February 9, 2007

México del Norte
Por Jorge Mújica Murias

Premio Nóbel…

Pues con la novedad, de que acá en México del Norte estamos revisando los reglamentos del Premio Nóbel, para ver si hay modo de crear uno nuevo y dárselo al expresidente irlandés-mexicano, Vicente Fox Quezada.

La idea surgió hace unos días, cuando el susodicho personaje reapareció en público, pese a sus promesas de irse al rancho con Martita cuando terminara de hacer pedazos al país.

No cumplió, y su reaparición fue nomás como la continuación de una pesadilla que ya duró seis años y de la que (inocentemente), creímos que podíamos descansar desde diciembre pasado.

Se puso a discursear en el Pabellón Dorothy Chandler allá en Califas, en la inauguración de una serie de conferencias, mientras afuera cientos de originarios de Oaxaca le recordaban a la autora de sus días, por haber ordenado la represión allá en su estado.

El comentario de la noche fue que Foxín volvió a meter la pata (¡qué raro!), tratando de demostrar sus conocimientos sobre política y literatura.

Según el presidente más populista que tuvo México en tres décadas, hay que rehuir el populismo y la demagogia “para consolidar nuestras democracias”, dijo, y para dejar clarito su mensaje, agregó que (y citamos textualmente para que nadie diga que inventamos cosas), “América Latina debe huir de la ‘dictadura perfecta’, como lo dijo el premio Nóbel colombiano de Literatura, Mario Vargas Llosa”.

Supongo que ya ni nos debe extrañar. A la mejor Chente no se acordó de que Vargas Llosa nunca se ha ganado un premio Nóbel, ni de Literatura ni de nada. Y a pesar de tanto viaje, tampoco se ha enterado de que Vargas Llosa nació en Perú, no en Colombia, y que después se nacionalizó español.

Y de remate, parece que Vargas Llosa soltó la famosa frase refiriéndose a México, y no a América Latina.

… del silencio

Ante tales declaraciones, los ciudadanos de México del Norte andamos viendo si se puede darle el Premio Nóbel al Silencio. Se nos ocurre que a la mejor, haciendo honor al premio, se calla la boca de ahora en adelante.

El Plan B, por si lo del Nóbel no funciona, sería organizar una vaca. O un chivo, o una cooperacha pues, para ver si podemos hacer que el expresi cumpla por lo menos con una de sus promesas, y se va pa’ su rancho “en 15 minutos”.

La lana (menos lo que se quede Western Union, porque Fox nunca consiguió rebajarle las tarifas a las remesas), la usaríamos en un tres-por-uno para ponerle a Chente un microchangarro allá en Guanajuato. A la mejor no le queda mucho, porque los intereses del foxiano programa andaban por ahí del 200 por ciento la última vez que me enteré, pero algo le ha de quedar, y con su pensión de expresidente a la mejor conseguimos que se quede ahí tranquilito.

Eso sí, que no quiera comer tortillas, porque ahí si que no le va a alcanzar. A la mejor puede comprarse un marranito o un burro, y mantener con ellos sustantivos diálogos sobre el Nóbel, recitando a grandes autores franceses, como José Luis Borges.

Obviamente con los chambeadores de su rancho no podría platicar, porque de seguro le gritan traidor y mentiroso, igual que le gritaron los oaxaqueños acá en Califas, pero de esa se puede salir fácilmente, diciéndoles “¿Y yo por qué?”.

Si no lo pelan, pues les puede decir nomás “comen y se van”, y si se le ponen al brinco los puede mandar a lavar la ropa, para darle un respiro a su “lavadora de dos patas”, Martita.

Es más, puede ofrecerles entrenarlos como “jardineros bilingües”, y hacerlos “héroes” mandándolos para acá a México del Norte a reunirse con los millones de sus familiares que ya mandó durante su sexenio para hacer los trabajos “que ni siquiera los negros quieren hacer”. Chance y su cuate el vaquero Bush hasta termina por hacerle caso y aprueba el nuevo programa bracero, y con eso habrá que conformarse porque “más vale el pájaro en la mano”, como nos dijo acá en Chicago hace dos años.

Chente cerró su perorata en Los Angeles repitiendo que está con nosotros “hasta donde tope”, y que “ya basta de violación a sus derechos humanos”.

Nuestra respuesta es que de él ya nosotros estamos hasta el tope, y que francamente su presencia en México del Norte es una violación a nuestros derechos humanos. Ya, por favor… ¡que se calle y se quede en su rancho!

Contacto Jorge Mújica Murias at mexicodelnorte@ yahoo.com.mx

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