July 6, 2007

Comentario:

El Acuerdo

Por José R. Uzal

Es obvio que los políticos, el gobierno y los mercaderes de mitos y mentiras en la prensa nos han “echado el muerto encima” de la inmigración a nosotros los hispanos. No hay proyectos de ley para mejorar la política migratoria de Estados Unidos. Solamente hay propuestas para decidir si explotarnos o expulsarnos.

La Oficina del Presupuesto del Congreso y varios otros grupos que estudian esta materia indican que solo el 46% los indocumentados entran por la frontera sur de Estados Unidos. El 54% entra legalmente por todos los puertos de entrada y se quedan aquí. No es posible convencer a la opinión pública americana que no todos los inmigrantes indocumentados son hispanos y más importante que no todos los hispanos son indocumentados.

La tecnología puede resolver esta situación. Primero, el Departamento de Seguridad Nacional ya está considerando tarjetas de identidad nacionales y a ese efecto va comenzar en el 2008 a estandarizar las licencias de conducir y los pasaportes. Todos los estados tendrán que seguir las pautas antiterroristas que impone dicho departamento. De no hacerlo así, comenzando en el 2008, los empleados federales rechazarán estos documentos. Esto les impediría a los ciudadanos de Estados Unidos tener acceso a aviones, parques nacionales y las cortes federales. Muchos creen que sería el primer paso hacia una tarjeta nacional de identidad.

Segundo, en octubre del 2004 la Administración de Alimentos y Drogas, FDA sus siglas en Ingles, aprobó el implante de un chip para la Identificación por Frecuencias Radiales, en seres humanos. El chip aprobado es más pequeño que un grano de arroz y se puede implantar en unos segundos con una jeringuilla. Dicho chip contiene toda la información pertinente al portador. Hace rato que estamos usando ese tipo de tecnología como en contraceptivos y con animales en la naturaleza.

En lugar de darnos a todos una tarjeta de identidad, el gobierno debería inyectarles un chip de identificación por ondas radiales a todos los inmigrantes. A los legales al entrar y a ilegales al deportarlos. Los que quedan indocumentados en EE.UU. se le puede inyectar este dispositivo a cambio de una visa de trabajo de 5 años. El costo de cada chip, instalado es menor de $200 dólares por persona. Mucho más económico que una cerca de 2000 millas.

El chip les permitiría a las autoridades controlar las actividades de todos los inmigrantes mientras estén en Estados Unidos y podría ser reactivada en cada viaje. También eliminaría el regreso inmediato de los deportados y mantendría bajo control los indocumentados con visas de 5 años. El remover el chip causaría el envió de una señal de alerta y llevaría una penalidad de 5 años de cárcel y $250,000 de multa así como la eliminación de toda probabilidad de entrar de nuevo al país después de servir la condena.

Esto no es tan extremo como aparenta. Hay precedentes históricos como reaccionan los EE.UU. cuando no les gusta algo. En 1857, la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos conocida como el caso Dread Scott, determinó que los descendientes de africanos, aunque no hubieran sido esclavos, nunca podrían llegar a ser ciudadanos y que el congreso no tenía autoridad para prohibir la esclavitud en territorios federales.

Setenta años antes, durante la convención constitucional de 1787, se llegó a un acuerdo entre los estados del norte y del sur de la unión. Para establecer la metodología de representación al congreso y distribución de impuestos recaudados el censo contaría cada esclavo como tres quintas partes de un ciudadano blanco. Los indios americanos estaban excluidos del conteo.

Es cierto que eran otros tiempos, pero en 1999 la misma Corte Suprema decidió que los inmigrantes indocumentados no podían usar como excusa para no ser deportados el hecho de que tenían opiniones políticas que no eran populares. También les prohibió a los inmigrantes buscar refugio en las cortes federales hasta que no tuvieran más recursos administrativos en inmigración El resultado de esta decisión fue que las deportaciones aumentaron un 50%.

El conseguir que sean los inmigrantes los que lleven el chip no será tan problemático como llegar a un acuerdo migratorio. Podemos contar con que la Corte Suprema falle a favor del gobierno. Un granito de arroz en un brazo nos puede brindar la seguridad nacional que todos queremos y le puede demostrar a los mercaderes de mitos y mentiras que hay más ilegales que no son hispanos que los que son. Un granito de arroz le puede dar al gobierno la habilidad de controlarnos 24/7 y saber que no hay extraños en nuestra casa.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL.

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