December 12, 2008

Comentario:

Senado en venta

Por Humberto Caspa, Ph.D

Cuando pensamos que los grandes tahúres se encuentran en el sur de California, una noticia sorprendente de la tierra de Al Capone, el siniestro criminal de los 1920s, nos recuerda que los reyes de la corrupción y el hampa todavía se hallan en la “Ciudad de los Vientos”.

Meses atrás, el Sheriff del Condado de Orange, Mike Carona y su secuela de aliados políticos corruptos, junto con su esposa y su amante, nos habían cautivado con una historia bochornosa, llena de tirajes amarillistas, corrupción y que culminó en las páginas principales de los periódicos más importantes de la nación. Ahora los ojos mediáticos se centran nuevamente en Chicago.

La nueva historia es fulminante, vergonzosa e incluye nada más y nada menos el ex puesto del presidente electo Barack Obama.

Resulta que su puesto en el senado, aquel que tuvo que rehusar debido a que le aguarda uno mejor en la Casa Blanca, estaba a la venta. No se sabe exactamente en cuánto, pero lo cierto es que el gobernador Rod Blagojerich le puso una etiqueta de “Sale” al mejor postor. “El senado es un puesto bastante importante; no lo puedo dar gratis”, explicó a un agente secreto del FBI.

Aparentemente dicha oferta incluía dinero, un buen puesto después de su deceso como gobernador, seguramente vacaciones en una de las islas caribeñas y también una oferta lucrativa para su esposa.

Este altercado político y legal que ahora confronta Blagojerich no es el primero. El gobernador ya estaba en la mira por la oposición y las autoridades federales por abuso de poder, manipulación y corrupción.

En una oportunidad se negó a proveer $8 millones en dinero estatal a un hospital de niños debido a que el administrador principal de esa institución se había negado a corresponderle con dinero para su campaña política. Lo mismo sucedió con otras organizaciones que solicitaban proyectos con el estado. Si no había ayuda para su campaña política, tampoco había cooperación por parte de su gobierno.

Por otra parte, cuando el dueño del periódico local Chicago Tribune le solicitó ayuda en una licitación por el Wringley Field, estadio de los Chicago Cubs, Blagojerich lo presionó para que influyera en el despido de sus editores. Supuestamente habían sido demasiado críticos contra su persona.

Lo irónico del caso es que Blagojerich había ganado las elecciones de gobernador con una consigna de no corrupción y una avalancha de críticas contra el ex gobernador republicano George Ryan, quien en este momento se encuentra pudriéndose en una cárcel de Illinois por cargos de corrupción.

“De tal palo tal astilla”, dice un dicho bastante conocido. Alfonso Capone fue uno de los jefes de la mafia más temidos de lo que comúnmente se conoce como los “trágicos 20”, época en que la delincuencia organizada se había infiltrado dentro del gobierno municipal y estatal.

Como Al Capone, Blagojerich ha estado utilizando las instituciones políticas para su propio beneficio y ha estado creando redes dentro de ellas para que le permitan ganancias económicas.

No obstante que Blagojerich tiene la capacidad de elegir, de acuerdo a leyes estatales, al reemplazante de Obama en el Senado, sus recientes problemas con la ley deberán impedirle ese cometido.

Por el contrario, su primera maniobra deberá ser renunciar a su puesto. Si Blagojerich cometió actos de corrupción, entonces merece el mismo destino de su antecesor: la cárcel.

Dr. Humberto Caspa es profesor univer-sitario. E-mail: hcletters@yahoo.com

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