración “ilegal”.

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