December 12, 2008

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Señales Cruzadas

Perdió Bill (hasta la barba), ganó Hillary, los latinos se llevan un premio de consolación en el gabinete de Obama, pero los huesos del “gabinete de los ex enemigos” van dejando ver algo hacia el futuro. A Richardson le toca en realidad el puesto clandestino de “Secretario de Estado para América Latina”, para ponerle atención a esa parte del mundo que dejó de existir para la Casa Blanca hace ocho años.

Entre sus tareas estará la supuesta renegociación del NATFA, y como parte de ello un posible tratado de “trabajas y te vas”, trabajadores huéspedes.

Pero entre otros nombramientos destaca el de la persona que ordenará las redadas y deportaciones de la Migra: Janet Napolitano. La gobernadora Demócrata de Arizona será la jefaza de Seguridad Nacional, puesto que hoy ocupa Michael Chertoff, siniestro personaje que ha hecho todo lo posible para hacerle la vida de cuadritos s los inmigrantes.

Las especulaciones vuelan: “Para mi”, dice Antonio Zavala, periodista en Chicago, “es una concesión que Obama le hizo a John McCain, Senador de Arizona (y otro ex enemigo), con quien Barack se reunió días antes de anunciar la nominación de Napolitano. Esto aseguraría el apoyo Republicano al nuevo presidente cuando sea necesario, por ejemplo en el caso de la reforma migratoria”.

Cierto. Napolitano calmará a los ultraderechistas fanáticos de la llamada “seguridad fronteriza”, porque ella ya militarizó la frontera de su estado, mandando a la Guardia Nacional y declarando “estado de emergencia en la frontera” en 2006.

Hasta los Demócratas de su estado le ponen peros. El ex líder del Senado Alfredo Gutiérrez recuerda que gracias a ella, “Arizona es el único estado donde cruzar la frontera sin papeles es una felonía”. Su estrategia es concederle todo a la mayoría Republicana estatal, porque “es mejor una gobernadora Demócrata que `conceda’ cosas a los Republicanos, que un gobernador Republicano”.

Señales Nefastas

Pero ni lo necesitarían. La Janet es completamente Republidócrata, de los que desde un partido se llevan mejor con el otro.

Inició su carrera política con un fracaso. Estaba encargada de impedir que Clarence Thomas llegara a la Suprema Corte en 1991. Le tocó asesorar a Anita Hill, la acusadora de Thomas por abuso sexual, pero no pudo cumplir.

Como gobernadora, firmó la ley más fuerte del país contra los patrones que contraten indocumentados, que penaliza no solamente a los contratadotes sino a los contratados. Cualquier parecido con las propuestas de Sensenbrenner no es pura coincidencia.

En el 2005, Napolitano firmó la “Ley Anti Tráfico” fronterizo, pese a la oposición Demócrata en Arizona, que le permitió al Fiscal del Condado de Maricopa perseguir criminalmente no solo a los traficantes sino a los traficados, es decir, a las niñeras, jardineros y demás prospectos de indocumentados.

Y ahí, en Maricopa, está la página más negra de la Napolitano. De Washington se fue a Arizona como Fiscal Federal en el Estado y le tocó estar al frente del caso del peor violador de derechos humanos del país, el Sheriff Joe Arpaio, quien andando el tiempo se convertiría en asesor de Mitt Romney y héroe nacional de los Minuteman.

En marzo de 1996, el hoy gobernador de Massachussets (y amigo de Obama), Patrick Duval, entonces Fiscal de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, puso a Arpaio bajo investigación por violación de derechos constitucionales de sus prisioneros, fuerza excesiva, brutalidad e ignorar sus necesidades médicas. El lema de Arpaio era “hacerle la vida tan miserable a los prisioneros que no les queden ganas de volver. Gastamos más dinero en la comida de nuestros perros que de nuestros presos. Que agradezcan que les damos de comer”.

En junio del 96, un preso fue asesinado en la cárcel, y seis meses después Janet se quejó formal contra Arpaio. La queja se resolvió con la promesa de Arpaio de “mejorar” y declaró victoria contra el Departamento de Justicia. Y en su conferencia de prensa estaba la entonces candidata a Fiscal Estatal, Janet Napolitano. Siendo la Fiscal Federal calificó su propia queja contra Arpaio de “asunto técnico”, y se negó a hacerle cargos criminales, a pesar de saber que el Sheriff había destruido evidencia del asesinato. De puro agradecimiento, Arpaio endorsó su candidatura.

No fue su última actuación conjunta. En agosto de 2006, Janet y Arpaio le mandaron una carta conjunta al Secretario de Seguridad Nacional Michael Chertoff, quejándose de que el encargado de la Migra no quería entrenar a los esbirros del Sheriff.

Su queja se resolvió entrenándolos, y Arpaio está de nuez bajo investigación por discriminación racial, exceso de fuerza y demás. Hizo su última redada con 60 gorilas armados estilo SWAT, en el Ayuntamiento y la biblioteca pública de Mesa, donde el Alcalde y el Jefe de Policía se habían declarado en contra de las tácticas de Arpaio, y arrestaron a tres peligrosísimos inmigrantes sin papeles contratados para vaciar los botes de basura de los dos edificios.

Si Obama no declara el alto a las redadas, con la Janet… ¡Dios nos coja confesados!

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

Return to the Frontpage