May 25, 2007

Alzheimer tiende a atacar a los Hispanos a edad temprana

¡Comer pescado puede retrasar la enfermedad!

Esquina del Doctor
Por Dr. Eduardo Grunvald


¿Qué tienen que ver los pescados con la enfermedad de Alzheimer? Investigadores de UCSD (la Universidad de California, San Diego) están intentando entenderlo.

Recientemente, ellos han identificado un posible vínculo entre los ácidos grasos omega-3 y el retraso del progreso de la enfermedad de Alzheimer.

Según el Dr. Michael Rafii, un investigador de UCSD, las observaciones han demostrado que ciertas poblaciones escandinavas con prevalencias bajas de la enfermedad de Alzheimer también tienen niveles aumentados de DHA, un tipo de ácido graso omega-3. Ácidos grasos omega-3 se encuentran en niveles altos en ciertos pescados —principalmente atún y salmón— y son los principales ingredientes en muchos suplementos populares de aceite de pescado. DHA es importante en la formación de material graso esencial que cubre las células del sistema nervioso —incluso aquellos en el cerebro— necesario para su función normal. Además, experimentos en laboratorios han proporcionado evidencia que DHA desacelera algunas anormalidades bioquímicas encontradas en los cerebros de pacientes con Alzheimer.

El Instituto Nacional de Envejecimiento, una agencia de los Institutos Nacionales de la Salud, está financiando un estudio extensivo dentro de los Estados Unidos para investigar este alimento en seres humanos.

La enfermedad de Alzheimer es una forma de demencia que aflige aproximadamente a 4.5 millones de adultos americanos. Los individuos afectados muestran problemas progresivos con falta de memoria, desorientación y perdiéndose fácilmente, repitiendo las mismas preguntas, dificultades en reconocer caras familiares, problemas con cálculos, como el balance de finanzas o sumas sencillas, y en fases avanzadas, inclusive perdiendo la habilidad para desempeñar actividades de la vida diaria, como vestirse, cocinar, o cepillarse el cabello.

Generalmente, no hay una prueba única que pueda diagnosticar la enfermedad de Alzheimer, y sólo un doctor calificado puede proporcionar el diagnóstico más correcto después de una evaluación profunda.

Dr. Rafii, el investigador principal de este estudio en particular en UCSD, conocido como el Centro de Investigación de Enfermedad de Alzheimer (ADRC), busca a voluntarios de 50 años o mayores con la enfermedad de Alzheimer en etapas leves o moderadas. Aquellos que son aceptados para el estudio participarían durante un periodo de 18 meses y serían seleccionados al azar para recibir píldoras de DHA o placebo (una píldora de azúcar vacía que no tiene ningún efecto en el cuerpo).

La participación requerirá algunos análisis de sangre y otros estudios, sin cobro alguno. Es posible que algunos participantes puedan ser remunerados financieramente por su tiempo en el estudio.

No sabemos exactamente cuál es la causa de la enfermedad de Alzheimer, pero hay ciertos cambios en el cerebro que son fuertemente asociados con el desorden. Generalmente afecta a personas por encima de los 60 años. Se estima que aproximadamente el cinco por ciento de la gente entre los 65 y 74 años sufren de esta dolencia, y hasta la mitad de la población con más de 85 años puede tenerlo. En contraste con la pérdida de memoria leve asociada con la edad avanzada, es una enfermedad distinta y no debería ser considerada una parte normal del envejecimiento.

En hispanos, la enfermedad surge en una edad más joven comparada con caucáseanos no latinos. Según un reporte publicado por la Asociación de Alzheimer —con la tasa demográfica de crecimiento y la frecuencia de la enfermedad— se estima que el número de hispanos estadounidenses afectados con Alzheimer crecerá de 200,000 actualmente a 1.3 millones en el año 2050. Probablemente hay motivos múltiples que explican la proyección de estas estadísticas. Los hispanos en los Estados Unidos tienden a tener una incidencia más alta de factores de riesgo para sufrir embolios y ataques cardíacos —como alta presión sanguínea, diabetes, y colesterol alto— y realidades sociales como más analfabetismo y niveles inferiores de educación, atributos que han sido vinculados con el desarrollo de la enfermedad. Combinando estas observaciones con el hecho que los hispanos en este país tienen menos acceso a la asistencia médica, hacen que la enfermedad de Alzheimer sea un problema importante de salud pública para esta comunidad minoritaria.

Como cualquiera pueda imaginarse, es devastador ver a un ser querido lentamente perder su personalidad, memoria, y capacidades intelectuales – esencialmente la pérdida de su identidad. Lamentablemente, el proceso es progresivo. Aunque existen medicamentos que pueden, tal vez, retrasar el empeoramiento, los familiares pueden predecir indefensos un gradual deterioro.

El Centro de Investigación de Enfermedad de Alzheimer en UCSD ofrece servicios excelentes para alguien preocupado por su memoria o problemas relacionados, con servicios en inglés y en español.

Para ponerse en contacto con ellos, tanto para participar en el estudio de DHA o simplemente para una consulta, llame a (858) 622-5800, o visite el sitio http://adrc.ucsd.edu. Para participar en las investigaciones y recibir medicamentos y exámenes relacionados no requiere ninguna cobertura de seguro. Uno de los objetivos es aumentar la participación de sujetos hispanos y una enfermera especialista bilingüe está disponible para pacientes que hablan solo español.

Los estudios científicos han sugerido que el aceite de pescado puede reducir la velocidad del desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Ahora depende de todos nosotros para demostrar que esto también es verdadero en pacientes reales. Quizás algún día usted pueda evitar esta enfermedad devastadora con sencillos cambios alimenticios.

El Dr. Grunvald es Profesor Associate Clínico, Departamento de Medicina en el Perlman Internal Medicine Group, UCSD Medical Center.

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