May 18, 2007

Humo fronterizo: monitoreando los contaminantes en la garita de San Ysidro

Por Luis Alonso Pérez

La garita de San Ysidro. Un concurrido punto de cruce internacional donde miles de peatones y conductores pasan largas horas de espera escuchando el radio, maquillándose, tomando café o leyendo el periódico.

Lo que muchos desconocen es que el tráfico transfronterizo provoca que cada hora de espera equivalga a una hora de exposición a partículas contaminantes suspendidas en la atmósfera.

La polución del aire en la garita ha sido un fenómeno bien conocido entre investigadores de la región, sin embargo, aun no existe un documento que determine con precisión los niveles y tipos de contaminantes que quedan almacenados en los pulmones de los hombres, mujeres y niños que cruzan la frontera de Tijuana a San Ysidro.

Por primera ocasión investigadores universitarios de ambos lados de la frontera trabajan en un proyecto de monitoreo de niveles de contaminantes aéreos dentro de los autos que cruzan la franja fronteriza de Tijuana y San Ysidro.

Se trata de una investigación binacional desarrollada por la Universidad Estatal de San Diego (SDSU) y la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), en la que un grupo de voluntarios cruzan la garita de San Ysidro monitoreando los niveles de contaminantes en el interior de sus automóviles, a través de equipos conocidos como atelómetros.

“Nuestro objetivo es demostrar cual es la carga de contaminantes a la que está expuesta una persona que cruza diariamente la frontera, para después correlacionar esa carga de contaminantes con el tiempo de exposición” indicó el Dr. José Guillermo Rodríguez Ventura, Investigador y catedrático de la UABC.

El proyecto inició en febrero del 2007 y espera registrar durante un año 200 viajes redondos de Tijuana a San Diego y así documentar los cambios de niveles de contaminantes durante las cuatro estaciones del año.

El equipo está diseñado para detectar niveles de dióxido y monóxido de carbono; partículas contaminantes medianas, finas y ultra finas, así como poliaromáticos, entre los que se encuentran el tolueno y benceno, un elemento cancerígeno que resulta de la quema de combustible.

De acuerdo con los resultados preliminares de la investigación las malas condiciones mecánicas del parque vehicular de Tijuana y los largos tiempos de espera en los puntos de cruce fronterizo triplican el nivel de contaminantes aéreos y constituyen un riesgo para la salud de los habitantes que cruzan la frontera con regularidad.

La exposición constante a estos contaminantes puede ocasionar un deterioro de las vías respiratorias, problemas en el sistema cardiovascular y es causa de cáncer, principalmente en los pulmones.

La gravedad de los padecimientos físicos a los que se exponen los usuarios de la garita hace indispensable un estudio especifico sobre el deterioro a la salud de las personas que cruzan la frontera rutinariamente.

De la misma forma los obliga a tratar de tomar medidas para disminuir la exposición a dichos contaminantes.

El doctor Rodríguez Ventura recomienda que las personas busquen, en la medida de lo posible, cruzar en horarios escalonados, de tal forma que no todos los días hagan el mismo tiempo de espera, ya que puede parecer poco tiempo, pero se ven expuestos a una constante absorción de contaminantes, que sumados por año representan una gran cantidad de partículas que se quedan almacenados en la bolsa pulmonar.

Otra forma de reducir la exposición a los contaminantes es viajando con las ventanas cerradas con el aire acondicionado en recirculación y afinando los automóviles.

Sin lugar a duda la solución más efectiva a los altos niveles de polución aérea en las garitas es la agilización del cruce fronterizo, lo cual puede ser logrado a través de programas de modernización en las puertas internacionales o con la creación de nuevas garitas.

Ambas opciones han sido evaluadas en repetidas ocasiones por los gobiernos y los habitantes de ambos países, pero que aun no han logrado consolidarse como alternativas viables o permanentes.

Por su parte la ciudad de Tijuana debe crear un proyecto integral que mejore la calidad del aire que a través de una combinación de medidas ambientalistas como la regulación de los niveles de emisiones contaminantes de los vehículos; estímulos económicos para la modernización del parque vehicular; creación de áreas verdes y concientización de la población sobre la gravedad del problema.

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