April 11, 2008

Comentario:

El petroleo

Por José R. Uzal

El precio de la gasolina continua su inexorable marcha hacia la estratosfera, arrasando a su paso con problemas nacionales como la inmigración ilegal y creando otros como la contracción económica. Lo interesante de todo esto es la resignación con que los estadounidenses están aceptando el hecho que pronto pagaran mas de $5 por galón. No se oyen demandas de cambio por parte de la opinión publica.

El costo del combustible diesel ya sobrepasa $4 cifra significativa ya que la red de abastecimiento nacional se mueve por carretera y todos los camiones consumen diesel. El costo adicional se le carga al consumidor en forma de aumentos en el precio de la canasta familiar. Nadie protesta.

Los trabajos comienzan a escasear, los precios aumentan y las viviendas propias, el ultimo bastión de riqueza de la clases media, están en peligro de desaparecer y convertir a los norteamericanos en una nación de inquilinos. El silencio de la masas es ensordecedor.

La nación esta bajo los efectos de un soporífico electoral. Los candidatos pasan el tiempo con acusaciones y debates sobre temas personales. Es obvio que ninguno de los tres candidatos tiene la menor idea como resolver la presente situación, y peor, como salir del cause que esta llevando a EE.UU. hacia una catástrofe económica.

El dólar continua en picada y estamos en peligro de deje de ser la divisa fuerte en la se llevan acabo todas las transacciones petroleras. Si perdemos esa ventaja las consecuencias serian brutales para la economía. Una de las ventajas que ofrece un dólar débil es que rebaja el precio de las exportaciones pero como Estados Unidos ya no produce mucho los beneficios son limitados. El dólar débil hace el viajar al extranjero extremadamente costoso lo cual afecta al turismo.

El actual caos económico ha sacado la reforma migratoria del dialogo nacional y los ilegales comienzan a darse cuenta que una economía que no los necesita y un costo de vida cada día mayor son la forma mas efectiva de deportación. Nadie emigra para pasar vicisitudes en otras tierras.

Solo se puede estimar que el pueblo norteamericano no esta quejándose porque esperan que las elecciones del próximo noviembre traerán soluciones. Mientras tanto están ocupados tratando de sobrevivir y adaptándose a los cambios que esta creado la presente situación económica.

El problema es que esperar a que el próximo presidente resuelva los problemas la económicos seria demasiado tarde. El congreso y la presente administración tienen que actuar inmediatamente para evitar el sufrimiento y la desesperación que se aproximan.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanaal, en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispano parlantes.

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