February 9, 2007

Paciencia paisano, que ya merito llega!

Por Eduardo Stanley

El pasado 31 de enero, la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) confirmó que aumentará un 86% el costo de los trámites migratorios a partir de junio. Para suavisar el impacto, dijo que en realidad se tratará de un 66%, después de ajustes y consolidación de gastos. En otras palabras, no chillen porque no es para tanto.

Es como el aumento de la gasolina. Primero se dispara y después baja un poquito para que todos digamos, “uff, no estuvo tan mal!”. Pero las empresas se salen con la suya. Por ejemplo, si el galón cuesta ahora $2.45 pero las empresas quieren 10 centavos más, primero lo suben a $2.95. Pánico, quejas y al día siguiente baja a $2.55. Entonces nos conformamos y no entendemos que en realidad nos amolaron.

Así es con todo. Algunas organizaciones nos quieren convencer de que no pidamos mucho al Congreso respecto a inmigración. Regularización? Mmmm... Como que es mucho y no se va a poder, no vaya a ser que papá gobierno se enoje y nos castigue. Entonces es cuando aparecen, mágicamente, propuestas como la de trabajadores temporales. Algo así como un nuevo Programa de Braceros.

Por ejemplo, ya tenemos en el Congreso la llamada “AgJobs” que no es más que eso, un programa para que, a cambio de una regularización temporal limitada, miles de trabajadores del campo sigan al menos tres años haciendo lo mismo. Y si se portan bien, el premio es la residencia permanente. Pero solamente para campesinos. Y no incluye derechos básicos, como acceso a una vivienda digna, seguro de salud ni garantías de empleo permanente.

Esta propuesta cuenta con el apoyo ferviente de los agricultores y del sindicato de Campesinos (UFW). Y también de organizaciones latinas que dicen representar los derechos de los inmigrantes pero que, en realidad, no recuerdo hayan levantado la voz por nosotros en el pasado ni apoyaron siquiera el boicot del 1ro. de mayo  del 2006. Pero después de las marchas del año pasado vieron su oportunidad de montarse sobre el caballo y aumentar sus influencias y, además, conseguir fondos para “apoyarnos”.

Me refiero principalmente a organizaciones como Concilio Nacional de la Raza (National Council of La Raza) y Foro Nacional de Inmigración (National Immigration Forum), de Washington. Ambas dicen, con su tono paternalista como cuando nos miran desde arriba, “algo es algo”, o “mejor es nada”. Y nos piden que aceptemos cualquier nuevo programa de braceros, como AgJobs.

Estas organizaciones, que reciben cuantiosos fondos para su trabajo de “asesoramiento” en la comunidad latina, vieron su gran oportunidad de usar al movimiento inmigrante, que se lanzó a las calles exigiendo regularización migratoria durante en 2006, para sus propios intereses.

Junto a algunos sindicatos y candidatos Demócratas, buscan canalizar el movimiento en apoyo de propuestas de ese partido. Y sumado a su actitud política tibia y claudicante, nos piden apoyar propuestas como AgJobs.

Estas organizaciones, a quienes ningún inmigrante pidió su opinión o permiso para salir a marchar, nos dicen una y otra vez que hay que ser conformistas, poquiteros. Y no solo esto, sinó que hablan ahora en nuestro nombre. Nadie se los pidió ni queremos que lo hagan.

  “Al menos algunos recibirán permiso de trabajo, después pediremos por el resto”, es el tono de su discurso. ¿Cuándo? ¿Dentro de otros 20 años? y ¿después de más muertos en la frontera? ¿Después de miles de familias separadas, trabajadores empobrecidos y humillados? Luego de las marchas realizadas el año pasado, los inmigrantes no podemos aceptar migajas. Tampoco podemos aceptar que esas (y otras) organizaciones pretendan hablar por nosotros.

Los políticos son concientes que algo deben hacer respecto al tema migratorio. Pero no quieren arriesgar su futuro político—recordemos que en noviembre 2008 son las elecciones presidenciales, el premio mayor. Pero como quieren demostrar que están haciendo algo, entonces una ley de trabajadores temporales para el campo es la salida. Fácil y sin riesgos porque los agricultores la piden a gritos. También Bush. Y el Sindicato de Campesinos.

Entonces la función de las mencionadas organizaciones latinas y de ciertos activistas o “personalidades” del mismo origen, es convencernos que esto es lo mejor “por ahora”. Hablan en foros, conferencias, escriben artículos, ofrecen entrevistas a los medios de comunicación. Quieren convencernos, aplacarnos. “Si pedimos todo no nos darán nada”, aseguran. Seamos pacientes, sumisos. Agachemos la cabeza—otra vez!

Lo dicen ellos, los que no salieron a las calles. Los que no saben cómo viven los trabajadores del campo porque están sentaditos en sus cómodas sillas hablando en nombre de esos campesinos.

Y mientras tanto, el Congreso que ayudamos a elegir debatirá pronto alguna versión de propuesta de ley de trabajadores temporales, pero no una reforma amplia de la ley de inmigración. Se puede confiar en un Congreso así? Cuanto más gritan esas organizaciones de sumisos para que aceptemos lo que nos dan, más tenemos que desconfiar. Los inmigrantes debemos seguir exigiendo lo que pedimos el año pasado en las calles: regularización para todos.

Mientras tanto, los costos de los trámites migratorios seguirán subiendo. Por ejemplo, hacerse ciudadano costará casi $600. Muchos lo pensarán. Eso es lo que quieren, evitar que más inmigrantes latinos se hagan ciudadanos porque entonces podrían votar. Y aunque las opciones son limitadas, el voto cuenta. Especialmente si es en apoyo a candidatos no conformistas o de partidos “no tradicionales”.

No debería sorprendernos esta actitud ya que nunca nos han puesto alfombras en el camino que nos trazamos. Y si todavía sobrevivimos, nos mandan a las “organizaciones amigas” para que destruyan nuestra voluntad y nos domestiquen. A ver si nos hacemos conformistas. Este es el peligro mayor, porque hablan casi como nosotros, balbucean español y nos tratan de tú. Ahora, como nunca, debemos mantenernos vigilantes, dialogar, reconocernos entre nosotros. Y no dejarnos engañar por estos “amigos”.

Email Eduardo Stanley at nuestroforo@kfcf.org

Return to the Frontpage