August 15, 2008

Laguna Salada, trampa mortal durante los infernales meses de verano

Por Mariana Martínez

El majestuoso desierto de Baja California ha sido una vez más escenario de una tragedia.

Apenas en el lapso de una semana, la zona desértica de la Laguna Salada, ubicada entre Mexicali y Tecate fue el escenario de las muertes de un pequeño de 10 años y de un joven excursionista; 70 personas han sido ya rescatadas y un muchacho de 19 años que estaba paseándose en moto, continua perdido.

El 31 de julio se encontró el cuerpo de Daniel Méndez Rodríguez, de 28 años de edad, quien falleció por deshidratación, tras intentar, junto con otros dos amigos, cruzar la zona de la Laguna Salada a pie. El joven murió tras un trayecto de 25 kilómetros; sus amigos caminaron para pedir ayuda pero no fue hasta dos días después que pudo ser recuperado el cadáver.

Tres días después fueron 70 personas las rescatadas por autoridades en Baja California, en una zona árida, montañosa.

La pequeña víctima fue José David Ontiveros Triana, de apenas 10 años de edad, quien murió en el Cañón de los Picachitos en la Laguna Salada, a donde había acudido como parte de una excursión de resistencia del Pentatlón Universitario Militarizado.

En la expedición, participaron 43 personas, 26 de ellos eran niños y el resto, adultos, quienes participaban en una excursión por el desierto. Al darse cuenta de que los niños comenzaron a deshidratarse por la falta de agua y comida, pidieron ayuda por radio-comunicación y se implementó un operativo para rescatarlos, pero era demasiado tarde para José David.

Según el director de protección civil de Baja California, Alfredo Escobedo Ortiz los rescatados, siete de ellos con fuerte deshidratación, iban a las Cascadas Agua Grande en el Cañón de los Picachitos. Sin embargo, en esta temporada del año no hay agua, lo que demuestra la poca preparación para estas actividades.

Por medio de un helicóptero fueron rescatados 25 niños, de los cuales 7 estaban en mal estado, además del cuerpo del menor de 10 años que falleció desde las 12 del día. El resto del grupo fue rescatado por vía terrestre.

Esta no es la primera vez que este grupo pone en riesgo la vida de los menores.

El 23 de julio de 2001, también bajo el mando de su comandante Farid Pérez Rodríguez (listado aún como encargado en la página oficial de la institución), un grupo de 24 niños y jóvenes, de entre 9 y 21 años, fueron rescatados sanos y salvos, por rescatistas de la Cruz Roja de La Rumorosa, del grupo “Aguiluchos” y elementos de Protección Civil .

En aquella ocasión, el comandante Pérez Rodríguez, no aceptó que se trataba de un rescate y que era “parte de su formación”, pero el jefe de Protección Civil en el Estado, Mario Rodríguez, si la calificó la operación como tal.

El gobernador del Estado, José Guadalupe Osuna Millán, expresó que investigarán las causas de la tragedia y van a fincar responsabilidades, además de una investigación a la agrupación del Pentatlón Militarizado.

Hasta ahora fueron arrestados los dirigentes de la expedición, Saris Pérez, Enrique Macías y Fernando Olvera y luego de unas horas de interrogatorios fueron dejados en libertad bajo fianza de 100 mil pesos cada uno. Se espera que sean acusados de asesinato imprudencial.

El gobernador agregó que en Mexicali le tienen mucho respeto a la Laguna Salada, porque ahí han muerto soldados del Ejército Mexicano en servicio y personal de la Comisión Nacional del Agua.

“Es un calor agobiante que puede hacer que cualquiera equivoque el cálculo. Hacer una excursión así en verano es una imprudencia”, agregó el mandatario.

El mismo domingo en que rescataron al grupo, se rescataron también en las inmediaciones de la Laguna Salada, a un grupo de 18 migrantes y horas más tarde a otro de 17, entre ellos dos mujeres embarazadas, quienes se extraviaron mientras transitaban al pie de La Rumorosa.

El titular de la Dirección Estatal de Protección Civil precisó que los 35 emigrantes presentaban síntomas de deshidratación, por lo que fueron trasladados a instituciones médicas para recibir atención.

Mientras tanto, José Emmanuel Jiménez Ortega, de 19 años, continua desaparecido, luego de que acudiera con unos amigos al desierto, para dar un paseo en moto.

Según sus amigos, a un kilómetro al Sur de la carretera a Tijuana no vieron más a José.

El lunes se realizó una búsqueda vía aérea con una avioneta, así como un heli-cóptero que rentó Protección Civil. Sin embargo, no se localizó nada, se “peinó” toda el área en cuatrimotos, vehículos doble tracción, incluso a pie, logrando llegar hasta el Cañón de Guadalupe, sin que se localizara la motocicleta o al joven, por lo que la noche del martes las autoridades pararon la búsqueda.

“Durante esta temporada del año las temperaturas en esa zona pueden alcanzar hasta los 50 grados centígrados, lo que representa un riesgo para cualquiera”, agregó Escobedo, pidiendo a los turistas, visitantes y residentes que no se acerquen a esa zona, tan mortífera en esta época del año.

Return to the Frontpage