July 27, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Altgeld, John Peter

John Peter Altgeld, en el orden correcto de su nombre, de seguro que no se llamaba así, porque nació en un país que ya no existe porque otro lo invadió y lo conquistó, pero que en su tiempo se llamó Prusia. Aquí lo llamaremos Johan.

Y tampoco era un cuate con nombre de calle, a la mejor porque resulta difícil pronunciar su nombre. Pero si tiene nombre de edificio, y no uno, sino de un montón. De perdida, hay uno en cada una en las Universidades de Northern Illinois, la de Illinois en Urbana-Champaign, la Eastern Illinois, la Southern Illinois en Carbondale y la Illinois State.

No es que fuera arquitecto, aunque metió la mano fuertemente en el diseño de cada uno de los llamados “cinco castillos”, se dice que le recordaban los castillos a un lado del Rihn en su tierra natal.

Lo que Altgeld si fue, además de inmigrante, fue gobernador. Fue el primer gobernador Demócrata en Illinois (1892 a 1896) desde los tiempos de Abraham Lincoln, primer extranjero electo en el estado y primer residente de Chicago en ganar la gubernatura, y durante sus cuatro años de gobierno firmó, autorizó u ordenó la construcción de los edificios para mejorar la educación en el estado, triplicó el presupuesto de la Universidad de Illinois, emitió las leyes más severas contra el trabajo infantil y nombró a varias mujeres feministas como funcionarias públicas importantes en pleno siglo XIX.

De remate, Altgeld le perdonó la vida a los tres sobrevivientes de los llamados “disturbios de Chicago”, aquellos que en 1886 le dieron origen al Primero de Mayo. Dicen por ahí que no llegó a ser presidente de Estados Unidos solamente porque era inmigrante.

Y también defendió el derecho a huelga de los trabajadores de la fábrica Pullman, la de los trenes, y se opuso a que el presidente Cleveland mandara tropas a Illinois a “aplacar a los revoltosos”.

Pa’ terminarla, se casó con Emma Ford, la hija de John Ford, el de los coches.

De inmigrantes… a inmigrantes

Como inmigrante, Altgeld nunca tuvo mayores problemas porque en esa época no se pedían “Green Cards”. Sus mayores opositores fueron unos cuates de una tal Asociación Protectora Americana, que le hacía la guerra a los inmigrantes católicos y los calificaba de “contrarios a los principios de la nación”. Decían los de la Asociación que los católicos “tenían lealtades hacia otro país (el Vaticano), más que hacia Estados Unidos”. Como quien dice, eran los Minuteman de la época, y curiosamente la mayoría eran Republicanos.

Antes de ser gobernador, Altgeld trató de ser Congresista por el Distrito Cuatro de Illinois (el que hoy tiene Luis Gutiérrez) y no la hizo, pero si ganó una elección como juez de la Suprema Corte en 1886, el mismo año del Primero de Mayo. El periódico Harper’s Weekly, en 1896, lo llamó “el ambicioso e inescrupuloso comunista de Illinois”. Murió chavo, a los 54 años de edad.

Y para los lectores que ya se aburrieron y se preguntan qué onda con todo esto, ahí va la neta: La Biblioteca Newberry de Chicago, una biblioteca independiente, entrega cada año un premio con el nombre de Altgeld, el “Premio Altgeld de la Libertad de Expresión”.

El año pasado, el Premio Altgeld fue entregado a la Asociación Nacional de Bibliotecarios, por su trabajo oposición a la Ley Patriota, que autoriza al gobierno a revisar qué libros pide uno prestado en las bibliotecas públicas.

Y este año… el ganador es… su charro.

Bueno, si y no. El premio Altgeld a la Libertad de Expresión honra este año, dice la Newberry, a los cientos de miles de inmigrantes, sus familias, amigos y quienes los apoyaron participando en las marchas que electrificaron al país en 2006". A mí nomás me lo van a entregar.

Pero yo quiero aquí aprovechar la ocasión para invitar a todo el mundo a recibirlo. El premio en realidad es para todos los que, pese a no tener papeles, muchas veces tener nombres cambiados para usar el de alguien “legal”, hicieron uso de la libertad de expresión en esas marchas.

Le pertenece a los inmigrantes de 1886 y a los de hoy, a todos los que no se dejan y creen que si se puede.

La cita pues, para usted señor, señora, inmigrante, amigo, compañeros todos (de Chicago, por lo menos), los que marcharon y los que no pudieron pero querían, es el Sábado 28 de Julio, a las 12 del mediodía, aquí a un ladito del centro, en el 901 Norte de la Clark, en el parque llamado Washington Square, frente a la Biblioteca Newberry.

¡Venga por su Premio Altgeld de la Libertad de Expresión!

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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