September 21, 2007

Comentario:

El mes de la hispanidad

Por José R. Uzal

El Presidente Bush, proclamó del 15 de septiembre al 15 de octubre de 2007 el Mes Nacional de la Hispanidad. Uno de sus prominentes opositores, la Honorable Nancy Pelosi (D-CA), líder del Congreso expresó al respecto: “Celebrar a la comunidad Hispana un mes al año no es suficiente. Los latinos merecen una oportunidad real de lograr el Sueño Americano aunque estén aquí por generaciones o acaben de llegar”. En mi opinión ninguno de los dos está correcto.

El sacerdote de origen mexicano, Luis Ángel Nieto, quien forma parte de la coalición de Derechos Humanos del Sur de California, criticó que el presidente Bush proclamar el mes de la hispanidad como una forma de homenajear a la comunidad hispana por su contribución al crecimiento y a la riqueza de este país. Expresó el clérigo Nieto: “Me parece de un cinismo inaudito proclamar un mes de la hispanidad mientras se sigue sin atender el reclamo de 12 millones de indocumentados”. Y añadió: “Es una muestra del doble discurso de la Casa Blanca frente a una crisis humanitaria que hoy está dividiendo a familias y condenando a millones de inmigrantes a condiciones de explotación y a una persecución desde todos los frentes”.

Un mes de reconocimiento es aceptar ser parte de las divisiones raciales que afligen a Estados Unidos. Es aceptar ser una más de las minorías a las que hay que mantener calladas. La Oficina Censo informó este mes que en Estados Unidos hay 44,3 millones de hispanos y la lengua hispana se habla en 32,2 millones de ellos, o el 72,6%. Esa cantidad de habitantes convierte a Estados Unidos en el segundo país con mayor población hispana en el continente, superado solamente por México (106,2 millones). El segundo lugar lo tenía hasta hace poco Colombia (43 millones). Somos parte intrínseca de esta gran nación.

Desde 1937 se comenzó a conmemorar el 12 de octubre a instancia de los italiano-americanos. Cristóbal Colón fue un genovés (La Italia moderna todavía no existía) al cual financiaron los españoles para que encontrara un camino diferente a la India. Durante la búsqueda se tropezó con nuestro continente. Aquel hecho fortuito, y la proclividad que, las tripulaciones de los barcos de Colón y sus subsecuentes generaciones, demostraron por las nativas y las negras esclavas, crearon lo que hoy llamamos La Raza.

Los hispanos, celebramos el 12 de octubre, el día en que arribó Colón a nuestro continente, como el Día de la Raza. Los italianos no tuvieron nada que ver con eso, pero al aumentar la población hispana en EE.UU. hubo que ajustar el significado.

En el año 1998, las celebraciones de la semana de herencia hispano-americana fueron extendidas un mes para que incluyeran nuestro Día de la Raza. El mes se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre. Fue instituido, aunque solamente por una semana, en 1968 por el entonces presidente Lyndon B. Johnson. Se escogió como fecha de inicio el 15 de septiembre para coincidir con las efemérides de cinco naciones centroamericanas: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Adicionalmente, México y Chile celebran su independencia el 16 y 18 de septiembre.

En Costa Rica el 12 de octubre se celebra como el Día de las Culturas, en España se celebra como Día de la Hispanidad. En 1992 dicha fecha fue declarada Día Internacional de la Solidaridad con los Pueblos Indígenas. Desde el 2002 se conmemora también como el Día de la Resistencia Indígena en Venezuela. Estos dos últimos días fueron creados porque después de 500 años, llegamos a la conclusión de que la Conquista fue mucho mas productiva para los Europeos que para los indígenas. Es permisible preguntarse si los resultados de la Conquista hubieran sido diferentes si los indígenas de América hubieran llegado a Europa primero. Pero como no fue así y la historia la escriben los que ganan, seguimos celebrando el 12 de octubre como Día de la Raza.

En realidad debiéramos ser honestos con nosotros mismos y celebrarlo como Día del Racismo. Un día en el que reconozcamos las lacras que heredamos del colonialismo y celebremos nuestras diferencias raciales. Un día en que le dejemos saber al mundo que no somos una raza y que estamos tratando de no ser racistas. Somos, en realidad, una cultura con una lengua común.

En cuanto al Mes de la Hispanidad, yo preferiría cambiarlo por una vida de legalidad y completa aceptación.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal, en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes. 561-310-5333.

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