July 13, 2007

¿Hijos malcriados y padres alcahuetes?

¿Hijos independientes y padres tolerantes?

Por: Doctora Luz

Padres que estamos eliminando el tipo de abuso físico y emocional que existía; pero, al eliminar esta dictadura y miedo, se prescindió el respeto, y ahora son los hijos los que están mandando a los padres. ¿Cómo fue que llegamos a esta situación?: Hijos malcriados y padres alcahuetes. Hijos independientes y padres tolerantes.

Y, ¿por qué, cuando queremos utilizar los medios de disciplina que aprendimos de nuestros padres, no funcionan? ¿Será que al querer criar hijos independientes con el deseo de eliminar el yugo que tuvimos un día, nos convertimos en personas más tolerantes y nos quedamos sin medios para saber cómo guiar y cómo disciplinar a nuestros hijos?

El enfoque de este artículo va encaminado en explicar cuatro formas (indulgentes, negligentes, autoritarias, autoritativas) de cómo los padres influyen en el desarrollo de nuestros hijos. Esto es a través de cómo respondemos a las necesidades de nuestros hijos y lo que exigimos de nuestros hijos (Baumrind, 1991).

Cuando los padres identifican la necesidad y responden de una manera cálida, benefactora, con dirección y límites, ayudará  a los hijos a conocerse a sí mismos y, de esa manera, podrán regular sus comportamientos y tomarán decisiones correctas por ellos mismos, lo cual les brindará una alta autoestima.

El hijo expresará su necesidad a través de palabras, comportamiento inadecuado, o una actitud diferente. Si el padre está  afín con lo que el hijo necesita y responde, el hijo se conocerá y proporcionará una oportunidad para que el hijo aprenda a regular sus acciones y decisiones. (Quiero ser clara, en ningún momento comento que se le da y se le atiende en todo lo que el hijo quiere).

El segundo concepto son las expectativas (reglas y responsabilidades) que los padres tienen acerca de sus hijos y la manera en que se disciplinan los comportamientos a través de las reglas y castigos; esto es, la intención que los padres tienen al controlar a los hijos; si el padre reconoce el problema, éste lo destina con el propósito de que sus hijos estén integrados con la familia y un aprendizaje para él/ella misma; si lo que espera del hijo es adecuado para su edad; y la constancia en la manera de supervisar, confrontar y disciplinar.

Cuatro estilos de responder a las necesidades y cuatro estilos de exigir responsabilidades, y disciplinar a los hijos que la gran mayoría de los padres utilizan: Padres indulgentes —o bien, permisivos-, padres autoritarios, padres autoritativos, padres negligentes.

Los padres indulgentes son padres que responden a las necesidades y exigen poco de los hijos; dan de comer, “apapachan” cuando lloran, llevan al doctor, pero no tienen muchas reglas, no corrigen, o bien, lo hacen tan sutíl que los hijos no responden: “Ay, hijito, ándale, métete a bañar, ya es tarde”.

Padres negligentes son aquellos que ni responden a las necesidades ni exigen, en otras palabras no ponen atención ni ven por el cuidado de sus hijos ni les ponen reglas.

Padres autoritarios, son aquellos que no responden a las necesidades, pero exigen mucho a partir de la imposición de reglas, castigos y consideran que las necesidades de sus hijos no son importantes. Los padres dirigen su autoridad —o manda-tos— con el fin de que los hijos consigan logros, pero a partir de una manera demandante consiguen que los hijos sean obedientes sin pedir explicaciones. Estos padres proveen orden y ambientes con mucha estructura y constancia. En unos casos, padres autoritarios abusan de su poder utilizando la culpa, humillaciones, eliminando la expresión de amor, y siendo intrusos.

Padres autoritativos, son aquellos que crían a hijos interdependientes; padres que responden a las necesidades de sus hijos y a la vez, tienen expectativas claras, estructura y constancia, con las cuales educan a los hijos a ser responsables, trabajadores, siempre enfocándolos en la cooperación, en la ayuda al prójimo, el respeto, el ser independiente, creativo; en otras palabras, buscan el balance entre los valores y el ser independiente, sin perder la conexión con los demás. La forma de disciplinar es dirigida al comportamiento inadecuado del hijo. El deseo es que el hijo sea responsable, social y cooperativo.

Habiendo expuesto las cuatro formas que cada determinado padre utiliza para educar a sus hijos: indulgentes, negligentes, autoritarias, autoritativas, corresponde a ustedes determinar qué tipo de padre es al momento de adiestrar a sus hijos y cuál es el método que le ha resultado de manera efectiva. Reflexionando acerca de este tema, podrán percatarse de la pre-ponderancia que tenemos nosotros, como padres, en la crianza de nuestros progenitores, ya que la manera en que los educamos influye en el desarrollo y crecimiento de nuestros hijos y en lo serán en un futuro.

“Nuestros hijos son el espejo que revela nuestras acciones, ya sean éstas satisfactorias o producto de constantes equivocaciones”.
Dagmar Weber

Para asesoría personal y familiar, se pueden comunicar con la Doctora Luz Maria Villanueva González Ph.D. al número telefónico: (619) 434-7779 o a la dirección de correo electrónico: luzmariav1@cox.net.

Return to the Frontpage