March 9, 2007

Escribir para jóvenes es escribir con fuego

Por Pablo Jaime Sáinz

El escritor chicano Juan Felipe Herrera recuerda que la región de San Diego y Tijuana era muy diferente cuando él estaba creciendo aquí durante la década de los 1950.

“Tijuana estaba cubierta de zacate y Chula Vista parecía un pueblito entre Tijuana y San Diego”, indica. “La carretera solamente tenía dos carriles: uno de ida y uno de venida”.

Fueron experiencias como esa de crecer entre dos culturas las que inspiraron a Herrera a convertirse en escritor.

Y varios de sus libros para niños y jóvenes, como “Downtown Boy” y “Calling the Doves”, se iniciaron como memorias de su infancia en San Diego.

El miércoles 14 de marzo Herrera regresa a San Diego cuando se presente en San Diego State University (SDSU) con la charla titulada “From Logan Heights to the Heights of the Word: A Conversation with Juan Felipe Herrera”.

La presentación de Herrera será la segunda en la serie de pláticas con autores infantiles latinos en la universidad.

“Estamos tratando de promover el interés en la literatura infantil latina”, indicó Phillip Serrato, profesor asistente del Departamento de Inglés y Literatura Comparada, que, junto con el Centro de Estudios Latinoamericanos, está organizando la serie.

“Hay muchos textos muy buenos allá afuera. Queremos que nuestros estudiantes sepan de esto”.


Escritor Chicano, Juan Felipe Herrera

Y es que la literatura infantil creada por escritores chicanos está acaparando cada vez más la atención de los niños bilingües.

Serrato explicó que durante la década de los 1990 hubo un boom repentino en la literatura infantil escrita por chicanos.

“Las editoriales se dieron cuenta de que existe mucho interés de los jóvenes lectores latinos”, dijo.

Aunque la mayoría están escritos en inglés, muchos de los libros infantiles latinos son bilingües, a veces con el texto en español publicado a un lado de la versión en inglés.

Los temas más comunes son la vida diaria en el barrio, las tradiciones familiares y las relaciones entre las diferentes culturas latinas.

“Estos libros dan validez a las experiencias culturales de los niños latinos”, indicó Serrato, quien es miembro del Centro Nacional para el Estudio de la Literatura Infantil, con sede en SDSU.

Herrera, sin duda, ha sido una figura central en el desarrollo de la literatura infantil chicana.

Para el autor de libros ilustrados como “Cilantro Girl”, es importante que los jóvenes lectores chicanos se identifiquen con los personajes de sus libros.

“Esa siempre ha sido la visión de la literatura chicana”, dice. “Todos solíamos hablar de hacer arte para el pueblo, así que escribir para niños era una idea importante”.

Herrera afirma que hay una gran diferencia entre escribir para adultos y escribir para niños.

“La diferencia es que cuando escribes para adultos escribes para un público enorme, casi sin forma. La escritura se puede volver abstracta. Pero cuando escribes para niños, el enfoque es más intenso. Cuando escribes para niños los debes tener siempre en tu mente. Tienes que tocar sus experiencias, algo que van a disfrutar”, dice el escritor.

Pero la literatura infantil latina no sólo trata experiencias positivas, sino que también toca temas difíciles, como el racismo en contra de los inmigrantes indocumentados y la violencia pandilleril.

Algunos de los temas que Herrera ha tratado en sus libros para niños y jóvenes son acerca de sentirse fuera de lugar, sentirse perdido, sentirse que va por un camino buscándose a si mismo.

“Escribo acerca de todos esos cambios radicales que la gente experimenta durante la adolescencia. Cuando escribes para jóvenes estás escribiendo con fuego. Esos temas difíciles. Usualmente los adultos reciben la escritura cubierta de azúcar, como un malvavisco. Los niños reciben la verdad al cien por ciento cuando leen”, dice Herrera.

Herrera dice que los escritores chicanos están tratando de llenar el vacío que existió por décadas. Pero reconoce que es una tarea difícil hacer que los jóvenes chicanos lean.

“Es difícil, porque tenemos que competir con la televisión, la música, las películas. A veces es difícil colocar un libro en las manos de nuestros niños”, indica.

Por eso considera que los maestros bilingües son el puente entre los escritores y los niños.

La última vez que Herrera visitó San Diego fue hace tres años, cuando Calaca Press lo invitó a una lectura de su obra en Memorial Academy, en Logan Heights, lugar donde vivió de pequeño.

En su presentación en SDSU, que será en inglés, Herrera hablará acerca de la importancia de la escritura para él.

Serrato dijo que cada año SDSU planea traer a uno o dos escritores latinos para niños como parte de esta serie.

El evento gratuito es el miércoles 14 de marzo a las 7 p.m. en el Smith Recital Hall, en San Diego State University. Informes: (619) 594-5170.

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