August 8, 2008

Activista ambiental recibe premio por labor con comunidades latinas

Por Pablo Jaime Sáinz

Una líder de justicia ambiental local ha recibido un prestigioso premio por su labor de ayudar a familias latinas y de escasos recursos en el Condado de San Diego a mejorar las condiciones de vida en sus comunidades.

Diane Takvorian, directora ejecutiva y co-fundadora de Environmental Health Coalition (EHC), en National City, fue una de 12 líderes comunitarios seleccionados para la 2008 James Irvine Foundation Leadership Award, que reconoce a extraordinarios líderes por su éxito en enfrentar a algunos de los problemas más importantes en California.

Los premios buscan compartir sus métodos efectivos con los políticos y otros que pueden aplicar las lecciones de estos modelos prometedores.

Y el modelo que Takvorian y su equipo han desarrollado desde 1979, año en que EHC fue fundada, ha comprobado que funciona. Ya sea que ha sido usado para deshacerse de deshecho toxico en Barrio Logan u Old Town National City, EHC trata de darle poder a los miembros de la comunidad para que ellos mismos sean los que luchan en contra de la discriminación y adquieran justicia ambienta.

“Las personas en sus comunidades conocen mejor los problemas y cómo deben ser resueltos”, dice Takvorian. “Nosotros unimos eso con entrenamiento para que sean mejores abogados para mejorar sus vidas”.

Los homenajeados este año incluyen a 12 californianos de seis organizaciones, incluyendo a Takvorian y EHC, que trabajan para mejorar la salud de comunidades minoritarias, reducir el impacto del cambio climático, rehabilitar a pandilleros, abogar por jóvenes en hogares provisionales y darle a trabajadores de escasos recursos mejor acceso a servicios financieros.

“En un momento cuando los californianos están hambrientos de nuevas ideas para resolver los problemas diarios, estas personas representan innovaciones y liderazgo”, dice Jim Canales, presidente de la Fundación Irvine.

El Gobernador Arnold Schwarzenegger también felicitó a los ganadores por sus logros.

“Me da gusto que sean californianos. Les damos las gracias por sus contribuciones al estado”.

La Fundación Irvine dará 125 mil dólares a cada organización de los individuos que fueron seleccionados.

Takvorian dice que EHC usará esos fondos para continuar con sus programas de justicia ambiental, que ya han cruzado la frontera y están siendo implementados para ayudar a colonias pobres en Tijuana.

La mayoría de los miembros de EHC son padres de escasos recursos que constantemente buscan mejorar las condiciones de vida para sus familias. Pueden ser inmigrantes latinos que no hablan bien inglés, pero que tienen el corazón y las ganas de enfrentar el racismo y ponerle fin a la discriminación social.

En las juntas y demostraciones en Barrio Logan, National City o Chula Vista, uno puede ver a las madres con bebés en sus carriolas en una mano y con un letrero que dice “Alto al envenenamiento infantil por plomo”.

“Constantemente me inspiro por las personas en nuestras comunidades, que trabajan dos empleos y están criando una familia, pero aún se toman el tiempo para participar con EHC para luchar por la justicia”, dice Takvorian.

Takvorian dice que el premio no es sólo para reconocer el trabajo de ella, sino de todos los empleados y voluntarios de EHC que se dedican a mejorar estas comunidades y a detener lo que ella llama “racismo ambiental”.

“Sólo soy parte de un equipo que reta a la discriminación y que busca justicia ambiental para todos en nuestras comunidades”, dice.

Para conocer más acerca de Diane Takvorian y aprender cómo puede involucrarse con la Environmental Health Coalition, visite www.environmentalhealth.org.

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