March 9, 2007

Tortilla Heaven, una Comedia Religiosa que Destaca en el Festival de Cine Latino en San Diego

Los ojos del mundo latino estarán esta semana en nuestra ciudad gracias a la fantástica recopilación de películas que el festival de cine latino de San Diego ha compilado en su décima cuarta edición. A su vez, las figuras mas importantes de nuestra filmografía se harán presentes para compartir con sus audiencias y mostrar los trabajos que los traen aquí.

Iratí Cantoral, Kate del Castillo, Lupe Ontiveros y Manolo Cardona son tan solo algunos de los nombres de las estrellas que pisaran suelo Sandieguense durante los diez días del ocho al dieciocho de Marzo en el Ultrastar Misión Valley Cinemas en el Hazard Center.

Este ano, el festival tiene preparado una retrospectiva de cine Chileno desde 1957 hasta 2006 exaltando los títulos más importantes de este país con una reducida pero vibrante industria. Para los que buscan una fiesta en vez de imágenes pasadas en la oscuridad, muchas de las películas vienen acompañadas de una recepción con tragos y música hasta que todos los bienvenidos estén satisfechos.


Judy Dumontet

Entre las películas con fiesta se destaca una que ha tenido un largo camino hasta su estreno mundial en el marco del festival. Se trata de Tortilla Heaven, una comedia religiosa que ha sido la labor de amor de la México-Americana Judy Hecht Dumontet.

“Nos tomo cinco años en llegar hasta el día de hoy. Fue un viaje que probó nuestra fe y nos hizo pensar muchas veces que no podríamos terminar esta película. Pero tanto mi marido como yo decidimos no darnos por vencidos y llegar hasta el final del proceso”, dijo Judy.

El milagro de la película ocurrió dentro y fuera de la trama, ambos con igual éxito. Isidor es el dueño de un restaurante con problemas de fe que sin darse cuenta hace una tortilla con la cara de Jesús pintada. Este milagro le brinda un éxito impresionante, no solamente en su pueblo de Falfurrias, de población 73, sino en todo el estado, con misioneros llegados de todas partes para apreciar el milagro hecho realidad en su cocina.

“Mitchell (Leib, uno de los coescritores) me trajo un guión. Me gustó la premisa pero no me cuadraba el desarrollo, había elementos que no estaban claros. Yo recién había llegado de un viaje a Santa Fe, Nuevo México, el cual ha sido tierra santa de los nativos americanos por más de diez siglos. Había visitado las montañas sagradas de la sangre de Cristo, donde está el Santuario Chimayó, y entendí que la historia necesitaba este marco para ser contada”, explicó Hecht Dumontet.

Judy es hija de padres checos y alemanes que emi-graron a México. Aunque nació en Puebla, se fue a vivir al D.F. de muy pequeña, y luego su familia emigro a Denver, Colorado. “Pero siempre he estado allegada al Sur de California, he vivido alrededor de los Ángeles durante mucho tiempo y toda mi familia vive en San Diego, aunque trabajan en Tijuana. Cruzan la frontera todos los días”, dijo Judy.

Este apego parece haber pagado de buena forma, ya que después del largo viaje de la película, la misma ha sido escogida por la empresa Arcángel Releasing como su primera distribución, la cual se estrenará esta semana en más de ochenta salas en todo el sur de California, desde Bakersfield hasta San Diego.

“No querían que la hiciera de esta forma. Querían estrellas de cine y yo quería filmarla con actores chicanos y Nativo americanos. Ahora muchos de los actores que escogí son estrellas por su propia cuenta”. El elenco cuenta con actores de la talla de George López, Lupe Ontiveros y Miguel Sandoval.

El principal problema que Judy y su marido vivieron como productores fue el stock de la película, que al ser trasladado a California desde Nuevo México junto a un material radioactivo, se dañó en un 45%. “Nadie quería trabajar con nuestro stock, diciendo que estaba perdido. Nosotros tuvimos que crear e inventar la solución a nuestro problema, inventamos un sistema que limpio nuestro negativo y lo salvo, traspasándolo a video y limpiándolo allí” explicó Judy.

Este fue uno de los milagros de la película. “La cinta costó alrededor de un millón de dólares en dinero, pero tiene de siete a ocho millones de inversión por parte de donaciones, dádivas y buena voluntad de compañías e individuos que invirtieron con nosotros dándonos recursos y sobre todo, fe. Estoy llena de ella ahora que es el final del proceso”, explicó Judy, llena de energía y pasión por la vida.

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