May 18, 2007

El Sueño Final de Ibrahim Ferrer

Por James Klein
KPRENSA

El cantante cubano Ibrahim Ferrer, la estrella de la Buena Vista Social Club, luchador durante muchos años. Finalmente en el 2004, Ibrahim había llegado a un momento en su carrera en el que podía hacer un disco de lo que quisiera. Para su proximo proyecto, quería dedicar un disco al bolero, las canciones románticas de Cuba.

Por eso, Ibrahim habló con sus músicos y se planeó la gira dedicada al bolero que se llamaría ‘Mi Sueño’. Con un grupo muy íntimo, formado por el pianista Roberto Fonseca y con la participación de Manuel Galbán y Cachaíto López, empezaron a grabar un disco en el 2004 en los estudios Egrem en La Habana. Desgraciadamente, en el verano de 2005, Ibrahim cayó enfermo. Moriría el 6 de agosto de 2005, a la edad de 78 años.

Eso no es el fin de la historia. Este mes, el disco “Mi Sueño” por Ibrahim Ferrer fue lanzado. Es su trabajo final y completa su sueño de producir un disco de boleros.

“Hay quienes tienen un don, y creo que Ibrahim tenía un don para cantar boleros”, dice Roberto Fonseca, el productor del disco. “El timbre de su voz y los años le dieron la voz perfecta para el bolero, le podía dar la nostalgia y la sensibilidad que el género requiere”.

Camino Largo de Ibrahim

Ferrer nació en Santiago de Cuba, en un baile que se celebraba en un club social, allá por 1927. Su vida fue difícil, casi muere del tétanos y a los 12 años de edad quedó huérfano de madre y padre. Con la necesidad de trabajar, frecuentó más la calle que la escuela, vendiendo caramelos y palomitas de maíz. Sin embargo, Ibrahim Ferrer se aferró a la música como su aliada y a los 14 años formó un grupo junto a su primo para amenizar las fiestas del barrio. Se llamaron los Jóvenes del Son.

Durante más de dos décadas fue el cantante principal de la orquesta cubana de Pacho Alonso en los años cincuenta. En 1955 participó en un exitoso disco, “El Platanar de Bartola” con la Orquesta de Chepín-Chovén. Se trasladó a La Habana en 1957 y trabajó con la legendaria Orquesta Ritmo Oriental y con el gran Beny Moré, antes de reunirse de nuevo con el grupo Los Bocucos de Pacho Alonso. Hizo giras mundiales con esta banda y con los años, fue ganando seguidores.

Sin embargo, perdió el entusiasmo por la música y se retiró en 1991. Se le vio lustrando zapatos en las calles y su antigua casa la cambió por una pequeña pensión donde se encerró retirado del mundo y tristemente de la música.

El Buena Vista Social Club y Después

En 1997, sus amigos lo convencieron de salir de su retiro y regresar a la música para grabar su debut con la orquesta Afro Cuban All Stars, el álbum A toda Cuba Le Gusta, seguido ese mismo año por su aparición en el Buena Vista Social Club, un álbum fruto del trabajo de Ry Cooder, un reconocido productor musical que viajó a Cuba y le apostó al talento de notables figuras conocidas sólo en la isla como Compay Segundo, Rubén González.

El disco de Buena Vista Social Club obtendría un Grammy y un año más tarde grabaría su primer álbum en solitario, Buena Vista Social Club Presents Ibrahim Ferrer. Su segundo disco en solitario, Buenos Hermanos, obtuvo en el 2004 otro Grammy.

Nick Gold, el productor del disco Buenos Hermanos, alentó a Ibrahim a trabajar en boleros. “Me pareció evidente que Ibrahim era un espléndido cantante de boleros”, Gold dice “porque cantaba directamente desde el corazón, con una dosis increíble de lirismo y espíritu”.

“Mi Sueño” es la prueba.

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