January 26, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

El Plan Bush contra la Inmigración

Al fin, como parte de su discurso del “Estado de la Unión”, versión gringa del informe de gobierno del presidente, George Bush mostró el cobre. En su discurso (que de hecho no informa nada sino que nomás es un rolletote político lleno de intenciones y una lista de buenos deseos –buenos para él, y generalmente malos para el resto del planeta), el presidente más impopular que han tenido los Estados Unidos en toda su historia planteó un poco más de lo mismo y mucho de nada de cambios de opinión.

Para comenzar, Bush propone volver con la burra al trigo, planteando que hay que asegurar la frontera para garantizar la seguridad nacional.

Ahí nomás, ya metió la pata. En el último par de años el Eje Maléfico Estados Unidos-Inglaterra-y-nadiemás, han detectado varios supuestos terroristas o grupos de supuestos terroristas que supuestamente planteaban organizar supuestos ataques a sus intereses. Ya que supuestamente la seguridad nacional está envuelta, nunca han revelado qué supuestos ataques iban a supuestamente organizar ni supuestamente cuándo.

Pero sí sabemos que a ninguno lo agarraron en la frontera entre México y Estados Unidos tratando de cruzar el desierto con botellas de shampoo llenas de maléficas sustancias químicas para hacerlas explotar combinándolas con líquidos maléficos en botellitas de crema de afeitar. Eso está reservado para los aviones.

A los supuestos terroristas los han pescado en el aeropuerto de Londres, o en alguna embajada (no la de México, por cierto), tratando de conseguir visas para entrar legalmente a gringo-landia. En corto, Bush todavía no entiende que la inmigración no tiene nada que ver con la seguridad. La seguridad tendrá que ver con el terrorismo o el narco-tráfico, pero los inmigrantes no somos ni unos ni otros. Y por alguna razón, Bush no ha propuesto hacer un muro alrededor del aeropuerto de Londres.

Para seguir, Bush plantea lo mismo que el año pasado: que los patrones se hagan en agentes de la Migra, y le hagan al policía checándole a todo el mundo hasta las caries dentales para poder contratarlos y evitar darle trabajo a algún “ilegal”.

Y claro, patrón que no cumpla, y que quiera reducir los costos de su producción pagando salarios bajos, le va a tocar pagar multas “substanciales”.

 

Una lana, otra y otra

Como ese planteamiento es fundamentalmente anticapita-lista y va en contra de la economía de Estados Unidos, Bush trata de reconciliarse con los patrones con su siguiente planteamiento: un programa de trabajadores baratitos para todos.

También es otro poco de lo mismo del año pasado y, de hecho, de los de todos los años de su presidencia desde que su compadre el vaquero mexicano Chente Fox le pidió que hiciera algo sobre inmigración.

Es su impopular programa “Trabajas y Te Vas”, que consiste en darle chance a miles de trabajadores de trabajar por salarios reducidos, sin chance de residencia y por lo tanto derechos legales permanentes, sin antigüedad laboral y sin ascensos tampoco. Es como contratar a cientos de miles de trabajadores en las esquinas, nomás que en vez de mandarlos a su casa todas las noches los mandan a su país cada seis o diez meses.

Y por último, Bush plantea que hay que hacer algo con los inmigrantes que ya están aquí sin papeles. Eso es lo único bueno de su plan, y por desgracia no es muy bueno. Es bueno que por lo menos acepte y proponga algún tipo de legalización, pero lo malo es que la pone tan complicada que termina por no resolver mucho.

Igual que el año pasado, Bush propone que los indocumentados se caigan con una lanota, “multa considerable” (póngale usted mil dólares o más), nomás por haber estado aquí sin papeles. A eso hay que agregarle lo que va a costar hacer los trámites, propiamente hablando, y que son los trámites más caros en todo Estados Unidos.

Al que pase ese muro económico, en la siguiente ventanilla le van a pedir que se caiga con otra lanota, comprobando que pagó los impuestos de los últimos cinco años. En total, que los casados se van a tener que divorciar para poder costearse su propio trámite, y los divorciados van a tener que donar a sus hijos y empeñar al perro para poder pagar.

Todo esto se complementa con no tener antecedentes penales, haber estado aquí quien sabe cuántos años y demás.

Pero el mayor problema con este plan es que ya se publicó, ya se propuso, antes de que los Demócratas publiquen o propongan algo. Y es un problema, porque a la mejor esto es lo que los Demócratas estaban esperando para presentar su propio plan. Y es peor, porque si este va a ser el principio de la negociación para una reforma inmigratoria, entonces de plano que no queremos ver el final…

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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