December 14, 2007

Humanistas denuncian ataques de la Patrulla Fronteriza a Tijuanenses

Por Luis Alonso Pérez

La noche del lunes 26 de noviembre lucía como una típica noche de otoño en la colonia Libertad, famosa por su colindancia con la barda que divide a Tijuana de San Ysidro.

Los intensos reflectores utilizados para resguardar el territorio estadounidense iluminaban tenuemente las casas de la Calle #12, donde José Arias Martínez y su esposa dormían plácidamente cuando una explosión interrumpió repentinamente su sueño.

En cuestión de segundos el humo de una bomba de gas lacrimógeno penetró su alcoba y sus vías respiratorias, obligándolos a salir llorando de la cama con un doloroso ardor en la garganta.


The teargas bombs thrown into Colonia Libertad the night of november 26, and later presented by the Tijuana Police Department.

“Cuando salí yo les llamé la atención, pero (el agente) se quedó nada más viéndonos con la máscara y la pistola apuntándonos”, expresó Arias Martínez.

El tijuanense de 73 años de edad se enfureció con los agentes fronterizos, porque durante una discusión posterior al incidente, lo justificaron como una respuesta a las pedradas lanzadas a su vehículo por vándalos que se apandillan en las zonas cercanas.

“No es justo que otros los apedrearon y nosotros pagamos el pato”, agregó.

Este ataque ha sido denunciado a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), organismo autónomo del Estado mexicano responsable de vigilar el respeto a los derechos humanos, para dar inicio a una investigación binacional que busca dar con los responsables del incidente.

Heriberto García García, delegado regional de la CNDH, denunció que el primer incidente sucedió hace más de tres meses, lo que le asegura que no se trata de una coincidencia o un accidente. A partir de ese momento han registrado otros dos incidentes similares.

“Aquí hay una intención premeditada de los sujetos (agentes de la Patrulla Fronteriza) de lanzar esos gases”.

El humanista está consciente de los recurrentes ataques a los vehículos que resguardan la zona fronteriza, por parte de vándalos o incluso traficantes de personas, mejor conocidos como “polleros”, pero asegura que responder con bombas de gas lacrimógeno no es la forma apropiada de manejar la situación.

García explicó que lo conducente es notificar a la policía municipal de cualquier tipo de agresión, pero nunca hacer justicia por su propia mano y menos en territorio extranjero.

“Aquí lo que tienen que hacer las autoridades norteamericanas es hacer del conocimiento vía consulado que las autoridades mexicanas no están haciendo lo suficiente para brindar seguridad a esas áreas”.

Los vecinos de la colonia coinciden con el delegado de la CNDH en que no existe suficiente vigilancia en la Colonia Libertad, ya que por las noches grupos de “vagos” se divierten lanzando piedras u otros objetos a las unidades de la Patrulla Fronteriza y fingiendo intentar brincar la barda para provocar su movilización.

“Ellos (agentes) se lo toman muy en serio y avientan cohetes para ahuyentarlos”, denunció Petra Prado, vecina de la Calle #12, quien dice estar acostumbrada a escuchar los ruidos de los altercados entre vándalos y agentes fronterizos.

“En las noches se escuchan los cohetazos que avientan desde allá y luego empieza el corredero”.

La vecina aseguró que días atrás un agente disparó bolas de goma a un individuo en una disputa similar.

Durante los breves cruces de palabras entre vecinos y Agentes Fronterizos, los oficiales han explicado que responden a las hostilidades de “polleros” que les arrojan piedras.

Los altercados entre agentes de la Patrulla Fronteriza y presuntos traficantes de personas son una situación recurrente, aseguró Heriberto García García, quien lamentó los casos en los que oficiales han matado migrantes a balazos so pretexto de que los amenazan con piedras.

“Relaciones Exteriores (mexicanas) no ha hecho su parte” aseguró García.

“En este caso Relaciones Exteriores debe plantear una inconformidad y exigir una investigación, así como un cambio en los protocolos de uso de fuerza de la Patrulla Fronteriza”.

Mientras eso sucede el delegado de la CNDH exhortó a los vecinos de la Colonia Libertad que se hayan visto agravados por esta situación a entablar una denuncia ante la institución a su cargo.

García teme que continúen los enfrentamientos, ya que el aumento en la violencia podría traer consecuencias terribles.

“Si (actualmente) tiran gas lacrimógeno, imagínate a donde pueden llegar”.

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