May 4, 2007

Día Glorioso para los Mexicanos el 5 de Mayo de 1862 Celebrando la Batalla de Puebla

El Gral. Ignacio Zaragoza héroe de esta batalla muere a los 33 años de edad

Por: Paco Zavala

México, país convulsionado por guerras intestinas e intervenciones extranjeras en el siglo XIX, después de la Guerra de Independencia y de la dictadura Santa-Annista, en la década posterior a 1860, se cierne sobre el territorio nacional el fantasma de la Intervención Francesa, la cual fracasó, pero dejó su estela de muerte, trastorno y los efectos colaterales consecuentes en un lance de esta naturaleza y en esa época.

Los motivos que se esgrimieron para asestar este golpe intervencionista al pueblo de México, se resume de la siguiente manera:

En el transcurso de la Guerra de Reforma México adquirió cuantiosas deudas con algunas potencias extranjeras, a Inglaterra se le debían 69 millones 994 mil pesos, casí 70 millones; a Francia se le adeudaban $2,084,605.00 pesos, parte de esta deuda provenía de un contrato leonino; en total lo que se adeudaba a Inglaterra, Francia y España, sumaba $82,315,447.00 pesos, porque en esa época el dólar todavía no ejercía su dominio.

Ante esta situación la determinación del gobierno liberal del 17 de julio de 1861, en el “Manifiesto de Juárez”, se decidió no pagar estas deudas. De inmediato los países afectados reaccionaron, quienes tras la Convención de Londrés, decidieron invadir la República Mexicana para reclamar el pago de estos adeudos. Este era un momento oportuno e ideal para que lo aprovechara el joven estado expansionista de los Estados Unidos, el cual trató a toda costa impedir que los países europeos intervinieran en los asuntos exclusivos de América.

La Triple Alianza formada por Inglaterra, Francia y Es-paña, en la Convención de Londrés, la cual se realiza el 31 de octubre de 1861, acuerdan: 1.- Asegurar las vidas y propiedades de los nacionales de Inglaterra, Francia y España que radicaban en la República Mexicana y 2.- Obtener el cumplimiento del pago de la deuda contraída por México con estos países.

En el Manifiesto de Juárez, expide la Ley que suspendía todos los pagos por un período de dos años, incluyendo el adeudo extranjero. La prensa enterada de esta noticia ataca al jefe del ejecutivo, quien se defendió a través de una carta que mandó a Antonio de la Fuente.

La gesta heroíca del 5 de mayo de 1862, cubrió de gloria al Ejército Mexicano, al derrotar al poderoso Ejército Francés, considerado en esos tiempos el más poderoso del mundo.

En el desarrollo de la batalla, unos días antes de las acciones, el Gral. Ignacio Zaragoza, se quedó con una guarnición de muy pocos hombres para defender a la ciudad de las bayonetas intervencionistas. Por esta razón hizo uso de los Fuertes de Loreto y Guadalupe. Improvisadamente adiestró a indígenas que se habían ofrecido a defender la plaza del ataque; estas compañías fueron las que formaron los “Indios Zacapoaxtlas” quienes fueron comandados por el Gral. Miguel Negrete.

Bajo el comando del Gral. Negrete, este grupo de indios combatió con valor, arrojo y ánimo en defensa de su patria, a pesar de que se encontraban mal armados, sus armas eran: machetes, trinches y hondas y muy poco adiestramiento. Pero ellos representaron un factor decisivo para el triunfo de los mexicanos, ya que lograron replegar a la primera y a la segunda avanzada que los franceses hicieran sobre el Fuerte de Guadalupe y que resultara en la derrota del enemigo intervencionista.

El heróe de la batalla del 5 de mayo fue indudablemente el Gral. Ignacio Zaragoza. El nació el 24 de marzo de 1829 en la Bahía del Espíritu Santo en Texas, cuando éste era territorio mexicano y pertenecía al estado conformado por Coahuila y Texas.

El general participó en la Rebelión de Ayutla, encabezada por Don Juan Alvarez, en esta rebelión se pretendía derrocar a la dictadura santa-annista, también Don Ignacio Zaragoza, luchó con unos cuantos hombres a favor de la Constitución de 1857 y en consecuencia por la Reforma.

En 1860, Zaragoza derrotó a las tropas del conservador Leonardo Márquez, sitiadas en Guadalajara. Bajo las órdenes del Gral. González Ortega, a finales de 1860 participó en la Batalla de Calpulalpan, con la que se dió término a la Guerra de Reforma. Ignacio Zaragoza, renunció a su cargo de Ministro de Guerra, para hacerse cargo del Ejército de Oriente y así combatir a las fuerzas intervencionistas francesas.

Las tropas del Gral. Ignacio Zaragoza, presentaron batalla al Ejército Francés en el frente de las Cumbres de Acultzingo y días después derrotan al ejército invasor en la batalla del 5 de mayo de 1862, en los Cerros de Loreto y Guadalupe, en el estado de Puebla.

El 8 de septiembre de 1862, victima de la fiebre tifoidea, muere el laureado Gral. Ignacio Zaragoza a los 33 años de edad.

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