April 18, 2008

Comentario:

Medicina Amarga

Por Israel Ortega

¡El cielo se nos cae!

O sea eso es lo que nos cuentan los políticos que se las pasan viendo en como poder explotar los miedos del pueblo. En esta, la temporada de culpar a todos, es fácil darse cuenta porque nuestros oficiales elegidos quieren hacer algo para dar la impresión que están respondiendo. ¿Pero no será, que nuestro país será mejor servido si nuestros políticos dibujan un plan mas sensible y responsable, aunque no sea el mas popular?

Una tumultuosa bolsa de valores, altos precios de gasolina y un incremento en el número de aquellos sin trabajo, todo ha contribuido a la percepción que nuestra economía esta en caos. Y mientras los economistas continúan en argumentar si estamos en una recesión o una depresión, o si una, ya empezó, haríamos bien en frenar un poco para entender como es que llegamos hasta aquí. Adicionalmente, deberíamos ver con escepticismo aquellos que nos prometen una respuesta sencilla.

Mucha de la culpa por la situación económica se debe al sector de viviendas que ha visto un dramático incremento en el número de aquellos que no pudieron cumplir con sus obligaciones financieras. Como mi colega Ron Utt nos explica en su más reciente informe, las semillas fueron sembradas en los 90s cuando instituciones financieras empezaron a otorgar préstamos a familias con crédito malo.

Aunque el número de propietarios de casa creció, ahora nos estamos dando cuenta que el prospero exterior; estaba escondiendo un sector de vivienda precario. Hoy sabemos que cuando familias pararon de pagar sus casas, inversionistas en los mercados financieros tuvieron que pagar los gastos.

En lugar de poner los frenos en este camino, parece que la respuesta congresional aprueba el seguir haciendo malas decisiones financieras. Un buen ejemplo es el proyecto de ley del Senado titulado, “Foreclosure Enhancement Act” que incluye provisiones para volver a escribir contratos, créditos de impuestos para hogares que no han sido pagados y billones de dólares para gobiernos estatales. En términos sencillos - aquellos que hicieron malos préstamos serian perdonados, y nosotros, los que pagamos impuestos, seriamos responsables para pagar la cuenta.

Complicando el desastre, es la reciente acción del gobierno federal en asistir con ayuda financiera la venta de Bear Stearns (empresa en Wall Street) a otro banco inversionista. Aunque hay argumentos validos en como reacciono el gobierno, ¿no hubiera sido mejor que el libre mercado resolviera la situación en lugar del gobierno? ¿O tendrán razón aquellos que nos dicen que así evitamos una crisis en la forma como respondió el gobierno?

Y “Ahí esta el Detalle,” como diría Cantinflas, en como responde el Congreso a la actual situación financiera. Aunque la tentación sea grande para apoyar la expansión masiva del gobierno federal para sacarnos de este lió, es muy posible que el recompensar decisiones irresponsables solo agravara la situación actual.

Cuando éramos niños, nuestra Mama nos decía que era necesario tomar la medicina aunque supiera horrible.

Tal vez no queremos escucharlo pero si no paramos de apoyar a políticos que están mas interesados en decirnos lo que queremos oír, en lugar en lo que nos deberían decir, el fin de nuestra enfermedad financiera solo será mas inalcanzable.

Israel Ortega es un Asociado de Prensa y Medias de Comunicación para la Heritage Foundation y lleva mas de media década trabajando en Washington, D.C. y el Congreso. www.heritage.org

Letters to the Editor Return to the Frontpage