Febuary 23, 2007

Comentario:

Iraq III

Por José Uzal

Es obvio que entramos en Iraq sin pensarlo bien y sin tomar en cuenta nuestra experiencia histórica y los resultados han sido desastrosos. Colin Powell, el secretario de estado en ese tiempo, advirtió no invadir a Iraq sin tener una estrategia de salida y comento que entrar en Iraq era como entrar en una tienda de porcelanas finas donde la política sobre la mercancía es “si usted la rompe la tiene que pagar”. La guerra en Iraq es insostenible, política y económicamente. Podemos ganar todas las batallas y al final perderemos la guerra si continuamos demandando una victoria total, sin describirla. El pueblo americano, básicamente conservador, le envió un mensaje a la administración al elegir suficiente demócratas para cambiar el control de la Cámara y el Senado. El mensaje fue: salgamos de Iraq.

Sin tomar en cuenta la validez del conflicto o los errores que se hayan cometido, el futuro de Iraq esta en manos del gobierno de Iraq, no en manos del gobierno de EE.UU. El problema es que abandonar a Iraq en este momento seria desastroso para la seguridad el mundo occidental, para la sobre vivencia de Israel y para nuestra seguridad y nuestro nivel de vida. Tenemos que asegurarnos, como nación, que podemos contar con las reservas petroleras de Iraq y de todo el Golfo Pérsico y evitar que estas caigan en manos de nuestros enemigos. No podemos repetir el error que cometimos al entrar sin pensarlo bien. Salir de Iraq requiere análisis, planificación y una política que tome en cuenta a todos los países de la región. No podemos entrenar un nuevo ejército Iraqui sin que este tenga un líder nacional. No podemos dividir al país entre los sunís, chiítas y kurdos ya que no podemos darle la independencia los kurdos sin causar grandes problemas con nuestro aliado en la OTAN, Turquía y no podemos dejar a los sunís sin petróleo condenados a ser una nueva Palestina.

Abandonar a Iraq precipitadamente o establecer un horario de salida seria un error garrafal. Iraq no es Vietnam. La famosa teoría de los dominós que nos mantuvo en Vietnam no se puede aplicar a la situación en Iraq. En Vietnam y en ninguno de los países adyacentes había petróleo y la existencia de Israel y nuestra seguridad no estaban en peligro. La región del Golfo Pérsico, suple una tercera parte de todo el petróleo que se consume diariamente en el mundo occidental y la perdida de Iraq provocaría la eventual destrucción de Israel.

El Congreso, la administración y el gobierno de EE.UU. le deben al pueblo americano una solución al problema iraquí. Los intereses creados que están lucrando con la guerra no quieren una solución pero el pueblo la demanda. El mundo la demanda. Nuestro futuro la demanda.

José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.

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