June 8, 2007

La diversión está en la ejecución

George Clooney y Co. se toman un Martini con Ocean’s 13

Por Jose Daniel Bort

Como una brisa mañanera, tomando tragos en copas gigantescas y con la naturalidad de, uno mismo, los actores de la serie de películas Ocean llegan a la tercera y al parecer final entrega de la saga.

Sin atreverse a pujar ningún botón o descubrir nada nuevo en su realización, la panda que lideriza George Clooney como Danny Ocean vuelve a Las Vegas a enmendar el daño hecho a uno de ellos, de la forma más caballerosa y honesta que pueden imaginar: robándole al agraviante.

Pero esta vez no es una gran caja de dinero resguardada en el último rincón del casino, es algo mucho más complejo, atractivo al nivel de altruista y divertido en el papel, pero que puesto en pantalla quizá deja un poco de desear.

Para lograr este objetivo, Danny y Rusty (Brad Pitt) (inseparables en una forma que produce todo un doble sentido) preparan un plan que incluye traer una máquina capaz de hacer un terremoto de más de 6 puntos en la escala de Richter, asaltar una fábrica de dados en México (y crear una revolución zapatista en la misma) y refinar los delicados toques de la suave amenaza, arte que debe ser maniobrado a la perfección en el escurridizo mundo de los hoteles de Vegas.

Al director Stephen Soderbergh no le interesa en lo más mínimo crear una película que se sustente por sí sola. Copiando el modelo de la original, con una trama mucho más convoluta y anticlimática, nos trae un poco más de lo mismo con una partida de actores de primera línea de Hollywood.

Además de Clooney y Pitt, el otro nombre importante aquí es Matt Damon, quien como Linus Caldwell simplemente se roba el show. El actor tiene un impecable sentido del ritmo de comedia y lanza a la audiencia a la carcajada partida cada vez que abre la boca. Cuando se le une Ellen Barkin (como la gerente del Hotel Abigail Sponder) los dos actores se entregan al mejor instinto comedico con completo abandono. Estos dos deberían protagonizar la nueva versión de El Graduado juntos.

La otra revelación es Pacino, haciendo el antagonista y marcando el territorio como el gran danés de la cuadra. Pacino se aleja de lo que había estado haciendo últimamente y trae un trabajo mucho más llamativo y peculiar esta vez. Es obvio que siente la presión de la panda de miembros de la lista A pisándole los talones durante toda la película.

Ocean’s 13 es exactamente igual a sus predecesoras y ofrece las mismas artimañas. Si le interesa revisar otra versión de la serie, estará en compañía de los más excelsos profesionales en el arte de hacer de su propia persona un mito andante. Es Clooney despidiéndose de Pitt diciéndole que vaya a hacer unos cuantos bebés al final de la historia.

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