Febuary 2, 2007

Comentario:

El Plan “Schwarzenegger” Promete Mucho para la Salud

Por el Dr James Santiago Grisolía

Arnold Schwarzenegger, el gobernador de California, ha traido su fama de “superstar” a solucionar la crisis de medicina Americana. Aunque los líderes de la legislatura Californiana, Fabian Nuñez y Donald Perata, tienen sus propias propuestas, el plan del Gobernador es más detallada, a pesar de que no se presenta en forma de legislación formal. Su impacto se registra hasta Washington, donde el Presidente Bush se sentía presionado para añadir unas iniciativas de salud al último minuto a su plática del Estado de la Unión.

Mientras los doctores proveen terapias más y más milagrosas a sus pacientes, el finanziamiento del tratamiento médico se ha puesto insostenible. Cada día, menos pacientes tienen seguro médico, más hospitales y oficinas médicas se cierran, y los empresarios y sus empleados pagan más y más para menos aseguranza. Unos 6.5 milliones personas—1 por 5 de todos los Californianos—no tienen seguro médico durante parte o todo del año. En San Diego, el porcentaje puede ser más, porque tenemos muchos pequeños empresarios que ni pueden pagar el costo de seguro para sus empleados ni para sus propias familias.

Los diferentes grupos con intereses en la cuestión de la salud—empresarios, seguros médicos, familias, sindicatos, jubilados, médicos, enfermeras, y hospitales—hacen más complicada la reforma, y por eso el plan del Gobernador tiene algo para molestar a casi todos. En su forma actual, su plan pretende reforzar los programas Medi-Cal y Healthy Family para los que tienen escasos recursos, mientras obliga a los empleadores a pagar el seguro médico de sus empleados hasta 250% del limite federal de la pobreza. Para las familias que alcanzan ingresos arriba de 250%, tendrán que comprar su propio seguro, por lo menos suficiente para evitar bancarrota si tienen una enfermedad inesperada. La ausencia de ayuda financiera para las familias que ganan más de 250% es uno de los problemas críticos del plan como existe ahora.

Los seguros médicos serán obligados a gastar por lo menos 85% de sus ingresos en el cuidado médico, rebajando ganancias excesivas y costos administrativos. También se requerirán mejor prevención y manejo del diabetes, la obesidad y otras condiciones crónicas.

Bajo el plan del Gobernador, los inmigrantes indocumentados serán cubiertos, hecho que provocó comentarios negativos por algunos Republicanos. Bajo el plan, es previsto que la cobertura de todos ayudará para reducir el promedio de los costos de la aseguranza. Según la New America Foundation, una familia con seguro médico paga por promedio unos $1,186 cada año para cubrir a los que no tienen seguro. Como muy pocos de los no asegurados son indocumentados, parece que cubrir a los indocumentados nos cuesta menos que pagar su tratamiento urgente si no tienen seguro para el tratamiento rutinario. Y no importa como llegaron, nuestra juventud es nuestro recurso más importante para el futuro. Inversión en su salud es invertir en el futuro de California, tal como inversión en carreterras, en presas de agua, o en la red de electricidad.

Bajo este plan, los hospitales pagarán 4% y los médicos 2% de sus ingresos totales. Muchos hospitales ya se encuentran en la orilla de la bancarrota, por ejemplo el Hospital Paradise Valley de National City, que reporta pérdidas de unos $2 millones cada mes. Bajo el plan actual, algunos hospitales ganarán y otros perderán mucho, posiblemente poniendo en peligro nuestro sistema de cuidado urgente. Al otro lado, el plan propone hacer más realistas los estándares de resistencia a terremotos para los hospitales. Se proyecta que los hospitales de todo California gastarán unos $110 billones para cumplir con los estándares actuales, una cantidad que se puede rebajar bajo el plan del Gobernador, dejando libre este dinero para el cuidado de los enfermos.

El impuesto propuesto en los ingresos brutos llegará hasta un impuesto de 10% en los salarios individuales de los médicos, que forzará a muchos médicos salir del estado o reducir los servicios que no rinden bien. Es decir: dejar de atender a los pobres, dejar de ver a los que tienen enfer-medades crónicas, dejar de ver a la gente de la tercera edad porque tienen demasiadas enfermedades.

Afortunadamente, la Oficina del Gobernador ya se dió cuenta qué tan peligroso será este impuesto, y buscan otros recursos para el programa.

Y ahora ¿Qué pasará? Esperadamente, el Gobernador ha impulsado a la frustración pública, tal que romperá el aprieto de los varios grupos con intereses cruzados. Aparte de los médicos y los enfermos, muchos otros tendrán sus voces en Sacramento, y sólo se podrá finalizar la solución si el Gobernador y los líderes legislativos pueden llegar a un compromiso. El público debe de seguir presionando para que nuestros líderes sigan hasta el final. Porque una solución positiva a esta crisis ayudará a todos los Californianos y proveerá un ejemplo brillante al resto de los Estados Unidos.

El Dr Grisolía expresa sus propias opiniones en este ensayo. Él sirve como Vice Jefe de los doctores del Hospital Scripps Mercy y también como miembro de la Mesa Directiva de la Asociación Californiana de Médicos.

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