December 5, 2008

Triunfo de Barack Obama es visto para muchos como un triunfo de las minorías en EEUU

Por Mariana Martínez

El triunfo de Barack Obama es visto para muchos como un triunfo de las minorías en Estados Unidos, entre ellas los hispanos que ven con esperanza y expectativas muy altas su próxima administración.

Pero la difícil crisis financiera, la guerra de Irak y fuertes presiones por parte de diversos grupos base del partido republicano, pondrán a prueba la capacidad del presidente electo de cumplir sus promesas de campaña.

La mayoría de los analistas coinciden en que fue el voto de alrededor de 7.2 millones de latinos que hizo posible la victoria de Obama y ahora, —junto con organizaciones comunitarias y políticos locales—, esperan pasarle la factura por haberlo llevado al triunfo.

Guillermo Rosete, empleado de un restaurante en Chula Vista, ha vivido en Estados Unidos por más de 10 años y fue en este año que se volvió ciudadano, para votar por Obama.

“A ver si ya cambiando de partido ya es algo mejor, hay que ver más adelante”, dice esperanzado “quiero que cam-bien muchas cosas, sobre todo lo de la migración que se arregle para los conciu-dadanos, por ellos que batallan tanto”.

Enrique Morones, líder de la organización Pro-Inmigrante Ángeles de la Frontera, cuenta como él se voluntarió a hacer llamadas, fue a tocar muchas puertas y trabajó arduamente para promover el voto hispano para Obama.

Ahora, él y sus compañeros de lucha están a la espera de una rápida reforma migratoria.

“Tenemos mucha esperanza en este nuevo presidente… El quiere pasar esta reforma por parte del congreso y luego el Senado y él lo van a firmar”.

Pero no sólo los activistas tienen fe en el nuevo presidente, también los representantes demócratas, —quienes se habían sentido relegados por la administración Bush—, esperan ahora un oído más receptivo en la Casa Blanca.

Bob Filner, representante del distrito 51, de la ciudad de Chula Vista, dice que se ha unido a sus colegas demócratas de la zona fronteriza Tijuana/San Diego, así como concejales de la ciudad de San Diego, para exigir que se pare la construcción del muro en la frontera con México.

“Esta es simplemente una mala inversión del dinero de los contribuyentes”, explica Filner, “va en contra de todo lo que como estadounidenses debiéramos defender”.

Pero según la doctora Patricia Escamilla, investigadora de Estudios de Administración Pública del Colegio de la Frontera Norte, no es políticamente inteligente ejercer tanta presión sobre un solo tema, cuando ni siquiera se conoce claramente el gabinete de trabajo del presidente.

“La situación mundial está muy crítica”, explica la académica, “los problemas financieros y económicos son graves, requieren muchísima atención, más atención para el electorado en general que la reforma migratoria”.

Un paso inicial para reconocer el poder político de los latinos, sería la inclusión de una buena dosis de latinos en el gabinete de Obama.

En su equipo de transición se incluyen ya el exsecretario de energía, Federico Peña, el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa y el novel mexicano, Mario Molina. Para su gabinete, está postulado como Secretario de Comercio Bill Richardson, cargo que lo posicionaría como el latino de más alto rango en el gabinete de Obama.

Pero según la doctora Escamilla, esto no significa un “pase automático” de los temas latinos a la agenda presidencial.

“Obama podría detener las redadas migratorias y la construcción del muro fronterizo, se ha mostrado a favor de incrementar el número de visas disponibles y cuando estuvo en el Senado votó a favor del acta DREAM para estudiantes indocumentados” explica. “Pero será difícil para el presidente electo abordar el tema de la reforma migratoria por el alto costo político que podría representar”.

Los recientes sondeos de la Asociación Nacional de Oficiales Electos y Designados (NALEO) encontraron que incluso entre los votantes latinos, la reforma migratoria está apenas en el cuarto lugar de prioridades, al llegar a las urnas.

“Para los latinos, también es una cosa crucial que se mejore la situación económica” dice Escamilla, “¿Cuáles son los temas importantes para los latinos? La reforma migratoria no es una prioridad; la prioridad son oportunidades económicas y la segunda prioridad servicios de salud… es decir una mejora general de las condiciones de vida”.

Pero Morones no quita el dedo del renglón y asegura, que para los millones de votantes hispanos que se hicieron ciudadanos y votaron por primera vez por la promesa de una reforma migratoria en mente, es ésta su prioridad.

“Esta vez, si no pasa en el primer año o a lo más, los primeros dos años, no vamos a estar con él en las próximas elecciones”, sentencia el activista.

Por ahora, a lo largo de toda la franja fronteriza con México siguen fuertes las demandas de un alto a las redadas y a la construcción del muro, así como la agilización de la reforma migratoria, temas prioritarios para la población de esta zona y el resto del país.

Habrá que esperar hasta la toma de posesión, el 20 de enero, en el que el presidente electo empezara a tomar decisiones.

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