June 8, 2007

Paseo Peatonal Elevado: Un puente hacia la modernización de Tijuana

Por Luis Alonso Pérez

Las grandes ciudades del mundo se distinguen por monumentales obras que logran unir la funcionalidad urbanística con la vanguardia arquitectónica.

Por ese motivo los concejales de Tijuana, una de las ciudades de mayor crecimiento en el continente, buscan dejar una huella en el paisaje urbano y al mismo tiempo agilizar el tránsito vehicular y peatonal de una de las principales vialidades del municipio, la Glorieta Independencia, ubicada en la Zona Río, a escasos metros del cruce internacional.

El reto fue aceptado por el arquitecto Eugenio Velásquez Bustamante, quien propuso la edificación de un puente peatonal que uniría al Centro Cultural Tijuana (CECUT) con Plaza Río y Plaza Fiesta, denominado Paseo Peatonal Elevado.

De ser aprobada, la obra tendría una longitud de 300 metros y contaría con árboles, bancas y una galería de imágenes a un costado. El acceso al puente iniciaría con dos rampas situadas frente al CECUT y la Plaza Fiesta, con un módulo de seguridad e información turística, así como una plazoleta ubicada en la esquina de la Plaza Rio conectada por medio de escaleras eléctricas y un elevador, donde estará ubicada una gran pantalla informativa.

La pantalla y la sección trasversal del puente podrán ser utilizados como espacios para imágenes publicitarias que podrían hacer redituable el monto de la inversión inicial, estimado en tres millones de dólares, en un lapso cercano a los tres años.

Ambos espacios también pueden ser utilizados como medios de comunicación y servicio comunitario para informar a la ciudadanía sobre eventos importantes, congestiones viales o el reporte de garitas, asimismo podrá ser aprovechado para dar la bienvenida a los turistas que visitan la ciudad.

El monumento a la independencia, mejor conocido como “Las Tijeras”, permanecerá en su lugar, sin embargo, se busca modernizar reemplazando el área verde que rodea al monumento con una malla metálica e iluminado por medio de reflectores de colores verde, blanco y rojo.

De acuerdo con la descripción del proyecto presentada a los regidores tijuanenses el reto consiste en integrar al diseño del puente funcionalidad, simplicidad de líneas y tecnología sin provocar un caos visual.

“Nuestro deseo no era competir con el monumento de la glorieta, si no más bien complementarlo con un armonioso proyecto” explica el documento del arquitecto Velásquez.

Durante la presentación efectuada ante funcionarios municipales, así como representantes de colegios de profesionistas de la construcción y urbanización, se evaluaron los aspectos positivos y negativos de esta obra monumental.

Algunos regidores manifestaron su preocupación por el alto costo de la obra, la cual requeriría una inversión aproximada de tres millones de dólares.

Ante la inquietud de los funcionarios, el arquitecto Velásquez realizó un desglose de los principales costos de edificación. La construcción del puente tendría un costo de 900 mil dólares aproximadamente, mientras que otros 600 mil serían necesarios para su equipamiento y decoración.

Sin lugar a dudas el elemento más caro de la obra sería la pantalla informativa, con un costo cercano a los 900 mil dólares.

Una estrategia propuesta para el financiamiento de la obra es mediante un contrato de licitación con una empresa privada, la cual aportaría la cantidad requerida para su construcción y en un lapso de tres años podría recuperar la inversión por medio de la comercialización de los espacios publicitarios como la sección trasversal del puente y la pantalla informativa.

A pesar del detallado planteamiento algunos integrantes del cabildo de Tijuana expresaron su preocupación sobre la necesidad de una obra de esta magnitud, al considerar que existen zonas con mayores problemas viales y con más necesidad de seguridad para los peatones.

Otros regidores dudaron de la efectividad de esta obra para agilizar el tránsito peatonal en la Zona Río, en particular el área entre Plaza Río y Plaza Fiesta. El arquitecto Velásquez afirmó que la solución sería construir otro puente similar en la glorieta de la avenida Cuahutémoc y otro adicional entre ambas plazas.

A pesar de la controversia que esta monumental obra generó entre los concejales de Tijuana, la propuesta será puesta a consideración del pleno del cabildo, quienes decidirán si la ciudad está preparada para un proyecto arquitectónico de esta magnitud.

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