November 9, 2007

Recordando a los migrantes caídos

Por Luis Alonso Pérez

Los migrantes caídos, héroes anónimos que perdieron la vida en busca del sueño americano, fueron recordados el pasado día de los muertos, por activistas sociales con una pieza artística que colocaron la barda fronteriza de Playas de Tijuana.

Por decimotercer año consecutivo, un grupo de integrantes de la Coalición pro Defensa del Migrante recordaron la muerte de los cientos de hombres, mujeres y niños que fallecieron en el intento por cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

En esta ocasión montaron una obra plástica elaborada por los estudiantes de Southwestern College en Chula Vista que integran el taller de artes fronterizos con los nombres de los 400 migrantes que han muerto en lo que va del año.

Claudia Smith, integrante de California Rural Legal Assistance Foundation, explicó que lo que ella y sus compañeros tratan de hacer es un llamado a la conciencia a la sociedad.


Obra artistica en honor a migrantes caidos en Playas de Tijuana

“Ya llevamos trece años de esta denuncia y la perspectiva es del todo desalentadora. No solo la vigilancia se redobla en Estados Unidos, pero el sentimiento antimigrante se recrudece”.

Smith comparó la frontera norte como una válvula de escape de México, la cual se convierte con frecuencia en el verdugo de cientos de personas que mueren insoladas, congeladas, ahogadas o en manos de la patrulla fronteriza.

Cansados de presenciar el mismo ritual año tras año, los activistas continúan denunciando públicamente la militarización de la frontera, la presencia de grupos cazamigrantes y la falta de acciones contundentes que puedan llevar a la creación una reforma migratoria humana e integral.

“Creo que gracias a todos estos eventos la sociedad mexicana no olvida a aquellos que han intentado buscar una mejor vida y se han quedado en el camino”, expresó el padre Luiz Kendzierski, director de la Casa del Migrante Scalabrini.

Otra de las injusticias repudiadas por los defensores de los migrantes por victimizar a la población indocumentada, es la falta de atención, e incluso racismo, que mostraron las autoridades del condado de San Diego durante los recientes incendios forestales.

Claudia Smith y los integrantes de la Coalición pro Defensa del Migrante consideran que muchas de las desgracias pudieron haber sido evitadas, como la reciente muerte de María Guadalupe Beltrán, una mujer migrante madre de 4 niños que murió en brazos de su madre a raíz de quemaduras severas, dos semanas después de haber sido rescatada de los incendios del área de Harris.

No obstante una de las situaciones más alarmantes para los grupos de apoyo a migrantes es que aproximadamente un tercio de los muertos no son identificados.

“Llevamos ya muchos años pidiéndole al gobierno mexicano que haga una mejor labor de identificación”, sostuvo Claudia Smith.

“No sólo con una base de datos que permita la comparación de la cuantiosa información de los forenses estadounidenses con las denuncias de las familias, pero también con muestras de ADN, porque en ocasiones los cuerpos se encuentran demasiado descompuestos y no existe otra manera de lograrlo”.

Smith afirmó que sí existe un sistema para hacerlo, pero aún así, la situación no avanza mucho, porque los métodos modernos de reconocimiento solamente son aplicados a algunas de las personas que murieron recientemente, algo que aplaude y le genera un gran alivio, sin embargo, aún existe un rezago muy grande cercano a los mil quinientos cuerpos.

“Imagínese la angustia que han de sufrir esas familias que vieron salir a su migrante con tanta esperanza y que no tienen una idea de qué les pasó”.

La pregunta en mente de Smith y todos los activistas pro migrante continúa siendo ¿Cuántos migrantes más tendrán que recordar el próximo día de muertos?

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