April 25, 2008

Doctores de Baja indignados: falta de acción del gobierno en los secuestros

Por Mariana Martínez

Más de 300 doctores de práctica privada y pública reclaman seguridad para los tijuanenses, especialmente los de su gremio que se han visto fuertemente afectados por la seguridad y que según sus propios miembros han ocurrido al menos 23 secuestros de médicos en los últimos meses, además de extorsiones telefónicas y amenazas.

Los médicos e incluso estudiantes de medicina, se manifestaron afuera del centro de gobierno estatal en Tijuana el pasado viernes 18 de abril para intentar hablar con el gobernador José Guadalupe Osuna Millán, sobre la grave situación.

Pero luego de una breve reunión con el secretario del gobernador en Tijuana, Domingo Ramos Medina, el presidente del Colegio Medico de Tijuana, doctor Eric Rosenberg salió muy molesto, relatando que las autoridades les dijeron que el gobernador no estaría disponible.

“No tiene caso, ya nos dijeron que nuestro problema no es serio y que mañana le van a hablar al gobernador, que pena”, dijo Rosenberg, “nos dice que mañana sábado va a intentar contactar con el gobernador, insultando nuestra inteligencia”.

Los médicos efectuaron un paro escalonado de 12 horas para exigir mayor protección y entregaron un pliego petitorio para exigir alto a los secuestros y la inseguridad, así como eficiencia y decencia de las autoridades.

Apenas dos días antes, los médicos se habían reunido con el procurador de justicia del estado Rommel Moreño Manjarrez, donde según los médicos presentes, se les ofreció un curso anti-secuestros y entregar el pliego petitorio al gobernador.

El sector médico se galvanizó en un movimiento organizado en virtud del secuestro de Fernando Guzmán Cordero, director del hospital regional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Número 1.

Guzmán fue liberado apenas horas después de que representantes del gremio se reunieran con Moreño. Según narró el propio doctor Guzmán, sus plagiarios lo liberaron en la madrugada, le dieron 200 pesos y dijeron que “el jefe encargó que lo cuidaramos, pues es usted una papa caliente”, lo que ha despertado sospechas sobre el alcance de la corrupción en las instituciones públicas.

El doctor Oscar César Acosta Pérez trabaja con Guzmán en su práctica privada, y dijo que a pesar de sentir un gran alivio por la liberación del doctor, teme por el resto del gremio.

“¿Qué va a pasar con los que no somos famosos, poderosos “estrellitas”?, que, contrario a lo que cree mucha gente, no tenemos mucho dinero y nos ganamos de manera honrada el sustento”, declaró Acosta, “yo tengo mucho miedo y no me pongo la bata afuera del consultorio; lo que antes era un orgullo de una profesión prestigiada ahora me podría costar la vida”.

Daniel Trujillo Juarez, endocrinólogo pediatra de Tijuana, quien también se manifestó, narró como hace poco lo amenazaron con el secuestro de su hija de 12 años.

“Fueron cuatro horas de terrible angustia, un dolor tremendo, y me dice este señor [Ramos Medina] que me espere. Evidentemente el señor no ha sufrido esto en carne propia”.

El doctor Trujillo agregó que esta ineptitud afecta a todos los ciudadanos y los médicos aseguraron que de no ser escuchados podrían hacer más frecuentes el paro de labores.

“En mi caso, no recibí apoyo de las autoridades, me dijeron cínicamente, “usted págeles”dijo Trujillo.

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