August 29, 2008

Luego de la calma…otra tormenta

Por Mariana Martínez

Luego de una aparente calma en Tijuana se registraron terribles cuentas esta semana: Un empresario asesinado; tres hombres “levantados” en Rosarito y cinco ejecutados, de los cuales cuatro aparecen decapitados y tres de ellos con las cabezas calcinadas y con narcomensaje.

Varios sectores de la sociedad claman la vuelta del General Aponte Polito por coincidir su salida con esta nueva oleada del crimen, mientras el gobierno del estado busca mejorar la imagen Baja California pagando sumas millonarias para atraer a Tijuana la transmisión del programa nacional Hoy.

Hace apenas unos días las autoridades cantaban victoria por la aprehensión de Pedro Ignacio Zazueta “El Pit”, durante un operativo realizado en la madrugada, en el Casino “Caliente”.

Con estos últimos eventos se llega a 320 ejecuciones que se han perpetrado en el año, según la cifra oficial que mantiene la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Los hechos violentos de esta semana parecen haber seguido un patrón iniciado por una persecución realizada la noche del miércoles 13 agosto, cuando al menos 100 patrullas de la Policía Municipal persiguieron a un convoy sospechoso, por el bulevar Insurgentes.

Después del desplegado de fuerzas apenas se lograron decomisar tres unidades y un arsenal de 12 armas, 10 largas y 2 cortas; 24 cargadores, 627 cartuchos y una máscara.

El 19 de agosto fue asesinado frente a su esposa e hijos, Rogelio Macías Gutiérrez, empresario ensenadense que intentó escapar de un grupo de hombres armados, -supuestos agentes policíacos-, que lo esposaron en una aparente detención, en Mesa de Otay.

Días después se supo que el comando que persiguieron los municipales protegía al narcotraficante Pedro Ignacio Zazueta alias “El Pit” también conocido como Rubén Ríos Estrada, quien finalmente fuera detenido la madrugada del viernes 22 de agosto, cuando Agentes Federales entraron al casino Caliente del Hipódromo.

En el operativo también decomisaron vehículo, armas largas (una R15 y una escopeta), cartuchos y uniformes de la PGR y de Policía Municipal de Tijuana.

Zazueta, detenido junto con Héctor Manuel Mora Mendoza, es un conocido pandillero del barrio Logan de San Diego, considerado como uno de los hombres de confianza de Fernando Sánchez Arellano, apodado “El Ingeniero” y dirigente del cártel de los Arellano Félix.

Esa misma noche privo de la libertad a tres hombres que estaban en una vivienda de la zona del Rosario y el lunes 25 de agosto las autoridades encuentran a dos hombres en la Colonia Valle Imperial, -cerca del Corredor 2000-, uno de los cuerpos estaba decapitado, el otro presentaba signos de tortura.

Ni 24 horas después, el martes 26 de agosto se encontraron otros tres cuerpos, con las cabezas decapitadas, fueron descubiertos en el fraccionamiento García. Los agresores escribieron en su espalda un narcomensaje e incineraron sus cabezas.

El fiscal del Estado, Rommel Moreno Manjarrez, consideró que las recientes ejecuciones son un ajuste de cuentas entre los miembros del crimen organizado que buscan obtener el control del narcomenudeo en Tijuana.

Moreno agregó que la disputa del control de la venta de droga el menudeo inició luego de la captura de diferentes líderes del Cártel de los Hermanos Arellano Félix. “La reacción de los miembros del crimen organizado, no se esperaba de esa manera”.

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