November 30, 2007

¿Realmente las cortes actuan por el mejor interés de los niños?

Por Carmen G. Kcomt

Soy peruana y puedo decir que en Perú existen organizaciones de todo tipo que ayudan a las mujeres, ya sea en temas de violencia doméstica, autoestima, cuestiones de alimentos, consultorios jurídicos gratuitos para mujeres, etc. algunas cumplen sus finalidades, otras, no por falta de recursos económicos.

Aquí en Estados Unidos de Norteamérica he visto que también las hay, organizaciones que ayudan a las mujeres y lo novedoso es que también las hay aquellas que ayudan a los varones. Esto me resultó muy interesante, ya que hace algunos años cuando ejercí la magistratura en mi país, pude comprobar de su necesidad directamente cuando en al-gunos procesos judiciales decidí conceder la custodia de los hijos a sus papás y pude verificar que tanto la opinión pública como en algunos medios de comunicacion e incluidos los propios varones tienen prejuicios acerca de sus capacidades ya que al haber tomado decisiones que “aparentemente” favorecían al varón (nótese el comillado de aparentemente) sufrí no sólo la ausencia de apoyo con el que se cuenta cuando una toma este tipo de resoluciones que parecen trasnochadas o producto del ciclo menstrual como diría un recordado colega, sino que además tuve que soportar las agrias críticas de algunos medios de comunicación. Y es que es así, usualmente las personas se conducen por el qué dirán, por los antejuicios, por lo establecido y tradicional que no siempre es lo correcto y menos justo, la mayoría de los jueces tratan de quedar bien con la gallería y no complicarse la vida.

En fin, como decía, acá en USA ya existen organizaciones que promueven la igualdad del género entre varones y mujeres luchando para combatir y erradicar el sexismo que se encuentra enraizado en las cortes de familia. Es así que la “National Coalition for free man” sostiene que ningún individuo es completamente libre porque la sociedad le impone ciertos roles y en el caso de los varones que es el tema que ellos trabajan mencionan estos como algunos de los papeles que la sociedad les impone: Que deben ser fuertes, protectores, proveedores sexualmente competentes, y que si se trata de sufrir preferible que lo hagan calladamente.

Agregan que la sociedad y los patrones culturales basados en el género, es decir en la condición de ser varones los limita legalmente, socialmente y psicologicamente al encasillarlos en roles que les recorta la libertad de ser, de actuar y, de sentir libremente.

Dice Jeffrey Leving que en las modernas familias con padres trabajando éstas funcionan como pequeños negocios y los padres se han convertido en padres ejecutivos por la cantidad de actividades que deben desarrollar y coordinar juntos pero que sin embargo y a pesar que las labores son compartidas en muchos casos, cuando se da la ruptura casi siempre o siempre los hijos se quedan con la madre.

Por ello la existencia de este tipo de organizaciones que lo que buscan es equilibrar la balanza de la justicia e igualdad en todos los campos, sino reflexionemos en algo más que dice el citado autor: En los últimos treinta años las mujeres han mostrado un notable avance, desarrollan cualquier actividad a la par del hombre y lo hacen con excelencia y competitividad y a su vez sus roles personales y su maternidad sigue respetada, intacta. Sin embargo, el varón que también realiza cualquier labor con destreza y habilidad en el ámbito privado de sus roles personales como específicamente el de padre de familia es subvalorado, no considerado capaz ni competente para ejercer su paternidad por lo menos asi lo demuestran las cortes familiares al expedir sus decisiones.

Este experto agrega que tanto los locales judiciales, como la opinión pública en general presumen de antemano - valga la redundancia - que las mujeres nacieron y son mejores para criar hijos y por ello ellas gozan del privilegio de ser preferidas para ejercer la custodia. (O sea, que encima de la doble jornada le agregan otra.) Este es uno de los prejuicios generalizados en las cortes de Familia que no debe ser tomado como norma general, sino que a la luz del caso particular debería evaluarse a ambos padres y de ser posible mantener la custodia compartida, que es la que considero la que mejor protege el interés de los hijos, no privándolos de la presencia de ninguno de sus padres.

De este tipo de organizaciones existen ya muchas; “Dad’s Voices” o Voces de los Papás, “Men’s Legal Center”, o Centro de ayuda legal para Varones, “Father’s Right’s” o Derechos de los Papás, entre otras, que de manera acertada luchan porque se erradique el sexismo, la discriminación hacia los varones en las cortes de familia, e incluso efectuan interesantes estudios sobre los fallos judiciales que contienen prejuicios y discriminación por razones de género.

Un caso que merece la atención es el número APP004054 Expedido por la División de Apelación del County of Riverside California, acerca de la decisión de Juez Robert W. Armstrong quien declaró que en el delito de exposición indecente el sujeto activo solo puede ser el varón y no la mujer (Agosto 28 de 2007). Entonces, para concluir lo siguiente, con este artículo no pretendo un enfrentamiento, ni una guerra de sexos, de ninguna manera, no estoy del lado de, ni de los varones ni de las mujeres, estoy convencida de su igualdad y de que tambien tienen sus diferencias, entre ellas para las mujeres el privilegio de la maternidad y el binomio indesligable del que habla Erich Fromm que conforman la madre y el hijo cuando éste es aun un bebé de pecho, también a ciencia cierta que las cifras de víctimas de violencia doméstica las encabezan las mujeres como también encabezan la lista de mayor analfabetismo, entre otras, con lo dicho se entiende que mayormente son los varones los agresores y como dice Isabel Allende: “Estos machos no cambian sino que hay que esperar que se mueran no-más”.

Sin embargo, estos hechos no deben ser tomados en cuenta cuando se va a decidir una custodia, lo que se debe es examinar a cada padre en sus valores, en su dedicación, en su capacidad, y en su desempeño con sus niños y algo super importante escuchar también a los hijos, para poder así decidir lo que mejor convenga al interés de estos.

Kcomt es Abogada. Artículo 12.2 de la Convención Inter-nacional de los Derechos de los Niños.

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