August 1, 2008

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

¡Otra víctima del racismo! ¡no podemos guardar silencio!

Si no despertamos como comunidad y asumimos nuestros compromisos cívicos y morales como hispanos, vamos a tener que acostumbrarnos a recibir los embates de la discriminación y el racismo hasta limites insospechados.

El pasado 12 de julio, en Shenandoah, Pensilvania, Luís Ramírez, fue asesinado a golpes por un grupo de adolescentes, por el sólo hecho de ser hispano.

Los insultos y las ofensas que recibía cotidianamente no fueron suficientes para calmar los ánimos racistas de ciertos habitantes de esta ciudad, que no podían perdonarle que fuera mexicano, indocumentado y humilde.

Muy seguramente lo último que escuchó Luís antes de perder el sentido, fue la misma frase que escuchaba de camino a su casa desde el trabajo o cuando salía a caminar con su esposa y sus hijas: ¡Dirty Mexican!, ¡Mexicano Sucio!

Es papel de la justicia investigar que paso exactamente, por ahora, los presuntos asesinos, recibieron cargos por homicidio e intimidación racial y serán juzgados como adultos.

Pero la lucha por la defensa de los derechos de los inmigrantes que pasa por la búsqueda de una reforma migratoria integral debe pasar también por un ejercicio de conciencia individual y colectivo que nos haga entender que tenemos que unirnos como comunidad e involucrarnos en la vida social y política del país que escogimos para vivir.

Si no ejercemos nuestros derechos y nuestros deberes civiles no podremos evitar que ataques como este, se hagan parte de nuestro día a día.

No es la primera vez que pasa. Lamentablemente la lista de crímenes de odio es muy larga en este país, pero por eso no podemos permitir que nos gane la apatía y conformarnos con el pan de cada día sin asumir que somos parte de la misma sociedad y que lo que hoy le pase a mi vecino puede ocurrirme a mi mañana.

Si tenemos la posibilidad de hacernos ciudadanos debemos aprovecharla, siendo ciudadanos podemos hacer escuchar nuestra voz a través del voto y podemos cambiar el hecho de ser una minoría discriminada y convertirnos en una que sea respetada por sus aportes a la sociedad.

Si ya somos ciudadanos debemos votar, participar políticamente no significa solo elegir un individuo para una determinada labor, al votar estamos eligiendo a las personas que deberán decidir por nosotros asuntos tan vitales como la educación de nuestros hijos, la salud y el bienestar de nuestra familia y el futuro de la comunidad inmigrante.

Luís Ramírez, tenia 25 años, el racismo y la intolerancia se convirtieron en golpes que acabaron con su vida.

¿Es este el futuro que queremos construir?

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