December 28, 2007

Un tesoro de 100 años en National City

Una mujer mexicana celebrará sus 101 años en el 2008.

Por Pablo Jaime Sáinz

Dolores “Lolita” Salas nació hace 100 años en el pueblito de Tenamaxtlán, Jalisco.

En este año que inicia, 2008, cumplirá 101 años, el puro día de la bandera mexicana, el 24 de febrero.

“Me siento muy bien, pero no me gusta que no puedo caminar”, dijo Lolita una tarde reciente en Windsor Gardens Convalescent Center, en National City, donde ha vivido desde el 2002.

Lolita es una viejita muy risueña y platicadora que tiene muchas amistades en Windsor Gardens. Es conocida por su actitud positiva y su interés por siempre iniciar una buena conversación.

“Me gusta platicar mucho”, dijo sonriente Lolita, como le llaman de cariño.

En especial a Lolita le gusta pasar tiempo con su sobrina de 77 años, Lucy Villaseñor, quien la visita seguido en Windsor Gardens.

“Nos gusta abrir el baúl de los recuerdos y recordar cosas del ayer”, dijo Villaseñor. “A mi tía le gusta hablar de su infancia en Jalisco, de las fiestas, de las tradiciones”.

“Cuando no está compartiendo anécdotas con su familia y amigos, a Lolita le gusta pasar el tiempo leyendo y viendo televisión, aunque su vista ha comenzado a sentir la presión del tiempo”, dijo.

“Me canso de ver la pantalla”, dijo.

Lolita emigró a Estados Unidos en 1937 y se asentó en San Diego. Después se mudó a San Francisco por invitación de una hermana.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Lolita regresó a la región para abrir un restaurant en Tijuana. Se llamaba La pasadita y estaba ubicado en la Calle Sexta, entre las avenidas Madero y Negrete.

Se casó y enviudó tres veces. Tuvo una hija que murió a temprana edad.

Su filosofía de la vida, la cual le ha ayudado a llegar hasta los 100, es tomada directamente de Jesucristo, dijo: “Tienes que ser bueno con la gente. Si alguien me hace un daño, yo le hago un bien. Eso es muy importante: siempre ser bueno con otros y tener mucha fe en Dios”.

Lolita siempre ha sido una católica muy devota. Durante su juventud, era muy activa en la Parroquia de Santa Rosa de Lima en Chula Vista. Apoyaba los eventos de la iglesia y organizaba ventas de tamales para recaudar fondos para la parroquia.

“Mi tía siempre ha sido una persona muy buena. Le gusta ayudar a otros”, dijo Villaseñor.

Lolita no padece ninguna enfermedad, dijo Villaseñor, pero debido a su edad, pasa la mayor parte del día descansando.

Lolita tiene una gran memoria, y recitó de memoria un poema largo de la poeta mexicana Sor Juana Inés de la Cruz.

Durante una tarde reciente de sábado, las niñas de la tropa 5912 de las Girl Scouts de San Ysidro visitaron Windsor Gardens Convalescent Center, donde vive Lolita.

Durante la visita, las niñas se acercaron en especial a Lolita, quien estuvo sonriendo todo el tiempo.

“Esas niñitas fueron muy amables, me recordaron de mi niñez. Muchas de ellas me dieron besos y abrazos”, dijo Lolita.

Cuando Lolita les dijo a las Girl Scouts que iba a cumplir 101 años en febrero, las invitó a venir a su fiesta de cumpleaños.

“Nunca odien a nadie”, les dijo Lolita a las niñas. “El odio hace que te salgan arrugas y te amarga”.

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