August 15, 2008

Se Rompe la Amistad

Por Mariana Martínez

El mar se estrella contra la playa rocosa, cuya arena veteada negra-blanca parece cualquier orilla del mundo, con sonidos lejanos de música norteña, pero este es un paisaje violentado por una muralla metálica que a diario penetra al mar, que responde al abuso carcomiendo sus barrotes.

Aquí, al auspicio del faro, miles de familias se han congregado los veranos, los fines de semana y días festivos, a compartir, a besarse, a rozar las manos por más de 30 años.

Hombres solos, -del lado americano-, ven a sus hijos crecer sólo a través de las rejas, mientras los pequeños lloran por no querer irse y dejar a su papá. Hijos adultos ven a sus padres ancianos por entre el enrejado y amantes separados prometen volverse a ver.


Zusel Alarid, 10, derecha, y su hermana Hilary Alarid, 8, participaron en la vigilia. El parque está en una área en donde la gente se reune en los dos lados de la frontera internacional. Photo - David Maung

“Es la única manera en que podemos aguantar estar separados” dijo Juan, empleado de un restaurante que está tramitando su permanencia permanente en Estados Unidos, quién visita la frontera para ver a su esposa e hijos, que por ahora viven en Tijuana en casa de sus suegros.

Este es el parque de la amistad, el último lugar en San Diego donde las familias pueden verse y hablar a través del muro fronterizo. Este punto no siempre fue así y debido a la aprobación definitiva de la construcción del proyecto de tercer muro fronterizo, este punto de contacto podría pronto desaparecer, alejando más aún a las familias migrantes que se encuentran separadas.

El parque fue establecido como tal en 1971 por la entonces primera dama Patricia Nixon, ya desde entonces Micaela Saucedo, activista y directora de la Casa Refugio Elvira, recuerda de niña haber cruzado el cerro con su familia para ir a visitar el parque y lamenta que el discurso y las acciones del gobierno de Estados Unidos sean tan opuestos.

“El racismo esta en contra de México, en contra de nosotros los mexicanos, porque si de veras fuéramos amigos como dice el gobierno americano, no construyeran esa barda, no destruirían ese parque…donde yo cruce de niña a jugar ahí…Porque en esos años cuando yo crecí había puro alambre de púa, ni carretera había para ir a playas”.

Para Saucedo el racismo está declarado, “¿Por qué destruir este lugar donde las familias van y platican, si deportan al esposo, se ve a la esposa, los hijos se mantienen en contacto, ya no van a poder platicar…Nosotros le estamos pidiendo a Dios que se les acabe el dinero para que salve ese pedacito, aunque sea esa área, donde se encuentran las familias”.

Miles de tijuanenses y sandieguinos todavía recuerdan la época de los años noventa, en que los deportistas de ambos lados de la frontera podían seguir su camino internándose en México o Estados Unidos y volver sin ningún problema migratorio.

Pero desde el primero de agosto pasado, -luego del fallo negativo en contra de ambientalistas que demandaron al gobierno federal por la construcción del muro-, activistas y defensores de migrantes han observado la presencia de maquinaria de construcción y camionetas con los logos de la empresa Kiewit; la compañía que ganó la licitación para la construcción de tres millas de triple barda en la frontera, que podría empezar a hacer movimientos de tierra muy pronto.

Aunque no se conocen los detalles del proyecto aprobado (debido a hermetismo de parte del Departamento de Seguridad Interna que no permite conocer públicamente los planes aprobados), se calcula que la compañía podría estar moviendo 22 mil yardas cúbicas de tierra a diario, hasta finalizar el proyecto, que crearía una “zona de nadie” en la frontera, evitando así el contacto entre los dos países.

El Congresista anti-emigración Duncan Hunter ha aceptado que la razón de que se haya acelerado el proyecto de construcción del tercer muro esta vinculado con las elecciones y el posible triunfo de un presidente demócrata. “Si tuviéramos un presidente demócrata, es muy probable que se pare la construcción del muro. Por lo que es lógico que tratemos de hacerlo ahora que podemos terminarlo”, Hunter, fue uno de los legisladores que firmó documentos al Departamento de Seguridad Interna para que se llevara a cabo el proyecto, a pesar de violar 36 leyes federales, estatales y ambientales de este país.

Según cifras estimadas por DHS, se han invertido al menos 39 millones de dólares en el proyecto, una cifra que los críticos del proyecto consideran “muy conservadora”. Se espera que se gaste al menos una cantidad igual para terminar el último tramo del muro.

El director del Comité de Amigos Americanos, Cristian Ramírez, ha denunciado con vehemencia hostigamiento de parte de los agentes de la Patrulla Fronteriza a los usuarios del parque.

Según Ramírez,- quién fuera brevemente arrestado por agentes de la Patrulla Fronteriza cuando grababa en el parque-, los agentes están pidiendo documentos federales para ingresar al parque, siendo que es un parque estatal, he incluso se ha detenido el paso a estudiantes universitarios que han visitado el parque como parte de visitas guiadas por los activistas.

El Comité de Amigos Americanos está lanzando una campaña para detener la construcción del muro, o por lo menos que se respete la zona del parque. Para los interesados, visiten la página del Comité para firmar una carta dirigida a su representante, pidiendo que se pare la construcción del muro: http://support.afsc.org/site/MessageViewer?em_id=6921.0&dlv_id=10261.

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