May 18, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Aurora la absurda

Unos le dicen Aurorita La Bella, pero esta semana el suburbio al oeste de Chicago cambió de nombre al aprobar una ley local que prohíbe ondear banderas desde los automóviles.

“No es un ataque a los mexicanos”, declaró la proponente de la medida, la regidora inmigrante mexicana Juany Garza. Es que “La bandera no es algo para jugar. No se le puede portar como la capa de Batman”, dice Garza. Y por si no hubiera metido la pata lo suficiente, le echa más leña al fuego: “Lo que trato de hacer con la ordenanza es educar a mi gente. Todo el mundo tiene derecho a celebrar su propia cultura Yo trato de que la gente entienda que estamos en un país distinto, y que queremos celebrar, pero de buena manera… para que todo el mundo se sienta orgulloso”.

Yo no se usted, pero a mi a veces la ignorancia ajena me da pena.

Garza argumenta que su propuesta es para garantizar la seguridad en las calles, y otro mexicano, el Sargento Nick Coronado, también de Aurora, la apoya: “En las celebraciones de los Bulls cuando ganaron los campeo-natos; cuando los White Sox ganaron la Serie Mundial; cuando los Bears estuvieron en el Super Bowl”, dice, “hubo problemas en las calles”. Y Garza remata diciendo que “Y le ahorra dinero a los contribuyentes, porque tenemos que contratar oficiales de policía adicionales para controlar la situación”.

A quienes ondeen banderas desde sus autos, les espera una multa de 250 dólares y si no abandonan la costumbre, la confiscación del automóvil.

A todos, claro, polacos, irlandeses, puertorriqueños o gringos. Lástima que la ordenanza se presenta y se aprueba alrededor del 5 de mayo. Lo bueno es que se acerca el 4 de julio, y a la mejor la ciudad hace su agosto confiscando coches con banderas gringas.

¡Chelas sí, banderas no!

  Nunca me ha gustado la celebración gringa del 5 de mayo. La inició un comerciante texano que se dio cuenta de que era paisano del General Zaragoza, quien nació en Texas cuando Texas todavía no era gringo. Y de ahí p’al real.

Los gringos piensan que es el día de la independencia o de la constitución mexicana, y la cerveza Corona, (de propiedad gringa) vende más chelas que nunca.

Pero pocos hay que recuerden que después de perder la famosa batalla de Puebla, los franceses ganaron la guerra y se fueron hasta el DeFe y ahí se quedaron varios años.

Me gustaría más celebrar, por ejemplo, algo así como el Día de El Álamo, fecha gloriosa en que los mexicanos le pusieron en toda la jefa a los gringos y recuperaron el fuerte del mismo nombre en Texas. Fue también una victoria contra un ejército invasor, imperialista, aunque a final de cuentas también perdimos esa guerra. Pero no hay modo. Eso a la mejor los mexicanos en Francia lo celebran.

Aquí el 5 de mayo se toma, se toma y se hace ruido.

Igual que el 4 de julio.

Y de decibeles a decibeles, es más ruidoso el 4 de julio. Aunque estén prohibidos en Illinois, los cuetes no dejan dormir por varias noches, y los claxons no paran de sonar.

Y ni Juany ni nadie ha propuesto contratar más policías para vigilar que los niños en Aurora no se vuelen los dedos con los cuetes, ni para medir el ruido y ver si exceden los límites (legales, por cierto), de ruido en las calles.

Y tampoco a Juany se le ocurrió proponer una ordenanza para educar a los gringos para que dejen de usar la bandera (gringa, claro), en las toallas en las playas durante el verano, o en los bikinis o los trajes de baño o las pelotas playeras que todo el mundo patea. Será que Aurora no tiene playas.

Será que Juany sabe que aquí, en este país al que tanto dicen que “debemos integrarnos”, la libertad de opinión no tiene nada que ver con el sentido de “la patria” y el “respeto a la bandera”. Tanto así, que la Constitución protege hasta quemar de banderas estadounidenses.

Y será que Juany tampoco sabe que las leyes no pueden aplicarse extraterritorialmente (aunque los gringos lo hacen todos los días), y el reglamento sobre el uso de la bandera mexicana solamente es aplicable en el consulado de México. Por eso sus argumentos sobre la ordenanza no pegan, y dan pena ajena. Por eso su ordenanza no es solamente absurda, sino que al darse en territorio que reclaman como suyo los Minuteman, es simplemente echarle leña al fuego. Francamente, si es anti mexicana.

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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