December 19, 2008

Comentario:

Las burbujas

Por José R. Uzal

Por muchos años a los excesos del capitalismo se le llamaban ciclos. Los economistas establecieron teorías sobre al duración y causa de cada ciclo. Típicamente la economía crecía hasta cierto punto y de pronto comenzaba a bajar. Los que estaban en el fondo de la actividad económica, casi siempre los inmigrantes, eran los primeros en sufrir los estragos. Despido de los empleos, perdida de pequeños negocios, eliminación de los ahorros y divorcios.

En los últimos 10 años los economistas han abandonado los ciclos a favor de las “burbujas”. La diferencia entre los ciclos y las burbujas es la comunicación. Los ciclos eran creados por unos cuantos inversionistas, por las políticas gubernamentales o por estímulos externos. Pocos sabían o comprendían lo que estaba sucediendo. Solamente nos enterábamos cuando ya estábamos sufriendo el malestar monetario y la prensa comenzaba el análisis post mortis.

Las burbujas son diferentes. En ellas todos participamos, las comprendemos, las disfrutamos y suspendemos la lógica y la prudencia a cambio del lucro y la avaricia. Las comunicaciones instantáneas nos permiten llegar a ser participantes en lugar de ser víctimas.

La primer burbuja que exploto en los últimos 10 años fue la de los “punto.com”. Las accione de las empresas que solo existían en el mundo cibernético llegaron a valer muchísimo mas que las compañías solidas con activos reales. Se hablaba de una aritmética nueva donde 2 mas dos ya no eran 4. El director de la Reserva Federal (el banco privado que controla el dinero de EE.UU y que tiene tanto de “federal” como Federal Express) advirtió contra la “exuberancia irracional”. Nadie le presto atención ya que todo el mundo estaba haciendo dinero. El gobierno, en un periodo de paz, elimino el deficit nacional y produjo un superávit. Los banqueros de Wall Street ganaban millones con cada nueva empresa “punto.com “ que lanzaban en la bolsa; los corredores lucraban con la venta de dichas acciones que subían como la espuma y los empleados de las empresas se convertían en millonarios en papel de la noche a la mañana. La burbuja exploto cuando las empresas no produjeron ganancias reales mas allá del creciente valor de las acciones. 2 mas 2 volvió ser 4 y la burbuja exploto. Solo quedo la infraestructura que hoy conocemos como la red cibernética. (la Internet para los espanglish parlantes).

La reacción a la explosion de los “punto.com” fue buscar le invertir en activos solidos. Los bienes çraíces se convirtieron de la noche a la mañana en la inversion mas popular del mercado. El director de la Reserva Federal comenzó a bajar las tasas de interés, el gobierno estableció una política para convertirnos a todos en propietarios de vivienda eliminado las regulaciones para otorgar de hipotecas.

Wall Street descubrió que, sin regulaciones bancarias, podían fraccionar las hipotecas, venderlas en pedazos y cobrar por una póliza de seguro contra la ejecución hipotecaria. No era una póliza de seguro ni protegía al comprador. El mundo entero compro las fracciones de las hipotecas y las pólizas de seguro que las acompañaban basado en el hecho de que las agencias que verifican créditos e inversiones les dieron grado de inversion a dichos instrumentos. Al establecerse este mercado solo quedaba el crear la mayor cantidad de hipotecas posibles que fraccionar. La facilidad de adquirir crédito provoco un rápido incremento en el valor de las propiedades.

Los constructores no daban abasto, los corredores de hipotecas y de bienes raíces hacían fortunas de la noche a la mañana. Los bancos y los corredores de bolsa recibían grandes comisiones. El único problema era que cada aumento en el precio del propiedad reducía el numero de personas que calificaban para una hipoteca. Los participantes en este banquete respondieron ofreciendo hipotecas con tasa de interés al 1%, sin tener que demostrar la habilidad d pode pagar y con un aumento irracional en la cuota mensual en tres o cinco años. Nadie quería quedarse como inquilino y tomaron el riesgo. El valor de las propiedades continuo subiendo hasta que no había nadie que pudiera calificar.

La burbuja exploto. Los inversionistas a través del mundo vieron sus aparentemente seguras inversiones en bienes raíces desparecer. Los bancos que administraban la venta de las fracciones hipotecarias no tenían mas fuentes de ingreso. Los corredores de hipotecas y de bienes raíces vieron el fin del banquete. La propiedades perdieron valor precipitosamente. Los dueños de propiedades de inversion perdieron todo y los propietarios que vivían en sus casas comenzaron a enfrentarse a ejecuciones hipotecarias.

En la economía de Estados Unidos siempre hay una nueva burbuja al doblar de la esquina. La próxima burbuja sera la de las tarjetas de crédito.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

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