October 5, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

La desgracia de ser Rodríguez

Alicia Rodríguez ha filmado como 30 películas y un montón de churronovelas. Debió comenzar de bien chiquita, o ha de estar medio bastante bien pasada de moda, porque su primeras obras son de 1943, la película Los Miserables, y las Aventuras de Cucuruchito y Pinocho. De ahí sigue una tras otra hasta Abrázame muy fuerte, primer episodio, del año 2000. Entre medio, salió en Lágrimas de Amor en el ’79, Aquí está Felipe Reyes en el 1972, Angelitos Negros en el 1970, y la inefable El Derecho de Nacer, por el 1966, sin despreciar algunas incursiones en el cine de arte, como El Águila Negra contra los Enmascarados de la Muerte, en 1958 y El Ataúd del Vampiro y Chucho el Roto cuatro años antes.

Alicia Rodríguez tiene una escultura llamada “SOMBRAS”, elegida en 1998 para entregarse como premio al “Emprendedor Inmobiliario” por la Asociación de Empresas Constructoras e Inmobiliarias de la República Argentina. Es socia de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos, socia fundadora de la Sociedad de Artistas Hispano Americanos, miembro del International Sculpture Center, e integra la Comisión Directiva de Artistas Plásticos de San Isidro. En su historial están, entre otras, participaciones en la Muestra del Grupo Arte & Arte en el Museo Roca, Exposición de Artistas Plásticos de San Isidro en la Estación Retiro, el XLVII Salón de Otoño de San Fernando, y tiene un 3er. Premio en Dibujo del Concurso de Artes Plásticas “Luis Pasteur”.

Alicia Rodríguez es una de las 11 presas políticas puertorriqueñas a quienes Bill Clinton liberó en 1999 y que, como condición de su libertad, tiene prohibido estar en el mismo lugar donde esté cualesquiera de los otros 10. Es autora de un libro llamado “No se Puede Encarcelar el Espíritu”.

Alicia Rodríguez es agente de Bienes Raíces y tiene una oficina de RE/MAX en un rancho llamado Elk Grove en Califas.

Alicia Rodríguez es Secretaria de la Unión General de Trabajadores en las Islas Canarias. Alicia Rodríguez tiene una compañía, Sophia Associates, Inc., que le da asesoría a las compañías para “desarrollo del talento empresarial” y usa “técnicas avanzadas interactivas de simuladores de computadora”, y se especializa en el desarrollo de “Habilidades de liderazgo, negociación y Comunicación para Mujeres Ejecutivas”.

¡A México, Licha!

Alicia Rodríguez se pasó una noche en la cárcel de Arlington, Texas, hace un par de semanas, y se perdió el primer día de escuela de sus hijos. Es contadora, y tiene tres chavos. Cuando la agarró la policía, se identificó como ciudadana estadounidense, nacida en Dallas, Texas, pero la policía no le creyó y amenazaron con deportarla a México.

Obviamente no es la misma Alicia que todas las demás Alicias sino otra, pero pa’ su desgracia tiene el nombre de todas las demás, y de una especialmente, que ha sido deportada tres veces a México.

Alicia se pasó un “STOP”, la policía la paró y resultó tener un pendiente por no haberse parado en otro “STOP” en Dalworthington Gardens, Califas, y por no tener seguro del coche. Pa’ más, no fue a la corte cuando le tocaba. La enjaularon y al checar su record apareció como “illegal alien”. La pusieron a hablar con la Migra y el agente no le creyó que ella no era la otra Alicia y la amenazó con agravarle los cargos porque mentirle a un oficial federal es una cosa muy fea.

Dicen las autoridades que eso siempre pasa, que todos los detenidos dicen que son inocentes, así que la entancaron. Su peor problema fue tener la misma fecha de nacimiento de la otra Alicia, aunque es una pulgada de altura diferente y le sobran 25 libras, pero a la policía no le importó, porque sus últimos datos son del 1999.

Así andamos. Mientras más bases de datos se cruzan, entre la Migra, Homeland Security, las policías estatales, las locales y demás, más confusiones hay. Hace unos meses, la Migra deportó a Pedro Guzmán, ciudadano estadounidense con problemas mentales, porque no se pudo identificar plenamente. Le llevó tres meses a su familia encontrarlo en Tijuana.

Y todo esto viene a colación porque Homeland Security demandó al Estado de Illinois por aprobar una ley que le prohíbe a los patrones registrarse en el programa de verificación de la Migra hasta que sus bases de datos no sean confiables. La Migra argumenta que Illinois “está impidiendo que Homeland Security realice su trabajo”.

La verdad es que la ley, simplemente, está tratando de salvar a Alicia Rodríguez, y a los Guzmanes, Pérez, Sánchez, Gutiérrez y Fernández de la deportación por error, los despidos por error y la guerra contra los inmigrantes que tiene desatada el gobierno federal. Punto.

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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