August 3, 2007

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Karina Flores-Hurley

La Poderosa Arma de la Genética

Agentes de policía, médicos forenses y muestras de ADN forman parte de la típica escena de crimen que vemos en las películas. Es así como percibimos la investigación genética: un arma capaz de hallar hasta al más escurridizo de los delincuentes.

En efecto, la genética es un arma poderosa. Pero a partir de 1990, lo es aún más.

Fue en ese entonces cuando los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE), iniciaron una exhaustiva investigación para descifrar el mapa más importante de todos: el ‘mapa de la vida’ o genoma humano.

“La forma más sencilla de explicarlo es tal vez comparándolo con el manual de instrucciones de un auto, el cual nos dice cómo funciona y qué hacer si se malogra”, afirma la doctora Belén Hurle del Instituto Nacional de Investigación Genética Humana (NHGRI, por sus siglas en inglés).

Este ‘manual de instrucciones’ del ser humano contiene los genes que determinan las características genéticas que cada persona hereda de sus padres. Es decir, cada gen es una frase de este ‘manual’. Algunas de mis particularidades genéticas saltan a la vista, como por ejemplo, la baja estatura de mi mamá. Usted también tiene las suyas.

Sin embargo, así como la variación en los genes de cada uno de nosotros hace que seamos diferentes físicamente, también es responsable de las diferencias en la probabilidad de desarrollar ciertas enfermedades. Es precisamente en el área de la medicina donde el genoma humano provee inmensas posibilidades; por ejemplo, a través de lo que conoce como ‘medicina personalizada’. “Esto significa que cuando alguien está enfermo, se puede elegir el mejor tratamiento médico disponible de acuerdo a su perfil genético”, explica la Dra. Hurle. Este tipo de tratamiento minimiza los efectos secundarios y maximiza las posibilidades de cura en una persona.

Por otro lado, las metas para el futuro son mucho más ambiciosas: se espera, por ejemplo, que un riesgo genético alto de desarrollar enfermedades como la diabetes, pueda ser detectado antes de que aparezcan los síntomas. También se espera ayudar a mejorar procedimientos conocidos como ‘terapia génica’, donde se identifica un gen fallido que podría ser reemplazado por una copia correcta del mismo gen y evitar así el desarrollo de una enfermedad.

Aunque el genoma humano se terminó de escribir en el 2003, aún falta decodificar algunas partes del mapa. “Desde la perspectiva del hispano hablante, tenemos un libro del ser humano que antes era como si estuviese escrito en chino y que hoy es como si estuviese escrito en francés”, concluye la doctora Hurley. Esto quiere decir que cada vez nos acercamos más a entender su significado. Cuando esto ocurra, se espera poder prevenir, identificar y tratar de manera exitosa las enfermedades que afectan a cada persona. Hemos entrado a ‘la era genómica’.

Amigo lector de La Columna Vertebral, para información de servicios comunitarios llame a La Línea de Ayuda al 1-800-473-3003.

Return to the Frontpage