November 2, 2007

Programa ayuda a padres mexicanos en City Heights a ayudarse a si mismos

Por Pablo Jaime Sáinz

Jovita Zeigler, una mujer indígena del estado mexicano de Hidalgo, está ayudando a una de sus compañeras de clase a abrir su propia cuenta de correo electrónico.

“Pon el mouse en el símbolo de ‘Mail’ y hazle click”, le dice Zeigler a su compañera, quien nunca ha utilizado el Internet.

Zeigler y las otras siete mujeres en el salón de clases, sentadas frente laptops, son parte de un programa educativo para adultos patrocinado por el gobierno mexicano para ciudadanos mexicanos y otros latinos por todo Estados Unidos.

“Plaza Progreso A-Z” en la Monroe Clark Middle School en City Heights, recientemente recibió fondos por $14,000 de la Iniciativa de Educación Binacional del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) para continuar y ampliar los servicios que le ofrece a los estudiantes como Zeigler.

Esta plaza comunitaria, un programa establecido por el gobierno mexicano en 2005, abrió la primavera pasada, cuando algunos padres la pidieron luego de una presentación que el Consulado de México en San Diego ofreció en la escuela acerca del programa, dijo Laura Ángel-Zavala, directora del Centro de Padres de Monroe Clark, que administra la plaza.

“Hemos encontrado lo que nuestra comunidad realmente quiere”, dijo.

Los estudiantes reciben clases de alfabetización, educación primaria y secundaria, preparación para el examen GED y computación.

Hay de 20 a 25 padres en “Plaza Progreso A-Z” en Monroe Clark. La mayoría son amas de casa de familias de escasos recursos en la comunidad de City Heights. Hablan poco o nada de inglés. Algunas trabajan limpiando casas una o dos veces por semana.

“Una de las metas del programa es que cada padre avance al siguiente nivel”, dijo Ángel-Zavala. “Si no saben leer, que aprendan. Después podrían continuar con su educación primaria, y así sucesivamente. La idea es que ellos continúen, que aprendan más”.

La plaza estaba siendo financiada con fondos educativos para padres de Monroe Clark, y ahora que recibió los $14,000, podrán comprar más equipo y materiales de estudio, dijo Ángel-Zavala.

“Sentimos que si los padres incrementan su propio nivel de educación, a su vez eso mejorará la educación de sus propios hijos”, dijo Rosario Martínez-Iannacone, directora asistente de programas educativos comunitarios en Price Charities, la organización sin fines de lucro que administra Monroe Clark.

Cerca del 74 por ciento de los estudiantes en Monroe Clark Middle School es de origen latino.

La plaza oficialmente se reúne dos veces por semana, por hora y media cada día. Recientemente algunos estudiantes se pusieron de acuerdo para reunirse un día más para tutorías de GED (examen de diploma de high school).

Los estudiantes de preparación para el GED han hecho un calendario para completar un modulo cada tres semanas. A ese ritmo, esperan tomar el examen en junio.

“Siempre están motivándose una a la otra para que continúen con las clases”, dice la coordinadora de padres e instructora Martha Gonzalez.

Alberto Lozano, vocero del Consulado de México en San Diego, dijo que hay 20 plazas comunitarias en el Condado de San Diego. Dijo que durante el 2005 y 2006, $105,000 fueron aprobados en fondos para estas plazas.

Dijo que miles de mexicanos y otros latinos se han beneficiado de estas plazas en el Condado de San Diego.

Cada una de las historias de estos estudiantes cuenta de un pasado sin educación, pero también de un futuro mejor gracias a logros académicos.

Zeigler, quien está en sus cuarentas, dijo que nunca pudo asistir a la escuela en México porque tuvo que trabajar desde temprana edad para ayudar a su familia con sus gastos. Tiene cuatro hijos. Llegó a E.U. hace casi 20 años.

Su primer idioma es el otomí, un idioma indígena hablado en el centro de México. Ha podido aprender inglés y ahora su meta es terminar su educación primaria y desarrollar sus habilidades en computación. En estos momentos cursa lo equivalente al cuarto grado de primaria.

“El programa de la plaza ha levantado mi autoestima. Ya no me pena hablar en público. Ya no me da miedo”.

Dijo que le da gusto que el gobierno mexicano le de la mano a los inmigrantes mexicanos en los E.U.

“Finalmente nos están dando la oportunidad que nunca tuvimos en México”, dijo.

Su educación no se limita a la plaza. Zeigler dijo que lo que ha aprendido aquí la motivó a matricularse en un curso de computación en San Diego City College.

“Me siento muy orgullosa de mi misma”.

Ángel-Zavala dice que la plaza comunitaria ha tenido tanto exito, que hay planes de abrir satélites en otras escuelas en City Heights.

“En verdad está teniendo un buen impacto en estos padres”, dijo.

Para obtener más información sobre la “Plaza Progreso A-Z” en City Heights llame al (619) 563-6801. La escuela está ubicada en el 4388 Thorn St.

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