February 23, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Con lo que saque de la leche…

… Me compro unos huevos, y con lo de los huevos me agarro a mis puerquitos. Así son las cuentas de la lechera, y desde hace un par de semanas vengo pensando que así hace sus cuentas la Migra.

Los rumores sobre otro aumento a las tarifas de la Migra se confirmaron, por boca de Emilio González, gran jefe y Director del ahora llamado Servicio de Inmigración y Ciudadanía, quien admitió que sí, que se van a enriatar otra vez a los migrantes con otro aumento a todos los procesos de solicitudes y servicios.

Según el funcionario, cuya etnicidad parece más un recordatorio a la jefa de los inmigrantes latinos, el aumento tiene que ver con un cambio completo de la Migra, estructural del USCIS, le llama, y no solamente está relacionado con la inflación. Dice González que su plan está dirigido a modernizar la agencia, “que todavía usa papel y lápiz y un sistema computadorizado obsoleto”.

Lo caduco del sistema no se lo discute nadie a González. La Migra ha dado pruebas durante años de ser un sistema obsoleto, porque para procesar cualquier trámite se llevan de perdida seis meses. La duda aquí es de qué sistema irán a meter, porque la Migra va a cobrarle miles de millones de dólares a los inmigrantes para sellarles cualquier papelito.

Por ejemplo, nomás para pedir una copia de una Green Card o Tarjeta Verde, la tarifa aumenta de 190 a 290 dólares; para pedir un cambio de estatus el precio se duplica, de 160 a 320 dólares; para que un ciudadano pida a un no inmigrante con visa K1, habrá que pagar 455 dólares, en vez de los actuales 170, y para una simple visa de inmigrante de un familiar el trámite pasa de 190 a 355 dólares.

Pedir un trabajador inmigrante, cuota que le toca a los patrones, pasa de 195 a 475 dólares; pedir un ajuste de estatus como residente permanente va de 325 a 905, ni más ni menos que 580 dólares más, y para reclamar a un huérfano como pariente directo, incluyendo hermanos o hermanas, costará ahora 670, en vez de 545. Lo que no tiene mamá aquí no son los parientes, sino los nuevos precios.

A los centroamericanos les tocará también ponerse con su cuerno. Para solicitar el TPS tendrán que caerse con 710 dólares, en vez de los actuales 255, y para pedir la ciudadanía en este país, supuestamente el paso más importante para un inmigrante que quiera vivir “el sueño americano”, habrá que donarle a la Migra la poco despreciable cantidad de 595 dólares, casi el doble de los actuales 330 que cuesta el trámite.

“Que cobren pero que expliquen”

Los aumentos de la Migra no son nuevos. En el 2005 alzaron sus tarifas de 5 a 10 dólares por trámite, pero no por buena onda, sino porque un año antes en, en el 2004, las habían aumentado un promedio de 55 por papelito.

Pero el aumento de ahora es tan escandaloso que varios congresistas y senadores, Demócratas todos, por cierto, pusieron el grito en el cielo.

“Estamos preocupados por la escala que tendrá el aumento de las tarifas”, dijo Zoe Lofgren, representante demócrata por California, en una carta para González. “Por ejemplo, tenemos entendido que el costo de las solicitudes para la naturalización podría ser más del doble, desde el precio actual de $400 hasta $600 o incluso $1,000 (250 por ciento)”. Más rápido que de boleto, los senadores demócratas Patrick Leahy, de Vermont; Edward Kennedy, de Massachusetts; y el representante demócrata John Conyers, de Michigan, firmaron la misiva y le demandaron respuestas a González.

Los congresistas se enteraron de los aumentos gracias al chismoso de William Ramos, el presidente de NALEO (Asociación de Funcionarios Latinos Electos), organización con sede en Washington que vive del cuento de la “ participación política de los hispanos en Estados Unidos”.

Dice Ramos que “Estamos en desacuerdo con los aumentos... estamos trabajando con los congresistas para presionar a la agencia y lograr que no suba las tarifas”. Para Ramos, “es inconcebible” un aumento que “dificultará más” a los inmigrantes de bajos recursos realizar el sueño de convertirse en ciudadanos norteamericanos.

La carta promovida por NALEO le pide a González “una explicación sobre la metodología y las variables usadas para justificar el incremento, que podría ser más del doble o un máximo del 250 por ciento en ciertas categorías”.

Y ahí es donde la puerca tuerce el rabo. Todo lo que Ramos y los congresistas piden son explicaciones, pero a ninguno se le ocurrió solucionar el problema.

La bronca es que la Migra es la única dependencia oficial que no tiene presupuesto oficial. Vive de lo que le cobra a sus puerquitos.

En vez de andar pidiendo explicaciones, debían simplemente proponer en el Congreso que la Migra tenga presupuesto, y que deje de extorsionar a los inmigrantes.

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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