March 23, 2007

Mujer, caos de la vida real

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

La lista de enfermedades que afectan hoy por hoy a la mujer es casi interminable, pero lo lamentable es que la gran mayoría de ellas pueden evitarse o pueden controlarse de ser descubiertas a tiempo.

Es nuestra obligación entrar a la era de la prevención. En lo que al acceso a la salud y a la educación se refiere, los logros de la mujer moderna son conmemorables, pero aun son muchas las mujeres que no los vislumbran y las que no han logrado establecer su papel en un mundo en el que aún quedan muchos espacios por conquistar.

El papel de la mujer moderna está tan lleno de responsabilidades, deberes y compromisos que le deja muy poco tiempo a la codiciada aventura de la libertad. Ha de ser esposa, madre, amante y ama de casa las 24 horas del día, 8 de las cuales, por supuesto, habrá de dedicar a sus deberes laborales, porque para ser moderna tiene que aportar, aunque eso no le quite ningún deber ni le de, en la gran mayoría de los casos, ningún privilegio.

Pero, ¡cuidado!  Esa rutina vital no debe interferir en el cuidado de su salud, de su cuerpo y  su belleza.

La realidad es que, aunque ser mujer es algo muy poderoso y un cuerpo femenino es lo más cercano a la divinidad que existe en la tierra, como lo sostiene —muy en serio— la escritora y humorista uruguaya, Gabriela Acher, la divinidad no alcanza para detener los embates de la enfermedad.

Al diccionario de la feminidad, las mujeres modernas, además de menopausia, síndrome premenstrual y depresión postparto, debemos agregar términos molestos y dolorosos como cáncer de seno, endometriosis, cáncer cervical y papiloma virus, entre otros.

Por eso es indispensable, que mientras encontramos la forma de reconciliarnos con el mundo y los roles que jugamos en él, nos juguemos limpio a nosotras mismas y además de ser madres abnegadas, esposas consagradas y trabajadoras ejemplares nos convirtamos en amantes de nuestro propio cuerpo, lo prioricemos y no tachemos jamás de nuestra agenda las rutinas médicas ni los exámenes periódicos indispensables para detectar a tiempo la presencia de algún enemigo mortal en nuestros terrenales órganos de mujer.

El miedo y la negligencia que muchas veces nos alejan de las rutinas médicas e incluso de los exámenes que pueden salvarnos la vida, son barreras que podemos derribar con un poco de determinación y voluntad si pensamos que de ello puede depender, no solo nuestro bienestar, si no el de nuestra familia.

Amigo lector de La Columna Vertebral, si necesita información de servicios en su comunidad llame a la Línea de Ayuda al 1-800-473-3003.

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