September 28, 2007

Esquina del Doctor
Por Dr. Eduardo Grunvald

El nacimiento y la muerte son dos experiencias que compartimos con todos los demás en el mundo... en el pasado, presente, y futuro

La mayoría de personas estarían de acuerdo que el proceso natural del nacimiento ha sido mejorado, tanto para la madre como para el bebé, por avances modernos de la medicina. Pero, así como necesitamos ayuda para llegar a este mundo, también la necesitamos para irnos. Ahora existe un campo de la medicina moderna conocido como el hospicio que mejora el cuidado de pacientes con enfermedades terminales y asiste a sus familiares.

El proceso de muerte es diferente para cada persona. Muchos tienen la esperanza que cuando llegue su tiempo, se vayan rápidamente y sin dolor, sufriendo un ataque cardíaco fatal o no despertándose de un sueño. Sin embargo, en general no sucede así. En diferentes grados existe el dolor, síntomas incómodos, y algún elemento de sufrimiento físico y emocional, tanto para el paciente como para su familia.

Un refrán que resume el papel de la profesión médica va más o menos asi: “Cure a veces, trate a menudo, y alivie el sufrimiento siempre”. Este dicho captura la esencia del concepto de hospicio. Tarde o temprano, todos afrontaremos el momento donde los esfuerzos para prolongar nuestras vidas con tecnología médica moderna será en vano. Esto puede ser tan verdadero para una bisabuela de 90 años que lucha con la insuficiencia general de sus órganos vitales, como para un hijo de 5 años que lucha contra los asimientos de un tumor cerebral inoperable.

Uno de los desafios mayores que enfrenta un doctor es llegar a la decisión que ya no queda ningún tratamiento curativo para ofrecerle a un paciente con una enfermedad terminal, y luego quizás aún más difícil, delicadamente y compasivamente guiar al paciente y su familia a la misma conclusión. Muchas veces existen mitos que deben ser destruídos durante este proceso. El inicio del cuidado de hospicio no significa que su doctor lo abandona, sino que el enfoque cambia a una calidad de vida y libre de sufrimiento.

El hospicio es un concepto que incorpora el cuidado físico, emocional y espiritual del paciente terminal. No es un lugar físico, sino que mejor dicho es un concepto ... cuidado de hospicio puede ocurrir en un hospital, una casa de ancianos, un centro de hospicio o en su misma casa. Los pacientes bajo el cuidado de hospicio recibirán el tratamiento médico experto para minimizar el dolor y otros síntomas, como falta de aire, ansiedad, problemas intestinales, fiebres y muchos otros. El cuidado de hospicio utiliza un equipo de muchas disciplinas, no sólo doctores y enfermeras, sino también psicólogos, trabajadores sociales, dietistas, fisioterapeutas y guías espirituales. Es individualizado a las necesidades específicas de cada paciente y su dinámica familiar. Siempre se respetan las diferentes percepciones culturales y ritos.

El hospicio no debe ser confundido con la eutanasia. La muerte es la intención primaria de la eutanasia. El objetivo primario del hospicio es reducir el sufrimiento y maximizar la calidad de la vida, y permite que la muerte ocurra de un modo natural.

La palabra hospicio viene de la palabra latina “hospes”, que significa recibir a un huesped o un desconocido. Hasta hace 1,500 años, cuando las tasas de mortalidad eran mucho más altas y la mayoría de la gente no vivía más de 40 años, las comunidades estaban estructuradas para recibir los que se estaban muriendo y consolarlos lo más posible. En fin, no había mucho más para ofrecer. Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los hospitales y la ciencia médica vieron avances exponenciales y tratamientos nuevos, la muerte empezó a ser vista como un fracaso del sistema. En 1969, se publicó un libro revolucionario llamado “Sobre la muerte y morir,” por Dr. Elisabeth Kubler-Ross. Basado en más de 500 entrevistas con pacientes terminales, fue un gran éxito de venta, pero más importante expuso el tema de la muerte y lo trajo a la conciencia pública por primera vez.

Hoy en día el concepto de hospicio ha sido transformado en una especialidad donde los médicos son entrenados para tratar enfermedades y complicaciones terminales de manera compasiva.

Muchos no pensarían intuitivamente que trabajar con pacientes agonizantes sería muy gratificante, pero para mí es todo lo contrario. Una de mis mayores satisfacciones como médico ha sido ver mis habilidades usadas a sus niveles máximos, cuidando a pacientes terminales con compasión y dignidad. Casi invariablemente las familias demuestran enorme gratitud al referir y facilitar el proceso de fallecimiento de su ser querido a través del cuidado de hospicio.

Para información general sobre el hospicio visite www.hospicefoundation.org o www.nhpco.org. Hay muchas organizaciones de hospicio en San Diego, y en mi experiencia son todas muy accesibles para pacientes que hablan sólo español.

El Dr. Grunvald es Profesor Associate Clínico, Departamento de Medicina en el Perlman Internal Medicine Group, UCSD Medical Center.

Return to the Frontpage