July 13, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Tú votas, el vota, nosotros no…

Como todos los plazos, llegó el último día de registro de los michoacanos residentes en el exterior para registrarse y votar en las elecciones de gobernador del próximo noviembre en su estado natal.

Y como era de esperarse, apenas unos centenares de paisanos se registraron, no por falta de ganas, sino por falta de papeles. Pareció, y de hecho así fue, una repetición de la situación del año pasado, cuando apenas unos 50 mil migrantes se registraron para votar en las elecciones presidenciales.

Actas de nacimiento, pasaportes, matriculas consulares, licencias de manejo o credenciales del ISSSTE o del IMSS, o ya de perdida del equipo Atlas de Chicago, filial del Atlas de México, ningún papel presentado por los indocumentados ante el Instituto Electoral de Michoacán sirvieron de nada. Como hace un año y medio, lo único que cuenta es la llamada “credencial única de elector”, esa que en México todo el mundo tiene y que a todos los migrantes les falta.

Acá en Chicago, que también parece capital de Michoacán del Norte, un último esfuerzo de los michoacanos organizados consiguió que poco más de doscientos paisanos de aquél estado se registraran para votar. Uno, prácticamente, por cada mil michoacanos residentes en Chicago y sus suburbios.

“Nosotros no fallamos, falló el Instituto Electoral de Michoacán”, dicen los migrantes, porque el IEM no realizó con tiempo la promoción de este ejercicio. Igual, aunque la hubieran realizado con tiempo, la cantidad no hubiera aumentado tanto, porque el requisito de a huevo es la famosa credencial electoral que por cierto no se emite en el extranjero por aquél viejo argumento de la “extraterritorialidad”, porque el Instituto Electoral no tiene oficinas en el extranjero.

Mas pior: muchos michoacanos con credencial la sacaron en los estados fronterizos para votar el año pasado, dice Salvador Esparza, presidente de la Asociación de Michoacanos en California, así que de todos modos no podrían votar en las elecciones del estado. En julio del 2006 votaron 2 mil 692 migrantes michoacanos, según las cifras oficiales.

… pero si tenemos candidatos!

Pero, curiosa e ingenuamente, lo que si van a tener los michoacanos en el exterior van a ser candidatos.

Para empezar, esta semana los militantes del PRI radicados en Los Angeles, Califas, postularon como precandidato al gobierno de Michoacán a Antonio Moreno Padilla, según dejó saber a los medios de comunicación el dirigente de la fracción disidente de la CNC Nabor Ojeda. Moreno Padilla se identificó como secretario general en Estados Unidos de la Confederación Nacional Campesina hace un par de meses, en ocasión del aniversario de César Chávez, donde declaró que la lucha por los derechos de los campesinos es binacional y tiene mucho que lograr aún. “Zapata y Chávez se complementan, porque uno dijo `Tierra y libertad’ y otro `Sí se puede’”, dijo Moreno en un acto en la Plazita de Los Angeles.

De perdida, Moreno dará alguna lata en las elecciones primarias o el proceso de selección del candidato del PRI para Michoacán, y posiblemente esa lata resulte más importante que el voto mismo de los migrantes.

Por otra parte, si gana, va a meter en un problema al IEM, porque entre los candados al voto de los michoacanos en el extranjero está el que los candidatos a gobernador no solamente no pueden hacer campaña en el extranjero, sino ni siquiera salir del país en viaje de vacaciones.

Por otro lado, el Doctor José Manuel Mireles, de la Casa Michoacán USA, anda promoviendo su candidatura a diputado migrante, variante que ni siquiera existe en la ley aprobada por el Congreso Michoacano.

Pero eso vale gorro, de acuerdo con el máximo precepto jurídico de que todo lo que no está expresamente prohibido está implícitamente permitido”. La ley no dice que puede haber diputados migrantes, pero tampoco lo prohíbe, así que mientras que el PRI podría tener candidato migrante a gobernador, el PRD podría tener diputado migrante.

Y a final de cuentas, los michoacanos (por lo menos en Chicago), van a terminar votando. Gracias a la infinita terquedad de los activistas del voto en el extranjero (el de verdad, no la vacilada esta que dice la Ley Electoral), el 11 de noviembre se van a abrir casillas en Chicago y los alrededores. Todo mexicano que pruebe su “michoacanidad”, con matrícula consular, pasaporte, acta de nacimiento o lo que sea, tendrá abiertas las urnas para depositar su voto, incluyendo a los no michoacanos que comprueben que vivieron en ese terruño.

Como quien dice, hecha la ley, hecha la trampa, pero en el buen sentido. A final de cuentas los michos emitir perdida, una opinión política, que comienza por decir “aunque no nos dejen, lo hacemos”. Muy migrante la cosa…

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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