August 1, 2008

Comentario:

Forzando a los Inmigrantes….y a la Constitución

Por Kathleen Walker

Los oficiales Federales de inmigracion barrieron Postville, Iowa, en Mayo y detuvieron a cerca de 400 trabajadores en una planta de proceso de carnes kosher. Rapidamente fuerzas locales y miembros de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) arrestaron, acusaron con crimenes, extrajeron declaraciones, y sentenciaron a 297 de estos individuos en una semana. Aparentemente esta estrategia de conmoción y pavor fue diseñada especialmente para caerles a trabajadores indocumentados que se rompen la espalda trabajando en trabajos con condiciones sub-óptimas.

El nuevo ferrocarril judicial super rápido requirió un planeamiento y una coordinación amplia entre la oficina del Fiscal de los Estados Unidos de Iowa, el Departamento de Seguridad Nacional y los Jueces Federales. Las vías construidas para llevar este nuevo tren de ejecución fueron diseñadas para forzar rápidas declaraciones de culpabilidad bajo las amenazas de un serio tiempo de encarcelamiento, evitar la invonveniencia de juicios, limitar el acceso a abogados de immigración, eliminar la posibilidad de todo tipo de ayuda futura, e imponer sentencias criminales y ordenes de expulsión simultaneamente. Para apurar el proceso, los abogados nombrados por el tribunal fueron requeridos para representar grupos de 10, 20 ó más individuos y más de 90 individuos fueron procesados por el tribunal en un solo día.

La Asociación Americana de Abogados de Inmigración se dirigió por escrito al Juez de Distrito de los Estados Unidos quien aparentemente autorizó estos procedimientos acelerados, Juez Linda R. Reade, expresando su más profunda preocupación con el proceso. La Jueza Reade subsecuentemente dijo que “los abogados de inmigración no entienden el proceso criminal federal que se relaciona con cargos de inmigración”. Sería muy difícil exagerar nuestro respetuoso desacuerdo con esa afirmación.

Es precisamente porque los abogados de inmigración entienden la complejidad de la interacción entre la ley de inmigración y el derecho penal que hemos reaccionado tan fuertemente con este nuevo enfoque. El apalancamiento excesivo de cargos criminals a través de una negociación explosiva (firme el acuerdo dentro de los siete dias del arresto ó enfrente una máxima pena) para asegurar tiempo en la carcel y decomiso todo tipo posible de ayuda de inmigración, muestra un desprecio total por esa misma complejidad.

Los casi 300 individuos que fueron sometidos a este proceso que al parecer se declararon culpables por el uso de documentos falsos (para poder trabajar, usted se dará cuenta) a cambio de cinco meses de prisión y deportación no fueron adecuadamente controlados ni informados de sus derechos bajo la ley de Inmigración de los Estados Unidos. Algunos quizás tenían reclamos derivados de ciudadanía Norteamericana. Otros quizás tenían miedo legítimo de persecución ó tortura en sus países de origen. Otros podrían haber sido elegibles para tener visas como testigos de crímenes que hayan sido cometidos por sus empleadores. Muchos eran Guatemaltecos de etnicidad Maya para quienes Español es su segunda lengua y quienes firmaron acuerdos sin ningún tipo de interpretación Maya. En el interés de la eficacia gubernamental, sin embargo, a estos individuos les fue negado el acceso a los expertos necesarios para ayudarles a tomar decisiones informadas acerca de si declararse culpable era en su mejor interés.

Con el “gobierno” portándose duramente y rapidamente, estas personas hicieron lo que los ingenieros de esta nueva máquina intentaban, ellos aceptaron y firmaron abandonar su vida en este país. Los procedimientos judiciales en Iowa fueron una parodia de justicia y no tiene lugar en una democracia constitucional. Los inmigrantes, incluyendo esos trabajando sin documentación, merecen su día en la corte, no un viaje de cinco minutos en una jaula para ganado que compromete la integridad de nuestro sistema.

Walker es la pasada presidente inmediata de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración.

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