August 1, 2008

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

FlipflOpbama

“Es hora de derribar muros”, dijo en Berlín el seguro candidato Demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Ante 100 mil espectadores, Barack dijo además que “se deben derribar las barreras entre países pobres y ricos”.

Me imagino, como ejercicio ocioso, a Obama diciendo lo mismo en Estadio Azteca de la Ciudad de México, ante 100 mil espectadores, ahora que visite este país.

“Mi madre nació en Estados Unidos pero mi padre creció cuidando chivos en Kenia. El decidió, hace muchos años, como muchos otros en el mundo, que su sueño requería la libertad y oportunidades que ofrece Estados Unidos. Por eso estoy aquí, y ustedes conocen este sueño y estas aspiraciones”.

Dudo que lo diga, porque sería como invitar a todo el mundo a Estados Unidos.

Otro parrafito: “En este nuevo mundo, hay extremistas peligrosos que han crecido más rápido de lo que podemos contenerlos. Por eso no podemos estar divididos. Ninguna nación, no importa qué tan grande o poderosa sea, puede derrotar este peligro. Nadie puede negar este peligro o escaparse de la responsabilidad de enfrentarlos, pero siendo honestos, sabemos que algunas veces, a los dos lados de la frontera, hemos ido por distintos rumbos y hemos olvidado nuestro destino común”.

Se me hace que se refería a los míticos terroristas que desde 2001 no matan ni una mosca en Estados Unidos, pero a nosotros nos sonaría como a los Minuteman y los Sensenbrenner.

Un párrafo más: “Aquí la idea es que Estados Unidos es parte de lo malo en el mundo, en vez de una fuerza para mejorarlo”. No, pues si. Eso si lo podría decir, y sin duda recibiría tremenda ovación.

Otro: A los berlineses les dijo que “europeos y estadounidenses debe unirse más, no separarse. La unidad entre las naciones no es una opción, sino el único camino para avanzar en nuestra humanidad común. El mayor peligro es permitir nuevos muros que nos dividan”.

Esa sería no una mordida sino de plano una horrible masticada de lengua, después de haber votado por el muro en la frontera hace dos años. Los alemanes no saben de ese voto, pero nosotros si.

Muros caídos, políticos cínicos

La que sigue: “Los muros entre aliados no deben permitirse. Los muros entre quienes tienen más y quienes tienen menos no deben existir. Los muros entre las razas y tribus, nativos e inmigrantes, cristianos y protestantes no deben existir. Estos muros deben derribarse”.

No. Ese lo borraría de plano, porque sería pisarse los callos, después de que además de favorecer el muro en la frontera pidió que se repararan las porciones más viejas y que ya no paraban un solo inmigrante.

Pero ni modo que en Berlín no lo dijera. “Sabemos que han caído antes. No solamente en Berlín, sino en Belfast, donde Protestantes y Católicos aprendieron a vivir juntos; y en Sur África, donde la gente terminó con el apartheid. La historia nos recuerda que los muros se pueden derribar, pero la tarea no es sencilla. Las sociedades y el progreso requieren trabajo y sacrificio, y compartir el desarrollo y la diplomacia, del progreso y la paz. Requieren aliados que se escuchen mutuamente, aprendan del otro y, sobre todo, tengan confianza mutua”.

Pero no lo dirá en México. Sería como invitar a medio millón de mexicanos a agarrar pico y pala para tirar la barda igual como la tiraron los berlineses.

“Es tiempo de construir nuevos puentes como los que nos unen a través del globo”.

Esa línea queda excluida. Sería invitar a hacer puentes por arriba del Bravo con la pedacería que salga del muro.

“Este es el momento de construir con la riqueza que los mercados han creado y repartir los beneficios más equitativamente, pero no podemos seguir creciendo si favorecemos a los menos y no a la mayoría. Debemos crear un comercio que recompense el trabajo que crea la riqueza, con protección para nuestra gente y el planeta. Este es el momento para darle esperanza a quienes se han quedado atrás en el mundo global”.

Esa, Felipe Calderón se encarga de borrársela del discurso.

“¿Le daremos la mano a quienes desean una vida con dignidad y oportunidades, con seguridad y justicia? ¿Le daremos la bienvenida a los inmigrantes y combatiremos la discriminación contra quienes no son como nosotros y mantendremos nuestra promesa de igualdad y oportunidad para toda nuestra gente?”

Esa pregunta se quita porque slip-flop Obama (o en buen español ping-pong Obama), tendría que responderla como parte de su discurso, y no lo va a hacer. Tendría que decir que si, porque si no lo linchan ahí mismito en el Azteca.

Pero no la contestaría porque no podría. Si contesta que no, lo linchan allá. Si dice que si, que dará la bienvenida a los inmigrantes, lo linchan acá sus propios compañeritos Demócratas que también votaron por el muro. Clinton, Boxer y otros 17 en el Senado, y los Lipinskis, Emmanuels y las decenas de Demócratas que votaron a favor de la HR4437 en el 2005.

Y si no lo responde… ¿para qué irá a Mexico?.

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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