January 05, 2007

Hijo de Pedro Infante presenta un sincero tributo musical a su padre 50 años después de su muerte

Acompañado del Mariachi Vargas de Tecatitlán y con un álbum que se titula “Padre Mío, Amigo Mío”, Pedro Infante Jr. le está rindiendo un emotivo homenaje de admiración a su padre, el ídolo mexicano del cine y de la música trágicamente fallecido en un accidente de aviación el 15 de abril de 1957.

Declarando por escrito que jamás se atrevería a compararse con sus progenitor, Pedro Infante Jr. afirma en la dedicatoria de este CD: “Mi padre va en mi sangre y… el orgullo de llamarme como él, y ser una extension de él, es suficente para que me alimente el alma para siempre”.

Explícitamente agrega en su dedicatoria: “Con mucho amor este disco lo dedico en honor a su brillante trayectoria”.

De excelente nivel técnico y artístico, esta grabación incluye un repertorio donde el romanticismo se mezcla con la alegría.

La mejor muestra de esto último se inicia con la divertida “Por Ti”, prosigue con “La Bruja y El Vampiro” y alcanza su máxima expresión con “El Burrito (Marrullero)” y la clásica ranchera chusca “Las Abandonadas”.

Presentándose por primera vez en una sola grabación, lo interesante de este repertorio como concepto es que, incluso en las canciones de desamor, el reproche nunca se transforma en una ofensa que denigre a la mujer, una de las características principales de las canciones que interpretaba Pedro Infante en sus películas y en sus discos. Este respetuoso tono corresponde, además, a la imagen y a la actitud que lo convirtió en ídolo de su pueblo durante la llamada Época del Cine de Oro Mexicano.

En total, dentro del álbum “Padre Mío, Amigo Mío” se incluyen 11 canciones, entre ellas una escrita por el propio Pedro Infante Jr. titulada “Soy Nacho”. Su letra se refiere a un vivaracho personaje ficticio de vida muy “padre” que cuando está contento le canta a los compadres y especialmente a las comadres. Este carácter se festeja con el respaldo de un coro en que participan todos los componentes del Mariachi Vargas de Tecatitlán.

En la tendencia del reproche ligero también se destacan las antiguas “Mira Nada Más” y “Dame Un Beso”. Las más románticas son “Qué Te Ha Dado Esa Mujer”, “Qué Más Quieres De Mí”, y “Si Tú Me Quisieras”.

Sin embargo, la más emotiva es la titular “Padre Mío, Amigo Mío”, cuya letra habla de su padre y de su herencia: su sombrero, su guitarra y este mundo. Sincerándose consigo mismo y con el público en un arranque de entusiasmo Pedro Infante Jr. exclama: “¡Como no voy a extrañarte! Arriba mi papá, sí señor”.

Cuando se produjo el accidente que le costara la vida a su padre, Pedro Infante Jr. sólo tenía 7 años de edad. Aún así mantiene vívidos recuerdos de su convivencia con él, “momentos inolvidables” que también comprenden un viaje aéreo juntos 15 días antes de la tragedia.

Como primicia y gráfico grabado que documenta la legitimidad de su ancestro, el libreto del CD también reproduce el acta original del nacimiento de quien gracias a sus estudios y dedicación se convirtiera en el arquitecto Pedro Infante Jr., demostrando su consaguinidad directa con Pedro Infante y con su madre, la famosa actriz Lupita Torrentera.

Las canciones son de consagrados compositores mexicanos, entre ellos Rubén Fuentes y Alberto Cervantes.

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