June 15, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

La Reforma ha Muerto…

Si no muerta, la pretendida Reforma Migratoria que en realidad no era migratoria sino de seguridad nacional, está definitivamente en estado de coma. Cinco senadores Republicanos tuvieron a bien darle un fuerte golpe en la cabeza que la dejó medio muerta.

Y la verdad, eso deben ser buenas noticias para los millones de inmigrantes indocumentados que no hubieran podido legalizarse bajo el llamado Gran Acuerdo pactado entre la republicana Casa Blanca, una fracción Republicana del Senado y un grupito de Senadores Demócratas que no pudieron ni convencer a todos sus contlapaches de que la propuesta, así como estaba, valía la pena.

Será que, efectivamente, no valía la pena. Y no vale tampoco la pena darle respiración artificial ni choques eléctricos en el corazón para revivirla.

Hasta donde se quedó la cosa, ya era bastante mala. Proponía construir otras 400 millas de muro en la frontera; criminalizar a todos los inmigrantes que no pudieran legalizarse y, por lo tanto, deportarlos; criminalizar a los patrones que contrataran indocumentados, y no solamente multarlos sino meterlos a la cárcel; gastar miles de millones de dólares en más agentes de Inmigración y de la Patrulla Fronteriza para “asegurar la frontera” con equipo militar, dinero que los mismos inmigrantes tenían que pagar, de a unos 5 mil dólares por cabeza, para que les dieran una legalización en abonos, de a cuatro años de permiso condicionado más otros cuatro años de permiso que les podían quitar en cualquier momento.

La única forma de que los Senadores Republicanos que la boicotearon estén de acuerdo en aprobar la mentada “reforma”, sería empeorarla todavía un poco más.

Y para ejemplo basta un botón: el día anterior a la muerte técnica de la “reforma”, se aprobó quitarle a la propuesta 833 mil visas de residente para las familias extendidas de los inmigrantes que lleguen a ser residentes legales. Quienes argumentan que la propuesta “era buena para comenzar” y que había que “mejorarla”, todavía tienen que demostrar que en toda la discusión de dos semanas hubo una sola enmienda que efectivamente la “mejorara” en vez de empeorarla.

…¡Viva la Reforma!

¿Y si no revive, qué?

Si no revive, creo yo que no perdemos mucho. La verdad, es preferible esperarse un año más, o un año y medio, hasta que haya una nueva administración que tome el asunto más en serio, y que presente una propuesta de verdadera reforma inmigratoria que no solamente considere las necesidades de los patrones de trabajadores baratos y sin derechos, sino también las necesidades de la gente, de los seres humanos que por casualidad es la calidad que tienen los migrantes, en vez de agarrar esta propuesta que nos hace esperar diez años para obtener la eventual residencia legal permanente.

El único argumento que presentan algunas organizaciones que supuestamente están a favor de los indocumentados, es que “si no se aprueba nada, aumentarán las deportaciones”.

Por desgracia, este argumento es más falso que una moneda de tres dólares y una mica de la Calle 26. Las redadas aumentarán independientemente de que se apruebe “algo”, porque son parte de una plan de diez años ya establecido por el Departamento de Seguridad Nacional, llamado Operación “EndGame”, el “final del juego”.

Pero aún así, hay que hacer constar que durante los 7 años del régimen de George W. Bush, ha habido mucho menos redadas y deportaciones que las que hubo durante el régimen del Demócrata Bill Clinton.

Más aún, cinco Senadores Republicanos, incluyendo a Charles Grassley, de Iowa, Wayne Allard, de Colorado y John Cornyn, de Texas, que la otra semana ayudaron a bloquear el “Gran Acuerdo”, también llamaron a Michael Chertoff, Secretario de Seguridad Nacional al Capitolio el año pasado, para que respondiera por las redadas y deportaciones de 1,282 inmigrantes indocumentados en las plantas de la compañía Swift and Company, porque no quieren que los patrones que les pasan lana para sus campañas electorales sufran por falta de trabajadores.

A los patrones no les convienen ni las redadas ni esta reforma, para seguir teniendo trabajadores que no se quejen. A los Republicanos tampoco, a menos que les haga ganar puntos entre los votantes radicales de derecha. A los Demócratas tampoco, pa’ tener tema para las elecciones del 2008 y echarle la culpa a los Republicanos. Y a los migrantes tampoco, porque les da más castigos que legalización.

Como quien dice, Ha muerto la Reforma, que viva la Reforma… del próximo año.

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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