October 19, 2007

Periodismo latino y el movimiento migratorio

Un grupo de informadores latinos del Valle Central de California dialogan sobre su participación durante el moviento inmigrante

Por Eduardo Stanley

FRESNO — “Nosotros apoyamos abiertamente las marchas, transmitimos desde un parque y la gente se prendió”, dijo Mari Martínez, conductora del programa “Punto de Vista” de Radio Campesina, con base en Bakersfield. “Después de las marchas, dedicamos tiempo al análisis de los eventos”.

La estación de televisión KNSO-TV 51(Telemundo), de Fresno, inició su noticiero local en marzo 2007, pero realizó un especial dedicado a los preparativos del boicot del 1ro. de mayo del 2006, según explicó el productor Daniel Rodríguez.

En este recorrido sobre la cobertura del movimiento inmigrante que sorprendió al país en 2006-2007, otros periodistas presentes en el foro realizado el 22 de septiembre 2007 en el Museo de Arte de Fresno, dentro del marco del festival cultural Tamejavi (www.tamejavi.org), explicaron su dedicación al tema, desde columnas permanentes hasta entrevistas con líderes y activistas.

En cuanto al lenguaje, existió coincidencia. Los periodistas latinos no usan el término “ilegal” para referirse a inmigrantes sin documentación migratoria. Para John Esparza, editor del periodico bilingüe “Vida en el Valle”, de Fresno, detrás del lenguaje se desarrolla una guerra de relaciones públicas para ganar el favor de la audiencia estadounidense —que a su vez influirá a los congresistas.

Los medios masivos en ingles tienen un criterio “técnico”, asegura Miguel Báez, editor del periódico “Noticiero Semanal”, de Porterville. “Usan la palabra ‘ilegal’ porque estos inmigrantes violaron la ley al ingresar al país sin papeles, pero no hay intención criminal, vienen a trabajar”. Y concluyó este aspecto diciendo que los medios latinos prefieren el término “indocumentados” también por razones de sensibilidad.

La guerra en el terreno del lenguaje llega más lejos. “Los conservadores usaron el término ‘amnistía’ para referirse a la propuesta de ley del Senado para desacreditarla —aunque no era una amnistía”, agregó Esparza. Se refiere a la propuesta de ley S-1348, finalmente descartada el 6/28/07 por no reunir los votos suficientes en el Senado.

La cobertura de la propuesta de la mencionada reforma migratoria del Senado acaparó buena parte del foro periodístico debido al debate que generó a mediados de este año. “La gente cree que cualquier reforma migratoria le otorgará papeles”, dijo Báez. Sin embargo, esta propuesta no tenía esa intención, a pesar de la amplia publicidad recibida en ese sentido —incluyendo en muchos medios en español.

“El espacio de una hora diaria no alcanza, por eso buscamos otros espacios”. De esta manera, explica Mari Martínez, Radio Campesina organizó foros de inmigración en diversas ciudades, con asistencia masiva.

Falta de espacio y falta de tiempo parecen ser problemas de los medios de comunicación. “Por ejemplo, la última propuesta (de ley migratoria) tenía unas 400 páginas, ¿quién tiene tiempo de leerla? Creo que hacemos lo que podemos”, comentó Esparza.

A esto hay que sumarle la constante inseguridad laboral que enfrentan ciertos medios ante la competencia de nuevos medios de comunicación, como el internet. “En los medios en inglés muchos periodistas han perdido sus empleos a nivel nacional”, comentó Vanesa Colón, reportera del periódico en ingles The Fresno Bee, de Fresno. “Y por lo tanto hay menos recursos”.

Las presiones sobre los periodistas no siempre son gratas. “He recibido muchas llamadas y mensajes, la mayoría eran insultos”, comentó Colón, al referirse a sus artículos sobre el tema migratorio. Y agregó que hasta escriben a sus superiores para pedirles que la despidan. “No todos son anglos, también hay latinos que se oponen a los inmigrantes”.

Sobre este tema, varios de los periodistas presentes coincidieron en que muchas organizaciones y activistas abusan de la convocatoria a los medios de comunicación. “Llaman a conferencias de prensa a cada momento pero no tienen nada nuevo que decir”, dijo Rodríguez.

También se discutió la seriedad de las fuentes, incluyendo dudosos datos y encuestas. “Organizaciones como NALEO o Maldef, tienen buena información”, aseguró Esparza. “Hay otras como FAIR, que está contra la inmigración, o Center for immigration Reform, que la apoya… Bueno, creo que hay que tener cuidado con la información que estas organizaciones proven, pues está relacionada a sus intereses”.

Algo similar ocurre con los “activistas virtuales”, aquellos individuos que se comunican con los medios pero que no tienen actividad organizativa o política de base. “Sus opiniones pueden tener valor”, afirmó Baez, pero es necesario tener cuidado al considerarlos como fuentes valederas. “Mandan muchos correos electronicos para actividades a las que ni ellos van”.

Colón agregó que a pesar de la cantidad de materiales que se reciben sobre el tema, ella prefiere el contacto directo con las organizaciones, activistas o analistas. En este sentido, destacó que saber español y la cultura latina son un factor importante.

Pero hay otro elemento. “Los periodistas latinos le ponemos pasión al tema”, dijo Martínez. La importancia del tema migratorio tiene además otros ingredientes para los periodistas latinos. “Todos tenemos un amigo o un familiar que carece de documentación (…), y porque son nuestros lectores”, afirmó Báez. En cuanto al porqué los medios en español, especialmente las radios, asumieron un liderazgo o convocatoria durante las marchas de 2006, Rodríguez piensa que es por ausencia de un líder nacional. “Las radios en español están asumiendo esa responsabilidad (de agitar) ante la ausencia de liderazgo”.

Aunque se mencionó que muchos medios en ingles agitan constantemente contra los inmigrantes, influyendo en la percepción que la opinion pública tiene de los mismos respecto a su aporte económico y social, la mayoría de los informadores participantes de este foro afirmaron que su profesión es informar.

¿Será suficiente en un ambiente de guerra de relaciones públicas?

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